EN LA OPINIÓN DE…

AMADOR GUTIÉRREZ GUIGUI

La vida es tan corta que en 23 años, desde su nacimiento, el ser humano a esa edad  en su mayoría ya tiene encaminado su destino, graduados, casados, con trabajo y muchos hasta con hijos, pues así es la historia de muchos mexicanos que nacieron en 1997, tiempo que ha pasado desde la última vez que uno de los equipos más seguidos del futbol nacional, el Cruz Azul, no es campeón.

Lo he escrito en otras columnas, soy y seguiré siendo aficionado a la máquina, pero justamente, siendo un fan, es frustrante ver cómo año con año, la ilusión de ver campeonar a Cruz Azul, se diluye por una u otra cosa. Eso es ser hincha en las buenas y malas.

Es cierto que al disputarse los títulos en una cancha de futbol, casi siempre se señalará como culpables a los futbolistas y directores técnicos, como ocurrió tras el más reciente torneo de Guardianes 2020, donde a los jugadores se les acusó sin fundamentos incluso de dejarse sobornar, mientras el estratega uruguayo Robert Dante Siboldi, pese al gran torneo que hizo, tuvo que agachar la cabeza y renunciar.

Este domingo que pasó, miles de fans del Cruz Azul encendimos una vez más la velita de la esperanza, pensando que el Guardianes 2021 sea ahora sí el bueno y para ello la nueva mesa directiva del equipo de futbol, creada tras la tormenta que se vive al interior de la Cooperativa; ha hecho movimientos que esperan les den resultados.

Jaime Ordiales se queda para ver todo el aspecto deportivo, uniéndose al equipo de trabajo Álvaro Dávila como cabeza, quien durante varios años estuvo al frente y con éxito de Monarcas Morelia.

Y apenas el jueves pasado, sí, a sólo tres días de empezar el nuevo campeonato, el peruano Juan Reynoso tomó el timón de la “Máquina”, esperando que él sea finalmente quien pueda convencer y hacer funcionar al grupo, para no decaer y poder alcanzar el anhelado título para la institución.

Reynoso fue parte de aquel último Cruz Azul campeón de 1997 ante el León, y 23 años más tarde regresa al equipo con una enorme responsabilidad, pero con la ilusión de devolverle grandeza a un equipo que en los últimos años, la ha pisoteado.

Antes del sudamericano el Cruz Azul tuvo en la mente a gente como Matías Almeida, Miguel Herrera y hasta Hugo Sánchez; pero al final fue Juan Reynoso el elegido para sentarse en ese “caliente” banco, tras su paso por el Puebla y haber también dirigido en su país.

Ya es hora, Cruz Azul, el torneo pasado emocionaron mucho a su afición, la hicieron volver a creer, pero al final el resultado fue el mismo: un rotundo fracaso; pero parecemos “faquires” los que seguimos a los cementeros, nos gusta sufrir y ahí vamos de nuevo.

Es verdad que el equipo gana juegos y pasa a liguillas y llega a finales, para otro club tal vez eso ya fuese un gran éxito, pero no olvidemos que a los equipos considerados grandes se les exigen campeonatos. Y Cruz Azul es uno de esos.

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