SEDENA COMPRA LA MEDICINA MÁS CARA DEL MUNDO

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El proveedor había sido vetado por el presidente López Obrador debido a prácticas monopólicas realizadas durante la administración anterior

 

MÉXICO.- La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) gastó seis millones 304 mil pesos en la adquisición de cuatro cajas del fármaco Spinraza o Nusinersen, que es considerado el medicamento más caro del mundo.

A través de un procedimiento internacional, la dependencia militar adjudicó de manera directa un contrato a la empresa Farmacéuticos Maypo S.A de C.V. para la compra del fármaco el pasado 12 de agosto de 2021.

Si bien, es una obligación de todas las dependencias federales transparentar y publicar toda la información de contrataciones en la plataforma de compras públicas gubernamentales CompraNet, la Sedena no publicó el archivo que contiene el informe con los datos relevantes del contrato, por lo que no es posible conocer mayores detalles del mismo.

El Spinraza o Nusinersen es un medicamento utilizado para el tratamiento de la atrofia muscular espinal, enfermedad neurológica, genética e incurable que es considerada la segunda causa principal de enfermedades genéticas neuromusculares en el mundo y la enfermedad neurodegenerativa más común en la infancia.

Farmacéuticos Maypo es una de las 10 empresas que el presidente Andrés Manuel López Obrador señaló al inicio de su administración por haber sido favorecidas en el sexenio de Enrique Peña Nieto con más de 335 mil millones de pesos en la compra de medicamentos y material de curación y firmó un memorándum fechado el 20 de marzo de 2019 pidiendo que se impidiera su participación en licitaciones o adjudicaciones directas.

Por otra parte, el diario El Economista dio a conocer que el Órgano Interno de Control de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) detectó “falta de evidencia documental, justificación y comprobación” en una licitación, de más de 1,700 millones de pesos, para la compra de insumos médicos entregados al Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi), adquiridos como parte de la estrategia para afrontar la pandemia de Covid-19 el año pasado. (El Sol de México / El Economista)