RETORNO A LAS AULAS, LA GRAN INCÓGNITA

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Incertidumbre y posiciones encontradas: aunque el Gobierno Federal insiste en reiniciar clases presenciales el 30 de agosto –postura apoyada por las escuelas particulares–, autoridades estatales, maestros y padres de familia coinciden en que sería un enorme riesgo, en medio de la tercera ola del COVID-19; prevén amparos para garantizar el derecho a la salud de los alumnos

 

 

SALVADOR CANTO

 

El regreso a clases de manera presencial para el ciclo escolar 2021-2022, se ha convertido en un tema controversial que ha mantenido en completa incertidumbre a las familias del país durante las últimas semanas y Quintana Roo no ha sido la excepción, en virtud de que las condiciones sanitarias no están dadas para ello; por el contrario, cada vez son más los menores que se contagian de COVID-19, lo que representa un enorme riesgo.

Para el Gobierno del Estado esta situación resulta más que clara y tan es así, que han sostenido múltiples reuniones con los sindicatos de maestros e incluso con la Asociación Estatal de Padres de Familia, a quienes se ha planteado que la única forma de retornar a las aulas sería con el semáforo epidemiológico estatal en color verde.

Sin embargo, el Gobierno Federal insiste en que no habrá marcha atrás en el retorno a las aulas, incluido Quintana Roo y con base en lo programado por la Secretaría de Educación Pública (SEP), será para finales de agosto, “porque ya no es posible ni conviene que se continúe con las clases a distancia”, de acuerdo con las palabras del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, la que es considerada la tercera ola de contagios que enfrenta México está afectando principalmente a los grupos etarios más jóvenes y en medio del pico más alto registrado en Quintana Roo durante toda la pandemia, los menores de edad ya son parte de los nuevos casos positivos.

La propia Secretaría Estatal de Salud (Sesa) reportó hasta la semana pasada el registro de 157 casos de personas de hasta 19 años contagiadas por coronavirus, lo que incluye las muertes de al menos cuatro infantes de hasta 10 años de edad.

También, se confirmó que al menos hay tres bebés reportados dentro de los casos positivos activos; 16 infantes de uno a cuatro años; 18 niñas y niños de cinco a nueve años; 31, de 10 a 14; y 89 adolescentes de 15 a 19 años.

Todo esto complica aún más la posibilidad del regreso a clases presenciales para el 30 de agosto que es cuando inicia el próximo ciclo escolar, pues además dentro del tema educativo la infraestructura de las escuelas públicas, no están en condiciones adecuadas para el retorno a las aulas.

La propia Secretaría de Educación de Quintana Roo (SEQ) confirmó que poco más de 150 escuelas de la entidad han sido saqueadas y vandalizadas en los últimos meses, aunado al abandono general que presentan diversos planteles desde hace más de año y medio, pues hay algunos que sufrieron daños por los huracanes del año pasado y tampoco han sido atendidos.

Pese a estas condiciones de completa incertidumbre para el retorno a clases presenciales, surgió el movimiento “Abre Mi Escuela” integrado por propietarios y propietarias de colegios particulares en Cancún, quienes se han unido para pedirle al Gobierno del Estado que se priorice a la educación como actividad esencial y el regreso a clases presenciales sea voluntario y seguro para los estudiantes en agosto.

No obstante, ante esta insistencia para que las clases vuelvan a ser presenciales pese a que las condiciones sanitarias no son las adecuadas, cabe la posibilidad de que pueda darse de un momento a otro una “cascada” de amparos para proteger uno de los derechos fundamentales de los niños que es la salud, la cual debe de ser garantizada por el Estado mexicano.

Por ello, hasta en tanto no exista una declaratoria de que ya no hay riesgo de contagios por COVID-19, la educación se podría seguir impartiendo en línea como se ha hecho en los últimos meses.

Para el secretario general de la Sección 25 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) Quintana Roo, Fermín Pérez Hernández y el presidente de la Asociación Estatal de Padres de Familia, Sergio René Acosta Manzanero, regresar a clases presenciales es más que necesario, pero para ello hay que ser muy responsables y entender que por ahora no es posible porque las condiciones sanitarias no ayudan en lo absoluto.

Coincidieron en que a pesar de que Quintana Roo pueda retroceder a color amarillo y estar en antesala del verde dentro del semáforo epidemiológico, los casos de COVID-19 en niños es motivo suficiente para no retornar a clases presenciales por ahora.

 

Gobierno federal irresponsable

Luego de que el presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) anunciara que el próximo 30 de agosto se regresará a clases presenciales en todo el país, toda vez que “no hay nada que lo impida”, varias entidades de la República Mexicana han emitido su postura sobre si se volverá a las aulas en sus estados.

De acuerdo con un recuento del diario Milenio, al menos 15 entidades se sumaron al llamado del presidente para regresar a clases presenciales en agosto; sin embargo, otro bloque de 12 estados se manifestó porque el retorno a las aulas sea sólo con semáforo verde y cinco más analizan una modalidad híbrida: así, los gobiernos de Baja California Sur, Chihuahua, Nayarit, Guerrero, Michoacán, Hidalgo, Durango, Quintana Roo, Tamaulipas, Nuevo León, Campeche y Colima coincidieron en que serán sus autoridades sanitarias las que tomen la decisión, por lo que las clases seguirán a distancia el próximo ciclo escolar.

Aunque en Quintana Roo se había planteado que el retorno a las aulas podría darse en semáforo epidemiológico de color amarillo, ante el aumento de contagios, incluso entre menores de edad, se ha establecido que lo más prudente es esperar a que se llegue al verde y que los riesgos ya sean menores.

Pese a ello, la Secretaría de Educación Pública (SEP) mantiene el lunes 30 de agosto de 2021 como la fecha de inicio del nuevo curso escolar de manera presencial y el pasado jueves, en la “mañanera”, AMLO volvió a tocar el tema y al referirse a Quintana Roo, remarcó que no hay cambio, aunque matizó que “nada es a la fuerza”.

Pese a que el crecimiento de la epidemia en las últimas semanas ha sido más marcado entre la población más joven, el subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, reiteró que no se puede mantener cerrada la actividad escolar presencial, como sucedió al final del ciclo 2019-2020 y a lo largo de todo el ciclo escolar recién concluido.

“Vemos con preocupación que el subsecretario de Salud tenga la visión de querer hacer regreso presencial cuando existen todas las condiciones que nos invitan a ser prudentes, a ser mesurados y tener una mejor estrategia para un regreso a clases. Necesitamos, primero, cuidar de la vida y de la salud de los alumnos, maestros, padres de familia y de toda la comunidad educativa, no podemos pensar en un regreso a clases presencial en las condiciones que hoy estamos”, planteó Carlos Aguirre, director de la Alianza de Maestros A.C. a nivel nacional.

El Despertador de Quintana Roo platicó con miembros de comités de padres de familia de diversas escuelas públicas en Cancún, como Juliana Sepúlveda de la primaria Pablo Latapí de Villas Otoch Paraíso, quien señaló que al gobierno federal no le importa la salud de los ciudadanos y mucho menos de los niños, porque volver a clases presenciales en un momento en donde los contagios de menores están a la alza “es una verdadera locura”.

“Sabemos que no es lo óptimo esa forma de estudiar a distancia pero por lo que vivimos es la más segura, así que yo les haría una pregunta a los padres de familia, ¿qué prefieren, que sigan las clases  a distancia para sus hijos o no tener niños que estudien porque se mueran?”.

Adriana Puga, madre de familia de la Secundaria General Cancún, planteó que “estamos frente a una situación más que difícil, pues considero que no es necesario exponer a la juventud al regreso a clases porque ahora son ellos los que se están enfermando”.

Para Fanny Hurtado, de la primaria Bakhalal, lo que debería hacer el gobierno federal es invertir en mayor tecnología para que las clases a distancia den mejores resultados y si el principal obstáculo es el internet, “ellos como autoridad tienen la facultad de que este servicio se amplíe de forma gratuita y ya no exista pretexto alguno”.

 

Surge movimiento de escuelas particulares

En medio de todo este panorama de incertidumbre total surgió el movimiento nacional “Abre Mi Escuela” cuya edición Quintana Roo es integrada por propietarios y propietarias de colegios particulares de Cancún que solicitan al Gobierno del Estado el apoyo para el regreso a clases presenciales de forma ordenada, pues dicen que la educación presencial es igual de importante que la apertura de hoteles, bares, restaurantes y plazas comerciales.

A través de un mensaje en redes sociales, se indica: “#AbreMiEscuela edición Quintana Roo se une para pedirle a las autoridades del estado, un cambio de estrategia, se necesita priorizar a la educación como la actividad esencial que es y no se ha demostrado”.

En Facebook difundieron un video dirigido al gobernador de Quintana Roo, Carlos Joaquín González, en donde argumentan: “Hoy los padres de familia y escuelas de Cancún nos unimos en una misma voz para recordarle que la educación presencial es esencial y es un derecho de todos los niños. Durante más de año y medio la restricción ha provocado daños irreversibles en nuestros niños, dejándolos tristes, frustrados, aislados, deprimidos, rezagados y solos. Estamos conscientes de que la pandemia fue un impacto sanitario a nivel mundial, pero con la información que hoy se tiene de acuerdo a la Unicef y a la Unesco, las pérdidas que sufrirán nuestros niños y jóvenes por no estar en las escuelas puede que nunca se recuperen. Por esta razón, existen cientos de niños y jóvenes que asisten a espacios que no están regulados por nuestras autoridades educativas, poniendo en riesgo a las instituciones que sí cumplen. Cambiemos la estrategia, la educación presencial es igual de importante que la apertura de hoteles, bares, restaurantes y plazas; el cierre de escuelas compromete nuestro futuro por beneficios pocos claros para nuestro presente. Podemos abrir las escuelas de forma segura y debemos de hacerlo porque el futuro de nuestros niños depende de la decisión que tome usted hoy en Quintana Roo”.

El video es firmado por Antonio Trujillo del Instituto Cumbres, José Robles de Grupo Balam, Andrea Terry de IAS, María de Lourdes de la Vega del centro escolar Balam, Gabriela de la Piedra de VKS, Nancy Perkins de IAS, Adriana Sabates de Kole Kaanbal, Luis Pimienta de Monteverde International School, Alejandra Sanem del Colegio Alexander y Nicolasa Márquez del Colegio Creativos Cancún.

Cabe decir que el de las escuelas particulares es un sector que se ha visto seriamente afectado por la pandemia, pues aunado al cierre forzado al que se han visto obligados desde que comenzaron los contagios por COVID-19, poco a poco fueron sufriendo la deserción escolar de decenas de alumnos debido a que sus padres no podían seguir pagando las colegiaturas que jamás han dejado de cobrar, pese a los descuentos que aplicaron por la situación en mención.

Y por ello, ven en este anuncio del regreso a clases de manera presencial la oportunidad para recomponer el rumbo en materia económica, pese a los riesgos de contagios que aún están latentes.

 

Amparos, en defensa del derecho a la salud de los menores

Para el presidente del Consejo de Licenciados en Derecho, Juristas y Litigantes del Estado de Quintana Roo, José Juan Chilón Colorado, uno de los derechos fundamentales de los niños es la salud, la cual debe de ser garantizada por el Estado mexicano.

“Ningún reglamento escolar o ley secundaria de la Ley General de Educación puede violentar los derechos fundamentales de los niños, empezando con la salud que es un derecho humano que debe de ser garantizado; en todo el país y en el mundo es de todos conocido que estamos en una pandemia y cuando la autoridad competente que en todo caso es la Secretaría de Salud Federal declare que ya no existe la pandemia, que no existe peligro de contagio, entonces podrán liberarse todas las actividades económicas del país.

“Hay actividades esenciales como por ejemplo la educación que se está impartiendo en línea, luego entonces, si el Estado mexicano ya garantiza la educación de los niños que ya es un derecho humano en línea, no hay razón y no existe fundamento legal ninguno para exponer al contagio a los menores de edad de manera presencial en los salones, cuando la pandemia continúa y cuando el Estado mexicano ya otorgó en línea la educación a la que tienen derecho los niños”, explicó en entrevista con El Despertador de Quintana Roo.

Agregó que si algún padre de familia desea acudir al juicio de amparo para garantizar la salud de sus hijos, seguramente los jueces de distrito expedirán los amparos a favor de los niños para garantizar que la escuela siga dando clases en línea y evitar posibles contagios de los menores en el salón de clases.

“Como un servicio social, nosotros como cuerpo colegiado estamos en la mejor disposición de apoyar al o los padres que quieran presentar el juicio de amparo, si consideran que al volver a clases presenciales como dice el gobierno, existe riesgo de contagio de los niños”, explicó.

Recordó que “no hay que tapar el sol con un dedo, en Quintana Roo hay menores de edad contagiados e incluso lamentablemente hasta casos de fallecimientos y con esta situación, imagínate que todos los niños entren al salón de clase y hay un caso de contagio o dos, ¿quién va a responder?, ¿quién se haría responsable?”, cuestionó.

Chilón Colorado explicó que jurídicamente hablando, en todo caso, si el centro educativo obliga a los padres de familia a llevar a sus hijos al salón de clases porque sea un motivo económico (escuelas privadas), “entonces los directores de la escuela serían los responsables penalmente de que algún menor de edad termine contagiado y muera por motivos de COVID-19 porque la pandemia, repito, no ha concluido.

“Hay que ser claros en esto, si hubiera ya una declaratoria en donde se menciona que estamos en semáforo verde, en donde ya no hay contagios y en donde se garantiza la salud en materia de COVID, entonces no habría ningún problema y habría que abrir todas las actividades económicas, pero no es así; es para todos conocido que seguimos en esta restricción del uso del cubrebocas, del uso de gel, de la sana distancia y entonces, meter a 32 niños en un salón de clases me parece bastante irresponsable en todo caso de parte de las autoridades”.

A pregunta concreta sobre la insistencia de los dueños de escuelas particulares, el abogado sostuvo: “hay que recordar que como negocio, ellos siguen cobrando, ninguno dejó de cobrar la colegiatura, que redujeron por obvias razones porque el servicio ya no se está dando en el salón de clases, sino en línea. Sin embargo, la mayoría de los centros educativos, colegios y escuelas privadas siguen cobrando la colegiatura a los padres de familia a pesar de que únicamente dan el servicio en línea mediante internet. Entonces, me parece que no hay ninguna razón para argumentar que las escuelas están quebrando por no cobrar más colegiatura, pues me parece que están cobrando la colegiatura justa de acuerdo a un servicio que se está otorgando en línea y ahí habría que ajustar en todo caso a su personal, ver de qué manera cubren las clases como lo han hecho, pues ya llevan más de un año dando clases en línea y ninguno se había quejado porque están conscientes todos del riesgo de contagio que existe, incluso los mismos maestros”.

Finalmente, insistió que como Colegio de Abogados “estamos a la orden de cualquier padre de familia que desee promover un amparo para garantizar que su hijo siga teniendo clases en línea, no para que no vaya a clases, no para que no continúe sus estudios, al contrario, para que la escuela mantenga la educación en línea como lo han hecho hasta el más reciente ciclo escolar que ya terminó”.

 

Necesario volver a clases, pero hasta que haya condiciones

De acuerdo con Sergio René Acosta Manzanero, presidente de la Asociación Estatal de Padres de Familia, si bien el regreso a clases presenciales es necesario para que nuestros hijos tengan mejor aprovechamiento, este debe de darse bajo los parámetros sanitarios y que las condiciones de riesgo de contagio sean menores a las actuales.

“No podemos tapar el sol con un dedo, el nivel educativo durante esta pandemia ha tenido un rezago de más del 60%, un aprovechamiento del 38% de todas las materias que se han tenido que omitir o que no han sido adecuados algunos programas”, explicó.

Dijo que si bien los maestros y padres de familia han hecho su mayor esfuerzo, también hay estas condiciones económicas y sociales complicadas en gran parte del estado que no han podido desarrollar de manera exitosa, como se debe, ese programa de educación a distancia y tampoco esto ha sido aprovechado en las zonas rurales.

“En medio de todo esto y como parte de la recuperación educativa, tendríamos que regresar presencialmente con la orientación directa de los maestros, pero eso no va a ser posible con base en las condiciones y a los acuerdos que hemos llegado junto con la Secretaría de Educación, la Secretaría de Salud y con el mismo gobernador, que hay que crear las condiciones y lo primero es que el semáforo esté en verde”, comentó.

Reconoció que si bien hasta hace algunas semanas se habló que en amarillo se podría dar el retorno a las clases presenciales, el aumento de contagios no lo permite.

“Nosotros hemos planteado además que la infraestructura educativa también debe de estar en condiciones adecuadas, pues como bien sabemos, han sido poco más de 150 escuelas saqueadas y vandalizadas de manera importante y otras tantas que han sido menos y que se pueden recuperar más rápidamente, pero en general, las cerca de tres mil escuelas que tenemos en todo el estado, pues por el abandono tienen desperfectos en cuestión eléctrica, hidráulica y esto es importante porque necesitamos garantizar el agua y el jabón en por lo menos cada una de las escuelas. Entonces, si eso no lo podemos garantizar, no hay forma de regresar a clases presenciales”, insistió.

Manifestó que como Asociación Estatal de Padres de Familia, en las reuniones en las que ha participado, ha planteado que se debe de adecuar el programa en cuestión académica, en donde se tendrá que trabajar perfectamente con los maestros, supervisores y directores académicos para crear el mejor programa de regreso.

“Yo creo que primero tendríamos que trabajar en la valoración del aprovechamiento del ciclo anterior y eso nos va a llevar entre uno y dos meses en donde se tienen que reforzar las materias principales como son español y matemáticas para poder valorar y minimizar el rezago educativo”, refirió el entrevistado.

Finalmente, dijo que existe una minuta con las autoridades locales en donde uno de los puntos más importantes para los padres de familia en torno al tema del regreso a clases presenciales una vez que las condiciones sanitarias sean las adecuadas, “es que nos permitan el libre albedrío, el decidir si regresan o no nuestros hijos a clases presenciales, porque si bien seis de cada 10 padres señalan que sí de esta manera paulatina, el 20% decide que primero habría que ver como evoluciona este programa para después determinar si manda o no a sus hijos y otro 20% señala que mientras exista este mal no van a mandar a sus hijos a las escuelas y ahora sí, ahí cada quien como padre responsable de la salud y educación, va a decidir”.

Al preguntarle sobre los riesgos ante el incremento de menores contagiados por COVID-19, admitió: “efectivamente, se ha dado un aumento de contagios en menores, y hay que aceptar también que socialmente cuando se detectó la pandemia hace más de un año, como padre de familia resguardamos a nuestros hijos de la escuela y eso evitó en mucho los contagios. Desafortunadamente, socialmente nos hemos relejado y empezamos a ver a niños en parques, centros comerciales y nosotros mismos los estamos exponiendo. Yo invito a los padres de familia a que sigamos manteniendo a nuestros hijos en resguardo, pues está comprobado que es en el transporte público donde se contraen más contagios”.

 

Para la SEQ, las condiciones aún son de riesgo

 

No obstante que la educación ha sido una de las áreas que se ha visto severamente afectada por la crisis de la pandemia por COVID-19, las soluciones que pretenden implementar las autoridades para el arranque del ciclo escolar 2021-2022 aún son de alto riesgo debido a que ahora los contagios incluyen a menores de edad, lo que no sucedía en esa dimensión hasta el año pasado.

Carlos Manuel Gorocica Moreno, subsecretario de Educación para la zona norte, fue claro al exponer que las clases iniciarán en Quintana Roo una vez que se llegue al semáforo epidemiológico verde, pero sobre todo cuando se cuente con las condiciones para iniciar con clases presenciales.

Además —dijo—, se está analizando la forma en que podría darse, ya que se plantea la posibilidad de que sea en grupos pequeños de alumnos, de 10 en el nivel básico y de 14 en el medio superior.

Reconoció que es más que complicado que estas clases presenciales den inicio el 30 de agosto como marca el calendario escolar, debido a todas las condiciones que se requieren, y que además exista un bajo nivel de contagios, que no lo tenemos actualmente, aunado a que incluye el tener todos los planteles en buen estado.

De hecho, remarcó que el Instituto de Infraestructura Física Educativa de Quintana Roo (Ifeqroo) continúa revisando los planteles educativos y hasta el 20 de julio se tenía el reporte de 182 de las 239 escuelas reparadas que fueron robadas o vandalizadas en la zona norte, pero “todavía falta una evaluación de desperfectos en los 2 mil 500 planteles”.

El funcionario educativo dijo que ya se tiene el contacto con todos y cada uno de los directores y directoras de las escuelas de nivel básico, para que sean ellos quienes emitan un reporte oficial de las condiciones de las escuelas que están a su cargo, pero que esto deberá ser de la mano con los comités de padres de familia, con quienes además se deberá de trabajar no sólo en la limpieza del plantel, sino en los protocolos sanitarios, tanto en los accesos y salidas separadas, grupos, aplicación de gel y otros requisitos que se pondrán en marcha para cuando se autorice el reinicio de clases presenciales.

El último reporte de las autoridades educativas establece que en Quintana Roo están inscritos poco más de 66 mil alumnos, de los cuales unos 30 mil corresponden al municipio de Benito Juárez en el nivel básico que incluye preescolar, primaria y secundaria.

 

Senadores proponen evaluar impacto en la educación

En medio de todo este panorama de complicaciones y tras la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19, que obligó a suspender clases presenciales en el Sistema Educativo Nacional entre 2020 y 2021, la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación debe realizar una evaluación diagnóstica para determinar los impactos negativos en el aprendizaje de los alumnos y las medidas a adoptar para revertirlos, propuso el grupo parlamentario del PAN en el Senado de la República.

En un comunicado, se estableció que: “si no conocemos la magnitud del daño por la suspensión de clases presenciales en el aprendizaje de millones de educandos, el llamado a regreso a clases del gobierno federal será limitado e insuficiente para revertir los efectos dañinos por la pandemia, condenando a toda una generación de mexicanas y mexicanos”.

Y se agrega que el pretender regresar a la normalidad con sólo abrir las escuelas “es un error y una irresponsabilidad”.

En dicha propuesta de los Senadores, se pretende incluso que haya una reforma a la Ley Reglamentaria del Artículo 3º de la Constitución, en Materia de Mejora Continua de la Educación y el proyecto prevé adicionar el artículo 18 Bis en donde se plantee que cuando las autoridades de salud competentes declaren una emergencia sanitaria de carácter nacional, que obligue a la suspensión de clases presenciales en los distintos tipos y niveles educativos que conforman el Sistema Educativo Nacional, y que la citada suspensión de clases comprenda más del 50% del calendario escolar aprobado por las autoridades educativas correspondientes, la Comisión realizará una evaluación diagnóstica para determinar los impactos en el aprendizaje de los educandos producto de la suspensión de las clases presenciales, del que se desprenderán recomendaciones a adoptar por las autoridades educativas con el propósito de revertir los efectos negativos en el aprendizaje.

La propuesta incluye un artículo transitorio para que la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación realice, en un plazo de 90 días hábiles contados a partir de la entrada en vigor del decreto correspondiente, la evaluación diagnóstica por la emergencia sanitaria de la COVID-19.

 

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Carencias y problemática de las escuelas en Quintana Roo

  • Falta de agua potable
  • Falta de energía eléctrica
  • Falta de insumos de higiene y salud (gel, desinfectante, termómetro infrarrojo)
  • Falta de material de oficina (impresora, sillas, papelería, etc.)
  • Robo de cableado eléctrico
  • Robo de bomba de agua
  • Robo de lámparas y ventiladores
  • Puertas o ventanas rotas
  • Adaptación de espacios para sana distancia

 

 

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Condiciones para retornar a clases presenciales

  • El primero es estar en color verde en el semáforo epidemiológico estatal.
  • Que las escuelas cuenten con una buena infraestructura, que permita el retorno seguro de todas y todos los estudiantes, padres de familia, maestras y maestros.
  • Que existan los protocolos adecuados por cada una de las escuelas. Saber cuáles serán los protocolos sanitarios y de prevención, cuántos estudiantes estarán por salón, qué días irá cada alumna y alumno, entre otros puntos.
  • Estos protocolos serán revisados y analizados por la Secretaría de Educación de Quintana Roo para que sean aprobados y puedan considerarse como una medida adecuada y segura para la escuela.
  • Que el regreso a clases presenciales sea en un esquema de tipo voluntario, por lo menos los primeros días del ciclo escolar.

 

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