Urge reedicion del irónico Cancún. Crónicas urbanas de Carlos Hurtado (QEPD)

A 24 años de su aparición se impone que lectores interesados busquen, consigan, pidan prestado, compren, fotocopien, roben este libro para ahondar, mediante las corrosivas y certeras historias hurtadianas, en los antecedentes del Cancún surrealista y trágico de hoy

HÉCTOR COBÁ

(Segunda de dos partes)

Fenómenos

A Cancún aún llegan y emigran personas, según estadísticas del año 2000, entraban 120 personas y se retiraban 70, a diario, en busca de trabajo honesto o no, de los dos siempre hay vacantes, porcentaje sin ninguna variante en 2009, a lo mejor ahora el porcentaje ya descendió a 90 y 60… Ese ir y venir de cancunenses y neocancunenses provoca fenómenos como una ansiada y angustiosa espera de recursos monetarios para seguir en la búsqueda de trabajo, por dos días en la oficina de Telégrafos Nacionales, antes de los envíos de efectivo por Elektra, Soriana y Coppel, del whatsapp, enfrentando la terrible burocracia.

Asimismo, se habla de un vía crucis de un interesado en obtener un puesto de trabajo con remuneración, que resume una tradicional e inútil espera para saludar al recién electo o con puesto nuevo, su cuate que le niega hasta el saludo, y el trabajo también. Presente está la extorsión periodística de un “representante” que “gorrea” las cocas, las chelas y las papitas de un tendejón ofreciendo a la dueña sus oficios de mediador, otorgando una credencial de prensa que la “protegerá” de todas las autoridades incluyendo las de Marte, el sol y la luna.

Surrealismo

De la página 87 a la 125, última parte de las crónicas del libro, que el autor denomina De nuestro surrealismo, a lo mejor será surrealismo de nuestro surrealismo, ya que eslabona relatos de la “salvación económica” que significó la aparición de la venta de productos en pirámide, en este caso Anway, que engañó a muchos; la ya común contienda por feligreses entre los testigos de Jehová y católicos, sin llegar a los extremos de Chiapas que llegan ¿ban? a los asesinatos. Personajes de los medios de comunicación no son extraños en las páginas, narrando la prepotencia de dos “comunicadores” mexicanos, (hijos, tíos y abuelos) de Televisa: Jacobo Zabludovsky, y Raúl Velasco, otrora principales protectores de las autoridades gubernamentales, vía el adoctrinamiento, adormecimiento y familiarización del televidente mexicano con una realidad ficticia muy alejada de una sociedad viva y cambiante, sino al contrario sumisa y no pensante en su gran mayoría.

El subcomandante Marcos, hoy comandante Galeano, llega en formato de llavero, vendido por sordomudos que oyen. Mínimo acercamiento de cancunenses al movimiento zapatista mucho antes que su vocero se haga presente en la ciudad. En algún momento de la historia cancunense ver a personas con las cejas rapadas, en la isla de enfrente: Isla Mujeres: causaba sorna, ya que a sotto voce se sabía que éstos eran violados por una banda de malandros, después de la borrachera crudos y violados con su credencial al frente huían del terruño, ante la ironía de los espectadores.

Más y más

Hay muchos ejemplos más de la realidad cancunense en el periodo reseñado de 1993 a 1995, tres años, se impone que lectores interesados busquen, consigan, pidan prestado, compren, fotocopien, roben el libro Cancún. Crónicas urbanas para conocer el antecedente de hace más de dos décadas que tiene como colofón social la reducción y abaratamiento de salarios ante una desmesurada oferta de mano de obra. Basta recordar los casos de meseros y vendedore(a)s de gasolina, quienes sólo reciben limosnas, perdón propinas y nada de salario, modalidad que se niega a desaparecer. Problemas en una comunidad que padece la insuficiencia de los sistemas de seguridad ante el crecimiento poblacional, el permanente reclamo de viviendas, y la violencia exacerbada en las calles.

Otro hecho que por fortuna ya no existe es la colusión entre policías y compradores de autos robados, el minúsculo caso refiere, en otro relato, el descubrimiento de casi 200 autos en servicio en Cancún, en manos de una sola persona. Esta situación ya no se repite, eso fue hace más de 25 años.

Ojo. Cancún. Crónicas urbanas registra en sus páginas hechos que suceden en el Cancún ciudad y sus alrededores, no en la exseñorita Zona Hotelera, donde ni manifestaciones, protestas y marchas son permitidas, los hechos narrados no suceden en este último espacio geográfico, y nunca pasarán ahí.

Ayer y hoy

De esta obra, libro necesario como escribió Juan José Gurrola “… es una profunda intransigencia contra una inflada reputación de cultos, transas de la nación que hablan como si estuvieran poniendo la servilleta en las rodillas frente a los niños hambrientos. …unos mamones en general”. Porque en Cancún. Crónicas urbanas, el lector “…puede tener la certeza…” que Carlos Hurtado (expresidente de la Asociacion de Escritores de Quintana Roo y exedirector de la sección de cultura del desaparecido periódico Crónica de Cancún) “…con sus denuncias… afiladas y corrosivas historias…” sin “…que los políticos y los sinvergüenzas dejen de cometer sus abusos ni se dejen de conducir con la prepotencia e impunidad que los caracteriza…”, señala en el prólogo del libro el periodista y poeta Miguel Ángel Meza Robles.

La viñeta de portada es de Carlos Hurtado Barón, igual la caricatura del autor del texto en la contraportada. Cancún 1996, Cancún 2020, 24 años, Cancún siglo 21, los renglones torcidos de la sociedad son hechos que no se repetirán, ya que en la actualidad suceden pero con mayor violencia e intensidad. La realidad pasada fue espantosa, la de hoy es terrorífica y aberrante.

El libro es una pequeña arista de un árbol: Cancún, contaminado, es la hora de fumigarlo, de erradicar la plaga, podarlo, usar fertilizante. El libro es un tanque de fumigación insuficiente pero útil para el tejido social cancunense. (Fotos: Héctor Cobá / Facebook: Héctor Cobá / Twitter: @HctorCob / hectorcobácc@gmail.com)

Cancún. Crónicas urbanas, volumen I, Carlos Hurtado, Ediciones Cuadernos de Cancún, la Asociación de Escritores de Quintana Roo y el Instituto de Relaciones Quintana Roo-Cuba. 128 páginas. Cancún, Quintana Roo. 1996.

Primera parte: https://eldespertadordequintanaroo.com.mx/cultural/urge-reedicion-del-ironico-cancun-cronicas-urbanas-de-carlos-hurtado-qepd/

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