Pumas pega primero, pero deja vivo a Cruz Azul

El conjunto universitario se llevó la ventaja en el duelo de ida de las semifinales de la Liga de Campeones de Concacaf luego de vencer por 2-1 a La Máquina

Los Pumas dieron el primer zarpazo y derrotaron a Cruz Azul 2-1 en el duelo de ida de las semifinales en la Liga de Campeones de la Concacaf, celebrado en el estadio Olímpico Universitario.

Apenas al comienzo, una mala salida de Nicolás Freire le dio ventaja a Uriel Antuna, este aprovechó e inquietó a la zaga local que tuvo que despejar violentamente el balón de su área. Acto seguido Washington Corozo se encarreró por la banda izquierda y casi sin ángulo mandó una diagonal que pasó cerca del arco resguardado por Sebastián Jurado

La Máquina pitó primero, pero el grito de gol se ahogó después de que este fuera anulado, un claro fuera de lugar de Uriel Antuna a pase de Ignacio Rivero. Más tarde vino un tiro libre de Adrián Aldrete que levantó suspiros en las gradas, pero el tanto celeste tampoco llegó.

Después fue el turno de los Pumas que estuvieron cerca de abrir el marcador tras una temeraria salida de Jurado, el balón quedó suelto, pero ni Favio Álvarez ni Juan Ignacio Dinenno lograron empujarlo al fondo de la red ante la salvada sobre la línea de Luis Abram. En la disputa por el balón, Juan Escobar quedó lesionado y las alarmas se encendieron para los cruzazulinos.

Una nueva serie de rebotes dentro del área cementera culminó con el primer gol de Pumas, ya que Abram no pudo volver a salvar a La Máquina sobre la línea de gol, cuando la pelota pegó en el poste y rebotó en Dinenno para cruzar la línea. La defensa visitante padeció ante la salida de Escobar, el ‘Cata’ Domínguez ingresó al terreno de juego, pero el desajuste era claro y los universitarios sacaron ventaja de ello.

Cruz Azul no pudo reaccionar y antes de que culminara el segundo tiempo Dinenno clavó su segundo tanto de la noche con un remate de cabeza del que Jurado sólo pudo ser espectador.

Fue Cruz Azul el que batalló para reencontrase en el campo, el tanto anulado desdibujó al equipo. Para el segundo tiempo había perdido la verticalidad, las ideas a la ofensiva y por momentos se veía frágil.

Los cementeros aspiraban a un gol de visitante que hiciera más llevadero el juego de vuelta, pero poco hicieron para obtenerlo. Fue pocos minutos antes del silbatazo final que Cristian Tabó remató de primera un centro de Iván Morales y marcó para La Máquina, acortando las distancias en el marcador, con una anotación que le da vida a los celestes.

El partido de vuelta de esta eliminatoria se jugará el martes 12 de abril en el Estadio Azteca. (Excélsior)