El proyecto que plantea dar prioridad al despacho de la CFE impactaría a 260 centrales eléctricas; Cámara Internacional de Comercio pide rechazar iniciativa

MÉXICO.- La iniciativa preferente para modificar la Ley de la Industria Eléctrica presentada por el presidente Andrés Manuel López Obrador impactará a 260 plantas de generación eléctrica privadas en operación comercial en el país, con una capacidad instalada de 32.6 gigawatts, es decir, 47% de la capacidad instalada en México, de acuerdo con cálculos realizados por las asociaciones de energía renovable del país.

Cabe recordar que entre los cambios planteados a 12 artículos y transitorios de esta ley que entró en vigor en el 2015 como parte de la reforma energética, está la revisión de contratos previos a la creación del mercado que se diseñó mediante estos ordenamientos, con lo que los productores independientes de energía que le venden a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y quienes cuentan con un contrato legado de autoabasto podrían verse obligados a modificar sus contratos si son considerados ventajosos por parte de la autoridad.

Además, la denominada contrarreforma –cuya discusión inició este jueves mediante la modalidad de Parlamento abierto con la participación de expertos– incluye también un orden de prelación para el despacho de energía a la red que beneficia a la CFE por encima de los productores privados de cualquier régimen, legado o de la nueva legislación.

De los proyectos privados en operación del país, el 58% corresponde a tecnología térmica, mientras que 19% ya es energía eólica y 12% fotovoltaica. Del resto, 7% son proyectos de cogeneración, 3% es energía solar distribuida y 1% son hidroeléctricas.

La Cámara Internacional de Comercio pidió al pleno de los diputados rechace la iniciativa de reforma de la industria eléctrica, y con ello se evite someter al país en juicios de amparo y/o arbitrajes nacionales e internacionales, a los que acudirían las numerosas empresas para defender sus inversiones en el país.

El organismo privado consideró “innecesario” llevar al país a un debate cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación ya sentenció en contra de los principales argumentos de la reforma preferente. (El Economista)

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí