Padecemos una gran carencia de líderes: Eloy Peniche

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Los ciudadanos tenemos la responsabilidad de llevar a los mejores hombres y mujeres a los puestos de gobierno y no caer en compromisos partidistas, opinó el expresidente del CCE

SALVADOR CANTO

“Lo deseable es que un regidor tenga muy buena preparación, que tenga un conocimiento cuando menos de lo que son las leyes, cuáles son sus funciones, sus responsabilidades, sus obligaciones, que tenga varios años viviendo en nuestra comunidad, que haya participado en diferentes ámbitos y no tiene que ser necesariamente en la cuestión política, pero que se interese y esté integrado para que pueda tomar también buenas decisiones”, afirmó el expresidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) del Caribe, Eloy Peniche Ruiz.

En entrevista con El Despertador de Quintana Roo, enfatizó que los regidores de Benito Juárez deben asumir su papel y con base en sus facultades, que los lleva a ser la máxima autoridad del Ayuntamiento, tener una mayor participación activa, porque “no todos los problemas recaen en el presidente o la presidenta municipal, sino en todo el Cabildo”.

De Viva Voz, el empresario dejó en claro no estar en contra de las concesiones de muchos servicios públicos, sino en cómo se han dado y los términos legales de las mismas, que benefician a unas cuantas personas.

También platicó sobre el tema de la recuperación económica, las complicaciones que aún existen para lograr que el Caribe Mexicano vuelva a los niveles que se tenían hasta antes de la pandemia.

Del mismo modo, refirió que el tema de la inseguridad afecta seriamente ya que a pesar de que el turismo es bondadoso, los casos de violencia en Tulum y Puerto Morelos y lo que ocurre diariamente en Cancún son señales de alarma porque el turismo se puede ir de la noche a la mañana como ha ocurrido en otras entidades por no tomar las medidas adecuadas.

Finalmente, hizo un llamado a todos los aspirantes o quienes han alzado la mano para contender en las próximas elecciones para la renovación de la gubernatura a que tomen en cuenta muchos aspectos, pero sobre todo, que entiendan que tienen una gran responsabilidad con el estado.

—Existe inquietud entre la ciudadanía en torno a la labor que hacen los regidores y muchas veces se responsabiliza al presidente o presidenta municipal de todo lo que pasa en la ciudad, ¿qué opina de ello?

—La máxima autoridad de un Ayuntamiento es el Cabildo, yo creo que aquí lo que debemos hacer es exigirles también a ellos la participación activa en la toma de decisiones. No es todo el presidente o la presidenta municipal, es el Cabildo, se nos olvida, pero ellos tienen un voto consensuado en donde la mayoría es la que aprueba o desaprueba las propuestas que se hacen. Pero nosotros como ciudadanos tenemos también la oportunidad de presentar nuestras propuestas y que alguno de los regidores la pueda llevar y proponer, esa es parte de sus funciones, lo que pasa es que lo dejamos a un lado y no vemos la importancia que esto tiene.

—En ese contexto, desde su punto de vista, ¿cuál es el perfil que deben tener los regidores?

—Lo deseable es que tengan muy buena preparación, aunque déjame decirte que conozco personas que sólo tienen primaria pero son personas preparadas, se enteran y estudian por su cuenta; a veces puedes tener una carrera y no te sirve para nada, por eso debe ser gente honesta, proba, interesada que conozca cuáles son los dolores de nuestra ciudad e insisto, deseable, es que tenga un conocimiento cuando menos de lo que son las leyes, cuáles son sus funciones, sus responsabilidades, sus obligaciones, que tengan varios años viviendo en nuestra comunidad, que hayan participado en diferentes ámbitos, no tiene que ser necesariamente en la cuestión política, pero que se interesen y estén integrados dentro de nuestra comunidad para que puedan tomar también buenas decisiones porque cuando uno tiene la oportunidad de acceder a esos puestos, hay que meterse a fondo en las tripas de la administración pública, sobre todo del municipio, porque el desconocer te puede llevar a errores de omisión o tomar malas decisiones que muchas veces son trascendentales para las vidas de los que aquí vivimos.

—Con el inicio de una nueva administración municipal, con prácticamente los mismos funcionarios en Benito Juárez, ¿qué espera el sector empresarial para este periodo, ya han tenido algún acercamiento?

—Acercamientos siempre hay, pero si nosotros agarramos nuestro pliego petitorio ahorita y agarramos el de hace 10 o 12 años y nada más le borramos la fecha, yo creo que en muchos aspectos sería el mismo. Se hacen esfuerzos, pero tampoco hemos terminado de cuajar lo que necesitamos. Nuestra ciudad está complicada, está pasando por un proceso de crecimiento, pero ha sido un crecimiento muy doloroso, desafortunadamente para mal porque a veces el crecer también duele, pero si es para bien no importa porque te aguantas el dolor; aquí la situación es que el deterioro que tenemos ha sido paulatino y creciente y no lo hemos erradicado. Estamos creciendo en calles y las que tenemos no son buenas, estamos creciendo como población, el tránsito es complejo, la movilidad es todo un tema y desde hace muchísimos años venimos hablando de planes de movilidad de aquí para allá y no terminamos de cuajar ninguno, se cambian leyes pero al final el problema sigue siendo el mismo. Tenemos más combis, más camiones, más vehículos a los que se les incluyen patines, patinetas, escúteres, mototaxis y todo esto se vuelve una situación muy compleja que no nos permite tener un orden.

—¿Qué opina del tema de las concesiones de varios de los servicios públicos en Benito Juárez?

—Yo no estoy en contra de las concesiones, el problema que tenemos es cómo se han dado y sus términos legales. Concesionados tenemos el agua potable, el servicio de transporte público, paraderos, la basura, el alumbrado público, el relleno sanitario, de los que me acuerdo en este momento. Por ejemplo, el alumbrado público: es una verdadera mentada de madre ese contrato que tenemos. Existía un departamento de alumbrado público que más o menos funcionaba bastante bien y concesionarlo diciendo que habrá ahorro es una mentira porque los términos del contrato no lo permiten, el ahorro sí existe pero el beneficio no es para el municipio ni los ciudadanos, sino para la empresa que tiene esa concesión y que le retribuye muy buenas ganancias. Pero si el municipio prestara ese servicio, ese dinero que se ahorra bien se hubiese podido emplear para mejorar otras cosas que necesitamos como calles, semáforos, nomenclaturas, seguridad, en mejorar los procesos administrativos que están terribles. Todo esto, desde luego, con una buena administración pública, honesta, transparente y eficiente. Pero déjame decirte que hay circunstancias que no son tan simples de llevar a cabo, pero que a un precio justo y equitativo sí se podría salir adelante, como el tema de la basura que tenía la concesión una empresa a un precio y la actual la tiene casi al doble, que si bien es cierto que la anterior no estaba cumpliendo, para eso ahí están las cláusulas para recisión y ahí estamos en un problema legal tremendo y espero que lo hayan documentado perfectamente, para que al final a los ciudadanos no nos cueste un error que pudiesen haber cometido si es que lo hay, pero eso ya les corresponde a los jueces. El tema es que le dieron la concesión a otra empresa a la que le renovaron el contrato recientemente, pero sólo que hay que ver a qué precio, cuando hay lunares con el problema de la recolección de la basura y eso es lamentable, pues nosotros estamos pagando por el mismo servicio casi al doble.

—La ciudad es un caos con el tema de los semáforos, en palabras del propio secretario de Seguridad Pública, Rubén Oyarvide, el 60% o 70% de estos aparatos están obsoletos y cada vez hay más accidentes por ello, ¿cómo ven esta situación los empresarios?

—Yo quisiera saber si el Ayuntamiento está asumiendo su responsabilidad en la parte que le corresponde en esos accidentes, así como también si uno va en su auto, cae en un bache y se le rompe la llanta es responsabilidad del municipio pagar el daño y mucha gente no sabe eso, pero ahí lo lamentable es cuando se pierden vidas. Existe un presupuesto para darle mantenimiento, así como las empresas tienen su presupuesto, el Ayuntamiento también lo tiene y la verdad es que los semáforos yo no sé qué está pasando, pero cada vez están peor y con el riesgo de un incremento muy alto de accidentes porque además tienen que destinar personal de tránsito a dirigir esos cruceros conflictivos, dejando de ejecutar otras tareas que también son importantes. Creo que algo tienen que hacer rápidamente para componer y el problema a veces está en que las piezas nada más las tiene la empresa que vendió los semáforos y si no les pagan o no se los compran a ellos, no pueden hacer nada.

—¿Cómo va la recuperación del sector empresarial tras varios meses complicados a causa de la pandemia?

—Afortunadamente la parte turística va avanzando, así como de “golpe y porrazo” nos quedamos prácticamente en cero, es una actividad noble que nos ha permitido también empezar a caminar de una forma rápida a diferencia de otras actividades como los procesos industriales que posiblemente son más complejos. Pero también esta misma pandemia provocó que mucha gente se fuera y el turismo, sobre todo la hotelería, la industria gastronómica, el transporte requieren cada vez de gente especializada, preparada, ya no podemos tener personas que por casualidad llegaron y que no tengan el entrenamiento y la capacitación y los conocimientos necesarios porque estamos compitiendo no sólo a nivel local, sino a niveles internacionales. Entonces eso también ha provocado un problema porque mucha gente se fue a sus lugares de origen, algunos lamentablemente fallecieron, otros que se enfermaron todavía no han terminado de recuperarse físicamente y eso es lo que ha estado complicando un poco la mano de obra.

—La seguridad sigue siendo el talón de Aquiles de las autoridades y se ha complicado por los hechos de violencia en Tulum y Puerto Morelos, ¿cómo ve ese asunto?

—El tema de la seguridad nos compete a todos, se han hecho muchos esfuerzos no sólo de la parte gubernamental estatal y municipal, sino también los empresarios se han metido a trabajar en las mesas de seguridad, en comités, en poner su granito de arena en lo que les corresponde dentro de sus negocios, establecer más cámaras y medidas de seguridad también. Pero sí, todavía nos va a faltar y eso es normal porque somos ciudades en crecimiento y obviamente eso trae una problemática. Es un proceso que también compete a la ciudadanía porque tenemos que mejorar en la educación, en nuestra cultura, tenemos que ser más tolerantes, tenemos que trabajar muy fuerte con nuestros hijos sobre todo para tengan bien arraigados los valores, que estemos pendientes de que vayan a la escuela, si ya están en edad de trabajar que salgan a un sector productivo, que se alejen del alcoholismo, de la drogadicción, de la prostitución, que no haya desintegración familiar, que son problemas sociales que tenemos y que inciden de alguna manera en él. El sector turismo desafortunadamente también atrae a algunas personas que creen que aquí pueden encontrar un suelo fértil para hacer cosas que en su país no pudieran hacer, también se les ha hecho una advertencia de que aquí está penado, pero es un todo; también se han incrementado cámaras, patrullas, elementos, se han hecho certificaciones, pero eso es paulatino porque tenemos un atraso muy importante. No hemos llegado al punto óptimo pero estamos trabajando. ¿Se dan hechos lamentables?, sí. ¿Se pueden evitar?, también, pero tenemos que participar todos porque es un proceso largo, complejo, nadie puede bajar la guardia y no podemos dejarles todo el trabajo a las autoridades, también tenemos que ser responsables y hacer lo que nos corresponda a cada uno de nosotros.

—A raíz de todo lo ocurrido en materia de seguridad, el sector empresarial ha emitido pronunciamientos públicos, ¿son necesarios?

—Sí, definitivamente a veces hay manifestaciones públicas, pero también en corto se habla, se platica, se establecen estrategias, es una situación que no es de la noche a la mañana porque este proceso de degradación que tenemos ya tiene muchos años y darle la vuelta nos va a llevar otros tantos o un poco más. Estamos poniendo las bases, estamos trabajando, no hemos logrado lo que queremos, es complejo pero ahí estamos y aquí reitero, es un trabajo de gobierno y ciudadanía, cada quien debe hacerse responsable del tramo que le corresponda y que sobre todo haya mucha comunicación e interlocución y sobre todo, tener una buena coordinación. Para ello también es muy importante erradicar la corrupción que es un tema fundamental que nos ha venido doliendo como sociedad, pero tenemos que seguir luchando a brazo partido para erradicarla y en la medida que lo vayamos haciendo iremos bajando en esos términos.

—Por último, se acerca un nuevo proceso electoral para la gubernatura y diputaciones locales, ¿cuál es el panorama que ve para estas elecciones y qué es lo que se espera de los candidatos?

—Creo que tenemos una gran carencia de líderes, es una gran realidad, necesitamos gente capaz que pueda sacar adelante los grandes retos de Quintana Roo, somos el estado turísticamente más importante que aporta a nivel nacional cerca del 40% de las divisas en ese rubro. Pese a ello, no se le retribuye en las mismas medidas con recursos federales, incluso muchas veces hasta ha habido recortes, se necesitan los apoyos federales para poder tener mejores instalaciones, mejor nivel de vida de quienes aquí vivimos. Hemos hablado muchas veces de la diversificación económica y nada más no se nos da porque el turismo es bondadoso, pero lo que nos está pasando ahorita (inseguridad) son señales de alarma porque así como viene el turismo se va de la noche a la mañana; tenemos que tener muy en cuenta lo que ha pasado en otros lugares del país, que están lamentando no haber tomado las medidas adecuadas en su momento. Nosotros estamos a tiempo, pero se nos está pasando y el que gane tiene una gran responsabilidad con el futuro de este estado, de la misma manera que la tenemos nosotros, porque si no abonamos a escoger la mejor persona, entonces también estamos fallando. Necesitamos conocer quiénes son los que pretenden gobernarnos, qué han hecho, cuáles son sus habilidades y debilidades, qué equipo pretende llevar y qué tan capaces son. Si nos vamos a atener a compromisos políticos, entonces vamos a estar complicados porque a veces llegan no las mejores personas, sino que caemos en un círculo de compromisos partidistas y eso debe quedar en segundo término. Debe llevarse a las mejores mujeres y hombres para los puestos que se necesitan y es ahí en donde tenemos la responsabilidad civil de enterarnos y tomar las mejores decisiones, porque si no vamos a votar, dejamos que otros decidan por nosotros y no vamos a tener derecho a quejarnos.

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