A PROPÓSITO DE…

MARISOL BALADO ESQUILIANO

La sombra de la Presidencia Imperial de los años 70 se asoma tras el anuncio de Andrés Manuel para elaborar una iniciativa que desaparezca por lo menos dos órganos autónomos que se erigen en garantes de derechos ciudadanos, como el derecho a la información que va en dos sentidos; por un lado, el acceso del ciudadanos para tener acceso a información sobre el quehacer público que se traduce principalmente a saber quiénes son los proveedores de bienes y servicios de los tres niveles de gobierno por una razón elemental, los gobiernos ejercen el dinero de los ciudadanos; y los contribuyentes en cualquier democracia tenemos derecho a saber.

Por otro lado está el derecho a hacer pública la información considerada relevante para los ciudadanos sin que pese la amenaza desde el poder para mantener las concesiones de radio y televisión, si las voces que ahí se manifiesten se convierten en una incomodidad para el gobierno.

Así, el Instituto Nacional para la Transparencia y el Acceso a la Información Pública y el Instituto Federal de Telecomunicaciones se han convertido en este principio de año en la nueva cruzada del quehacer presidencial bajo el argumento de un ahorro presupuestal que sólo en la lógica de López Obrador existe porque pretende desaparecer otros organismos garantes de la democracia de este país creados desde el año 2002 el primero y 2014 el segundo, sin despedir al personal que trabaja en ellos.

A bote pronto, la propuesta del Presidente es que las funciones del INAI las absorba la Secretaría de la Función Pública que es una de las secretarías de su gobierno que más negativas ha dado de información solicitada o la Auditoría Superior de la Federación o la Fiscalía Anticorrupción; y no es que Andrés Manuel desconozca la diferente naturaleza jurídica de los órganos de gobierno que propone se hagan cargo del acceso a la información pública, sino que le da igual quien absorba esas funciones siempre y cuando estén bajo su control.

Tampoco es una postura nueva su negativa a transparentar sus acciones de gobierno y a rendir cuentas, ya que desde que era Jefe de Gobierno de la Ciudad de México dio muestras de la opacidad con la que gobierna, en 2002 junto con José María Rioboó intentó clasificar como reservados los contratos relativos a la construcción del segundo piso del Periférico, incidente que propició la destitución de la Comisionada del Instituto de Transparencia en ese entonces, María Elena Pérez Jaén, quien tuvo que ser reinstalada en su puesto tras una batalla judicial.

Si tanto compromiso hay en su gobierno con la transparencia ¿cuál es la razón por la que se reservaron como información clasificada los contratos para la adquisición de las vacunas contra el COVID?

 

PARADOJA

Apenas el viernes, después de mucha presión ejercida por los medios de comunicación la Presidenta Municipal de Benito Juárez dio a conocer el precio que se fijó a la tonelada de basura pactada en el contrato de 15 días firmado con la empresa Red Ambiental. Todavía no informan de los términos del segundo contrato; ¿y el compromiso con la transparencia y rendición de cuentas? Brillando por su ausencia.

Mi correo por si tiene algún comentario es marisolbaladoes@gmail.com

No todos los días son buenos pero en todos los días hay algo bueno. Hasta la próxima entrega.

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