Zona Hotelera, condenada a muerte

Zona Hotelera, condenada a muerte

Envejecido prematuramente, sobredensificado y con servicios colapsados, el principal destino turístico de América Latina sucumbe tras décadas de construcción desmedida, cobijada por la corrupción y la impunidad, pese a los daños ecológicos irreversibles

SALVADOR CANTO

En los últimos 20 años, Cancún –urbe que recientemente cumplió su 50 aniversario–, se ha convertido en un destino de corrupción e impunidad en materia ambiental que se refleja con una sobredensificación de la zona hotelera, un colapso en su drenaje y servicio de agua potable, una grave contaminación en el sistema lagunar, algunos proyectos frenados por medio de litigios precisamente por violar las leyes y reglamentos que reflejan la opacidad con la que se han conducido las autoridades de los tres niveles de gobierno.

De acuerdo con el abogado ambientalista Gerardo Solís Barreto, quien entre muchos casos encabeza el litigio contra la polémica construcción de un hotel de la cadena RIU en la tercera etapa de la Zona Hotelera, el problema que hay en Cancún es que todas las autoridades han sido omisas para hacer que se respeten las leyes.

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Gerardo Solís Barreto

Lamentablemente, a como van las cosas, Cancún no llegará a otros 50 años por tanto daño ambiental que se ha cometido y lo grave de esto es que lo que ocurre en la zona hotelera se replica también en la ciudad, en donde los empresarios se han acostumbrado a construir sin permisos y luego pagar las multas, lo que nos está llevando al precipicio en materia ecológica”, explicó el litigante y activista en entrevista con El Despertador de Quintana Roo.

Como prueba de que los servicios actuales ya están colapsados en la zona hotelera, algunos centros de hospedaje y condominios existentes se encuentran en trámites para obtener la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), para construir plantas desaladoras de agua que les permita abastecer sus servicios internos, pues afirman que el suministro actual que les proporciona Aguakan tiene constantes fallas y eso afecta a los centros de hospedaje.

Y por si fuera poco el tema actual del colapso de los servicios y una evidente sobredensificación, las autoridades ambientales federales les han dado entrada para estudio a múltiples proyectos hoteleros en la tercera etapa del Bulevar Kukulcán, justo en las cercanías de donde ya existen obras paralizadas por pasarse por alto las leyes ambientales.

El Centro Mexicano del Derecho Ambiental (Cemda) refiere que en México muchas de las violaciones a derechos humanos en contra de pueblos y comunidades se han perpetrado en el marco del desarrollo de megaproyectos. Esto se debe, en gran parte, a la existencia de una política económica y social que carece de toda perspectiva de sustentabilidad y pertinencia biocultural, que ocasiona el consumo desmedido de los recursos naturales, la destrucción ecológica, la deforestación, la erosión de suelos y del patrimonio biocultural, la desertificación, la sobreexplotación de recursos naturales y la contaminación de agua y aire.

Permisos y licencias como tortillas y tamales

El principal llamado que hay que hacer a todas las autoridades es que dejen de vender licencias de construcción como si fueran kilos de tortillas o tamales, porque no es posible que con 50 años, Cancún tenga problemas como si fuese una ciudad longeva”, acotó el abogado Solís Barreto.

Insistió en que “no estamos en contra de que la gente pueda invertir y hacer desarrollos, se pueda celebrar algún proyecto que tenga que ver con el turismo y todo esto es bienvenido, pero en lo que no estamos de acuerdo es en que sobrepasen los límites que tienen los predios para poder construir; que respeten la norma ecológica que existe y que las autoridades hagan su trabajo. Ya no más corrupción”.

Y es que resulta claro que precisamente la corrupción institucionalizada es lo que más daño ha causado al medio ambiente del Caribe Mexicano, pues se han permitido construcciones de todo tipo sin medir las consecuencias en la zona hotelera de Cancún desde hace más de 20 años.

Atrás quedó la planeación ordenada e integral que le dio origen al destino turístico más importante del país, al grado de que esta complicación ya afecta incluso la imagen urbana.

Con base en informes del propio Colegio de Ingenieros Civiles de Quintana Roo, se sabe que la sobredensificación de la zona hotelera ha colapsado el sistema de drenaje y alcantarillado, incluso el servicio de energía eléctrica, hay una evidente pérdida de arenales, la movilidad es un caos y todo conlleva a un visible impacto ambiental.

De hecho, expertos urbanistas señalan que si las autoridades realmente quisieran hacer bien las cosas, tan solo bastaría con revisar las licencias de construcción y cambios de uso de suelo autorizadas en los últimos años por las autoridades y “seguramente habrían muchas sorpresas, pero nadie lo hará porque la repartición de dinero ha sido muy amplia para permitir de todo en la zona hotelera”, afirmaron.

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A pregunta concreta hecha al abogado y activista Gerardo Solís Barreto en torno a qué pasa con las leyes y reglamentos que protegen el mangle, que es uno de los entornos ambientales más afectados y donde además las instancias que deberían actuar no hacen nada al respecto, destacó que “lamentablemente ahí está la Norma que es la NOM-059-SEMARNAT y el Artículo 60 TER de la Ley General de Equilibrio Ecológico y todos los empresarios que quieren construir se los pasan por el arco del triunfo, parece letra muerta y esto solamente se puede entender por la gran corrupción que sigue habiendo en las dependencias”.

Necesaria una moratoria en las construcciones hoteleras

 

En virtud de la falta de infraestructura para abastecer de agua potable, tratamiento de aguas residuales, energía eléctrica y hasta de vialidades a los nuevos proyectos turísticos, la presidenta del Grupo Ecologista del Mayab (Gema), Araceli Domínguez Rodríguez, dijo que es necesario que se aplique una moratoria en las construcciones de cuartos de hotel en Cancún para que evitar mayores afectaciones.

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Araceli Domínguez Rodríguez

Es de mencionar que entre los años 1992 y 1993, con base en estadísticas propias del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), la oferta hotelera de Cancún estaba entre 18 mil 03 y 18 mil 540 habitaciones, y desde ese entonces diversas agrupaciones ecologistas pidieron una “moratoria” en la construcción de hoteles mientras no creciera la infraestructura de servicios en la zona de playas, lo cual no fue atendido.

La activista, en entrevistas recientes, comentó que la zona hotelera de Cancún ya llegó a su límite y hay proyectos como el Grand Island, Riviera Cancún, Gran Solaris, entre otros que no pueden desarrollarse como lo pretenden los inversionistas porque “ya no dan” los servicios y la única vialidad que existe ahí, el Bulevar Kukulcán.

Sostuvo que “no podemos darnos el lujo de crecer sin contar con la infraestructura adecuada, tenemos más de 30 años de rezago”.

Cabe mencionar que a estas alturas, Fonatur sigue con las mismas tres plantas de tratamiento de aguas negras que opera en la zona hotelera, mismas que están sobresaturadas, aunado a que algunos hoteles no pueden poner plantas desaladoras para aprovechar el agua del mar, porque dañan al arrecife.

Además, un problema recurrente al levantar desarrollos hoteleros que incumplen con la ley, es que tampoco se respetan los accesos públicos a las playas.

Bojórquez, sistema colapsado y muerto

Para la Dra. Brigitta I. Van Tussenbroek Ribbink, investigador titular de la Unidad Académica de Sistemas Arrecifales (UASA) Puerto Morelos del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología (ICMyL) de la UNAM, la grave contaminación que existe actualmente dentro del sistema lagunar Bojórquez es derivado de que las autoridades no han atendido las recomendaciones de ordenar el crecimiento desmedido de la zona hotelera.

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Brigitta I. Van Tussenbroek Ribbink

Destacó que el tema de contaminación tiene más impactos en sistemas cerrados como el Sistema Lagunar Nichupté, y la Bojórquez “es un ejemplo claro del mal manejo de todo porque ahí habían praderas marinas bellísimas y el agua era transparente, pero se ha ido acabando por todas las descargas de los hoteles”.

De hecho, afirmó que lo que arruinó todo este sistema fue el desarrollo de Plaza La Isla, donde quitaron los manglares y toda la materia orgánica se ha ido directo a la laguna Bojórquez, la cual tiene un periodo de intercambio del agua de uno a cuatro años, pero este cambio es lento.

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La laguna Bojórquez, ejemplo claro de mal manejo, hoy es un sistema muerto

Yo creo que todo el sistema lagunar tiene año y medio y Bojórquez tiene de tres a cuatro años de cambio, entonces todo lo que se arroje, ahí se queda, porque no hay manera de que otros sistemas hagan su trabajo”, mencionó.

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El sistema lagunar, seriamente contaminado

Refirió que las “natas” que se forman en la Bojórquez son producto de la contaminación y la afectación al ecosistema ha sido constante.

La también Maestra por la Universidad de Utrecht, Holanda y Dra. por la Universidad de Liverpool, Gran Bretaña, quien tiene muchos años radicando en Quintana Roo, explicó sobre las condiciones que padece actualmente el sistema lagunar que “es increíblemente complicado, pues gran parte de su ecosistema se ha ido perdiendo por la contaminación y si las autoridades realmente quieren hacer algo, pues habría que quitar toda la materia orgánica, quitar el campo de golf que está vertiendo todos los nutrientes, tener un control absoluto de todos los vertientes legales e ilegales en el agua, que los hoteles cumplan con la calidad correspondiente, pues insisto, hoy en día, la laguna Bojórquez es un sistema muerto”.

Fonatur se dedicó a vender y olvidó su responsabilidad

El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), olvidó muy pronto sus orígenes y responsabilidades, no sólo para darle mantenimiento y garantizar los servicios en la Zona Hotelera de Cancún mediante la empresa Baja Mantenimiento y Operaciones (BMO), sino que, en realidad, se convirtió en una gran inmobiliaria para la venta desmedida de terrenos a lo largo y ancho del Bulevar kukulcán.

Recientemente el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, hizo referencia a las ventas de terrenos de playa durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón:

Era un cochinero la venta de terrenos de Fonatur (Fondo Nacional de Fomento al Turismo). Durante el gobierno de Fox se vendieron terrenos, como a 10 minutos del aeropuerto de Cancún, como 200 o 300 hectáreas, a 70 pesos el metro cuadrado, ni lo que cuesta un metro de alfombra”, acusó.

A nivel local esto ha sido un “secreto a voces”, y en todo momento se ha mencionado la vinculación de exfuncionarios con este esquema de abaratamiento de lotes, pero nunca se les juzgó.

Es de resaltar que, para su creación, a Cancún se le consideró como un Centro Integralmente Planeado (CIP) y se le encomendó a Fonatur que llevara a cabo tanto su crecimiento como su funcionamiento en la zona hotelera, pero su esquema principal de mantenimiento se devengó en una empresa interna de la misma instancia federal denominada BMO que nunca pudo cumplir con sus responsabilidades.

Prueba de ello es el evidente deterioro de la zona hotelera de Cancún donde existen severos daños en la infraestructura urbana que hoy en día van más allá del aspecto visual, sino que también se ha permitido que el sistema de la red de drenaje y alcantarillado esté colapsado, además de que la electrificación constantemente se sature, entre otras cosas, pues existe opacidad en cuanto a las acciones de mantenimiento.

De hecho, la situación es más grave porque existen reportes de que sólo un 15 o 20% de los hoteles cuentan con plantas de tratamiento de aguas negras, además de que la mayoría de los restaurantes adolecen de rejillas para atrapar los desechos que producen y se acumulan en el alcantarillado.

Constantemente el drenaje se rebosa en distintos puntos de la zona hotelera y eso genera malos olores y contaminación permanente.

Es un hecho y lo ha reconocido también Fonatur, que ya no tienen la capacidad para tratamiento de aguas y lo mismo ha dicho la CFE, que su servicio ya está rebasado, por lo que no me cabe en la cabeza cómo hay autoridades que se presten al ‘cochupo’ porque no se puede entender de otra manera, hay que decirlo como es, que permitan proyectos que violan las leyes ambientales”, acotó el abogado Gerardo Solís Barreto.

Desarrollos frenados por irregularidades

Recientemente se dio a conocer que luego de varios meses de juicio, el Juzgado Quinto de Distrito con sede en Cancún ordenó la suspensión definitiva de las obras del Hotel RIU Riviera Cancún, ubicado en el kilómetro 21.5 de la zona hotelera de esta ciudad, al no existir la infraestructura para atender el saneamiento de las aguas residuales que generaría este proyecto de 500 habitaciones.

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Obras del Hotel RIU Riviera Cancún, suspendidas por orden judicial

En ese contexto, el fallo hace referencia a que, para obtener la autorización ambiental de su hotel, la cadena RIU se comprometió mediante un convenio escrito con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) a pagar el costo de la ampliación de la planta de tratamiento de aguas residuales “El Rey”, con una inversión de 60 millones de pesos, pero a decir de la dependencia federal no lo ha hecho.

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Plantas de aguas residuales, insuficientes

Otro gran proyecto respecto del cual Fonatur ha manifestado su oposición es el Grand Island, de 3 mil habitaciones hoteleras, cuya inversión asciende a los 10 mil millones de pesos, para lo cual contaría con financiamiento del Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext) y dos bancos extranjeros.

Para ambos casos, Fonatur argumenta que no existe infraestructura de servicios en la zona hotelera de Cancún, pues el bulevar Kukulcán ya rebasa los 36 mil cuartos y esta cifra supera en más de 15 mil unidades los planes originales de este polo turístico.

Y a estos dos polémicos proyectos, se le suma también el pretendido desarrollo Gran Solaris a un costado de Playa Delfines que todos en su conjunto, si bien representan poco más de cuatro mil habitaciones que dejarán de sumarse a la oferta hotelera de Cancún para los próximos años, también resulta una inversión detenida de poco más de mil 185 millones de dólares, aunque la única forma de que se puedan concluir, es modificando sus planes originales y adecuarlos a las reglas ambientales vigentes.

Opacidad para atender problemas de años

Uno de los graves problemas de la Zona Hotelera de Cancún es precisamente el envejecimiento prematuro tanto de la primera como de la segunda etapa, en donde de acuerdo con miembros de la Comisión de Imagen Urbana de Cancún (CIMUC), al menos 10 predios continúan en condiciones de abandono sin que exista hasta el momento proyecto alguno para su reactivación.

Se trata de predios importantes y que en su momento fueron emblemáticos para el crecimiento turístico de Cancún, como el edificio que albergó la discoteca La Boom, el hotel El Pueblito a un costado de El Mirador, plaza Zócalo, Néctar Bar y Basic, entre otros.

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La Boom cerró sus puertas en el año 2005

Vendedores de tours de diversos módulos del bulevar Kukulcán señalan que todavía hay algunos turistas que preguntan por esos lugares emblemáticos y se lamentan que al pasar por ahí los ven abandonados y algunos hasta derruidos.

En los últimos 15 años, la problemática de edificios y construcciones en abandono en la zona turística de Cancún se ha mantenido y ha dejado en el olvido sitios emblemáticos que en su momento fueron un importante atractivo para los visitantes en general.

Durante un recorrido a lo largo del bulevar Kukulcán, se pudo observar sitios como discotecas y plazas que forman parte de la historia de este polo vacacional que recientemente cumplió 50 años en medio de la peor crisis por la pandemia por COVID-19 que ha generado, además de una grave afectación a la salud de cientos de personas y la muerte de otras más, serios problemas en materia económica.

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La Boom, alguna vez considerada la mejor disco de Latinoamérica

En el recorrido se pudo observar que uno de los lugares que se ha mantenido en el abandono desde hace varios años es precisamente el espacio que ocupó la discoteca La Boom, considerada en los años 90 como el mejor centro nocturno de Latinoamérica, y punto de reunión de turistas nacionales y extranjeros, además de gente local. Sin embargo, dicho inmueble localizado a la altura del kilómetro 4, se encuentra en total abandono.

De igual manera, enfrente de ahí está el predio que ocupó hasta hace algunos años el Casino Playboy, pero por una investigación judicial, dicho predio fue cerrado y todo el personal que se quedó desprotegido mantuvo una huelga al respecto. Antes también ahí operó el Casino Caliente.

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Plaza El Pueblito

Del lado de la laguna Nichupté, en el kilómetro 10 se encuentra el punto donde operó la discoteca Basic, la cual fue cerrada en el 2009 y desde ese entonces, dicho predio está en un pleito legal, pese a que en reiteradas ocasiones el gobierno municipal a través de la Dirección de Imagen Urbana y el apoyo de miembros de la Comisión de Imagen Urbana de Cancún (Cimuc) dependiente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), han emprendido diversas acciones para recuperarlos y ver la manera de mejorar su entorno.

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Otro predio en abandono es el espacio que ocupó el hotel El Pueblito

Otro predio en abandono es el espacio que ocupó el hotel El Pueblito, donde hace unos años se pretendía construir ahí centro de hospedaje Ushuaïa del empresario español Abel Matutes, pero por problemas con sus socios, dicho proyecto fue cancelado a pesar de ya tenía estudios de Manifestación de Impacto Ambiental (MIA).

No se solucionan problemas vigentes y se avecinan más

En medio de todo este desorden en la Zona Hotelera, en la gaceta ecológica de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), existen en trámite de gestión de MIA y otros ya bajo consulta pública, de proyectos que por un lado confirman la saturación de servicios como el agua potable, pero otros que generarían más problemas al respecto.

Entre los proyectos en estudio se encuentra un desarrollo denominado “Instalaciones Comerciales en la Zona Hotelera de Cancún”, que se pretende en la laguna Morales, localizada en el kilómetro 2.5 del bulevar Kukulcán, mismo que consiste en la construcción de un edificio de 3 niveles con asoleadero tipo Roof Garden con vista a la laguna Morales; además contaría con servicios adicionales como un muelle y cuatro cabañas tipo palafito

Otra obra que se promueve y que es una de las que deja en evidencia la problemática de saturación de los servicios básicos en la zona hotelera, como es el suministro de agua potable, es la pretensión de una planta desaladora del hotel Dreams Cancún que promueve la empresa PC Turquesa S. de R.L. de C.V. bajo la clave 23QR2020HD050.

En la justificación del proyecto se aclara que el motivo de dicha obra es “brindar una mayor comodidad para los usuarios del Hotel Dreams Cancún, ya que el suministro del agua no estará ligado a la oferta que el servicio local provee y que en muchos casos resulta insuficiente y poco sostenible”.

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hotel costa

Un proyecto similar es el que promueve el hotel Occidental Costa Cancún en el kilómetro 4.5 mediante el nombre “Sistema de potabilización por ósmosis inversa”, mismo que consiste en la instalación y operación de un sistema de desmineralización a partir del aprovechamiento de agua salobre subterránea de un pozo de extracción, así como la instalación de un pozo de descarga para el agua de rechazo del sistema. En la solicitud de permisos ambientales se menciona que a pesar de contar con el servicio de agua potable, al tratarse de un servicio concesionado, presenta con frecuencia problemas de fuga lo que se refleja en suspensión del abastecimiento, mismo que afecta significativa y sustancialmente las funciones básicas y vitales para la prestación de los servicios del hotel.

Finalmente, en la misma gaceta ecológica de la Semarnat, en la parte de consulta pública, la empresa Corporación Chada SA de CV promueve tres proyectos hoteleros nuevos, todos de forma subsecuente a un costado del parque Ventura Park en la que considera tercera etapa de la zona hotelera.

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tres hoteles de corporacion chada

El primero de ellos es denominado “Hotel 15-16” que se gestiona con la clave 23QR2020TD036, consistente en un centro de hospedaje de 432 cuartos distribuidos en 12 niveles; otro más mediante la clave 23QR2020TD038 es el “Hotel 15-17” de 428 habitaciones en 12 niveles y por último con la clave 23QR2020TD039 el “Hotel 15-19” de 496 cuartos en 12 pisos y todos, adicionalmente contarían con áreas de mantenimiento, elevadores, escaleras, estacionamiento, gimnasio, kids club, entre otras cosas.

Finalmente, otro proyecto que se pretende mediante la clave 23QR2020TD052, es el Heritage Residence por la zona de Isla Dorada en la parte de la laguna, a través de la empresa Heritage Investment SAPI de CV, misma que consiste en la operación de un proyecto de viviendas en condominio con una superficie de 2 mil 093.41 metros cuadrados.

Actualmente, la oferta hotelera en Cancún de acuerdo con cifras oficiales de la Secretaría de Turismo en Quintana Roo es de 37 mil 335 cuartos y la población creció a 743 mil 626, que era la cifra que arrojaba el censo de 2015 y que para cuando se actualice el Inegi en este año los datos subirá aun más.

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