No hay marcianos ‘vivos o muertos’ como en el Far West

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EL BESTIARIO

El ‘Perseverance’, la nave terrícola, aterrizó, ilegalmente, hace casi un año en Marte para invadirlo. Una sonda robótica que transportaba el mayor y más caro vehículo de exploración extraterrestre jamás construido, llegó el jueves, 18 de febrero del 2021 en un cráter del hemisferio norte del planeta rojo para hacer historia…

SANTIAGO J. SANTAMARÍA GURTUBAY

Este es el cuarto planeta en orden de distancia al Sol y el segundo más pequeño del sistema solar, después de Mercurio. El objetivo principal de la misión era buscar rastros de vida. Si este viaje hubiese sucedido hace 3.500 millones de años, el ‘Perseverance’ estaría a punto de aterrizar en medio de un lago alimentado por un río que arrastra sedimento, pues así se piensa que era el cráter Jezero -de unos 45 kilómetros de diámetro- en aquella época, cuando Marte era un planeta azul como la Tierra. Se sabe que en este gemelo helado de nuestro planeta se dieron las condiciones básicas para que surgiese la vida y fue justo en aquella época cuando en nuestro planeta comenzaron a surgir los primeros microbios, probablemente en lagos, ríos o mares.Pero hace millones de años el planeta comenzó a perder su atmósfera, se rompió su equilibro y dio un giro mortal hasta convertirse en el desierto helado que es hoy. El ‘Perseverance’ es un coche de seis ruedas y una tonelada de peso equipado con siete instrumentos científicos con los que intentar analizar la composición atómica y química del fondo del lago hoy desaparecido en busca de rastros inconfundibles de microbios marcianos.

‘Sin noticias de Gurb’ es una novela humorística del escritor español Eduardo Mendoza publicada por Seix Barral en el año 1991. Originalmente apareció publicada por entregas en el periódico EL PAÍS. La novela se ha traducido al inglés, francés, alemán, italiano, coreano, danés, polaco, persa y esperanto. ‘Sin Noticias de Gurb’ está situado en Barcelona mientras la ciudad está preparándose para los juegos Olímpicos en el verano de 1992. La novela incluye comentarios sobre la construcción que cubre la ciudad. Además, Mendoza frecuentemente hace críticas y comentarios sobre la sociedad española y de Barcelona, utilizando detalles locales sobre el estilo de vida de la gente catalana. El libro relata la búsqueda de un extraterrestre (Gurb) que ha desaparecido, tras adoptar la apariencia de la cantante Marta Sánchez, en la ciudad de Barcelona.​ El narrador no es Gurb, sino otro alienígena que sale en pos de él tras convertirse en el conde-duque de Olivares, aunque va cambiando su apariencia a medida que avanza la trama, pasando a ser personajes como Miguel de Unamuno, Paquirrín, Isoroku Yamamoto, el duque de Kent o Alfonso V de León, y cuyo diario constituye la guía de la narración. El protagonista comienza la historia con unas ideas y objetivos que van cambiando a la vez que él cambia para adaptarse a la forma de vida del planeta. La naturaleza de este relato es la sátira y la paradoja. El autor convierte a la ciudad absurda y cotidiana en el escenario de una carnavalada que revela el verdadero rostro del ser humano urbano actual y la acerada conciencia artística del escritor. Hoy existe una leyenda urbana en Cancún donde se ‘informa’ que el mismísimo Gurb fue visto en el Fraccionamiento de Bahía Azul de nuestra ciudad, estos pasados días, mientras era instalada la fibra óptica. “Han sido incapaces de dar con un marciano con expedicioes a millones kilómetros de distancia, y los tenemos en nuestras casas de Quintana Roo, el Estado de Carlos Joaquín y se secretaria de Sefiplan, Yohanet Torres Muñoz, muy cerca del restaurante ‘El Atajo’ del chef Pepe.

El alienígena Gurb escribe con mucho humor negro para criticar a la sociedad humana en EL DESPERTADOR. Por ejemplo, el día 19, el autor habla del abandono de los ancianos tomando el sol en los parques mientras sus familiares se van de vacaciones. El día 22, el narrador escucha hablar en la radio sobre un accidente en una central nuclear y un portavoz de la central “informa al público de las ventajas de ser un mutante. ¡Sorprenda cada día a su familia!, exclama”. También utiliza el humor negro para mostrar la dificultad de entender las normas sociales. El día 21, el narrador le regala a la señora Mercedes una máscara mortuoria de Oliver Hardy mientras ella está recuperándose en el hospital. Claramente no es un regalo muy apropiado, aunque el narrador no tiene malas intenciones. Utiliza la repetición como otra herramienta para crear humor. El día 10, por ejemplo, tres coches atropellan al narrador, y luego se cae en cuatro zanjas de construcción abiertas, uno tras otro. Así empieza el tema recurrente del exceso de tráfico y de obras en la ciudad. También, en los momentos más inesperados, anota la situación climatológica de manera muy científica. La anáfora caracteriza al narrador, un ser obstinado y absurdo desde el punto de vista de los humanos. Un elemento adicional del estilo de la oratoria de Gurb es la hipérbole. Por ejemplo, el narrador compara el ruido de un camión de basura por la mañana con un terremoto. El comandante también come cientos de kilos de churros y tacos. Crea humor a través de lo absurdo. Por ejemplo, observa las diferencias entre los ricos y los pobres, y concluye que los pobres son pobres porque pagan por todo mientras los ricos no necesitan pagar por nada. Finalmente, el estilo está marcado por la ironía y la sátira. Hace comentarios sobre la brecha de riqueza, el machismo, el amor y otros temas, pero los hace con una perspectiva inocente y hasta accidental. Denuncian los extraterrestres el absurdo de la sociedad consumista actual, emborrachada por el poder del dinero y donde tanta calidad de vida se sacrifica en las grandes ciudades. Asisten asombrados al frenesí de una sociedad consumista y competitiva, arrastrada por la especulación y la insolidaridad, enloquecida por el tráfico y las prisas, asediada por las obras en las calles, asfixiada por la polución.

El contacto con los humanos variará su propio lenguaje y comportamiento hasta fundirse en un ser humano corriente, con sus virtudes y defectos añadidos: “Me persono en el piso del presidente de la comunidad de propietarios de Bahía Azul. Pese a la importancia de su cargo, me recibe en pijama. Le informo que es mi intención hacerle provisión de fondos para que haga reemplazar la porquería de ascensor que tenemos por otro nuevo, pintar la escalera, restaurar la fachada, cambiar las tuberías, arreglar el interfono, tapar las grietas de la azotea, instalar una antena parabólica y alfombrar la entrada. A cambio de todo esto, agrego, sólo pido ser recordado con cariño, pues me dispongo a emprender un largo viaje. El presidente dice que si todos los vecinos fueran como yo, no haría falta tanto socialismo y tanta jodienda. Echamos un trago de whisky”. ‘Gurb’ lleva hasta sus últimos extremos su gusto por la crítica paródica y esperpéntica, rozando en muchos momentos el humor absurdo. La misma elección del protagonista lo pone de manifiesto. Se trata de exagerar y deformar la ironía. Este humor corrosivo se materializa en la crítica irónica y sarcástica contra muchos aspectos de la vida en las grandes ciudades como Cancún. Le sirve para trazar una crítica despiadada hacia una forma de vida totalmente separada de la coherencia y la lógica. Veamos algunos de estos aspectos: La composición del agua: hidrógeno, oxígeno y caca. Las zanjas, la crítica al aire infectado de partículas. Plastas de perro y colillas. Las ciudades son tortuosas e irracionales. La delincuencia juvenil. La desigualdad de barrios. La desconfianza inicial que los seres humanos sienten por todos sus congéneres. Múltiples sistemas de lotería. En Cancún llueve como su Ayuntamiento actúa: pocas veces, pero a lo bestia. Los seres humanos utilizan gran variedad de medios de locomoción, todos los cuales rivalizan entre sí en lentitud, incomodidad y peste.

Alusiones a aspectos de la vida cotidiana. Se trata, sin duda, de uno de los aspectos más hilarantes de los ‘turistas interplanetarios’. Esta crítica concreta se ejerce a través de todos aquellos personajes y situaciones que, carentes de lógica y próximos al mundo de lo absurdo, conforman el mundo actual en el que vivimos… “No hay una habitación libre en toda la ciudad, porque, según me informan, se está celebrando un Simposio sobre Nuevas Formas de Rellenar los Pimientos del Piquillo, Salbutes y Panuchos”. La parodia por la parodia. Este tipo de humor plantea situaciones incongruentes e ilógicas, que conducen inexorablemente a mostrar una realidad absurda mediante un humor absurdo: Canta con mucho sentimiento la canción titulada I092387nqfp983j4I093 (guerve a mi lao, sorra). También siguen este planteamiento situaciones como la tortilla de 22 huevos pegada en el techo, la parodia de los estudios de los hijos en EE UU, o afirmaciones del extraterrestre como “pego mocos en las cortinas o grabo pedos en el contestador”.

El 30 de octubre de 1938, un joven Orson Welles inició la retransmisión radiofónica que 80 años más tarde todavía se considera como una de las mayores y más grandes ‘fake news’ de la historia de la radio… “Señoras y señores, interrumpimos nuestro programa de baile para comunicarles una noticia de última hora procedente de la agencia Intercontinental Radio. El profesor Farrel del Observatorio de Mount Jennings de Chicago reporta que se ha observado en el planeta Marte algunas explosiones que se dirigen a la Tierra con enorme rapidez… Continuaremos informando”. A las ocho de la tarde, un principiante Orson Welles –destinado a convertirse en un famoso actor, director, guionista y productor de cine– informaba de que un astrónomo había visto una llamarada azul saliendo de Marte. De esta manera, el joven Welles adaptó el guión de ‘La guerra de los mundos’, la obra más emblemática del novelista inglés H. G. Wells, al formato radiofónico, transformándola para crear una historia creíble y radiarla –junto a su compañía Mercury Theatre– en su su programa On the Air, de la CBS. Durante la introducción del programa, se explicó que se trataba de una dramatización basada en la novela del autor británico, pero los oyentes rezagados pensaron que estaban ante una invasión alienígena real. Tras el primer corte, y para dar mayor credibilidad a la noticia, Welles retomó la supuesta emisión de una orquesta desde el Hotel Meridian Plaza de Nueva York con el tema ‘Stardust’, interpretado por Ramón Raquello y su orquesta, para volver a parar a medida que la supuesta invasión extraterrestre se iba produciendo: “Damas y caballeros, tengo que anunciarles una grave noticia. Por increíble que parezca, tanto las observaciones científicas como la más palpable realidad nos obligan a creer que los extraños seres que han aterrizado esta noche en una zona rural de Jersey son la vanguardia de un ejército invasor procedente del planeta Marte”. Se estima que unos doce millones de personas escucharon la transmisión y muchas cayeron presa del pánico, abandonando sus casas y colapsando carreteras, estaciones y comisarías de policía. Las interrupciones durante el programa eran cada vez más frecuentes y el alarmismo iba en aumento, como prueba la secuencia del periodista Carl Philips desde Grovers Mill, en el estado de Nueva Jersey, donde supuestamente se estaba produciendo el aterrizaje: “Señoras y señores, esto es lo más terrorífico que nunca he presenciado… ¡Espera un minuto! Alguien está avanzando desde el fondo del hoyo. Alguien… o algo. Puedo ver escudriñando desde ese hoyo negro dos discos luminosos… ¿Son ojos? Puede que sean una cara. Puede que sea…”. Los teléfonos de emergencia echaron humo durante varias horas por la multitud de mensajes de personas asustadas que decían haber visto a los extraterrestres. El polémico acontecimiento, tras 59 minutos de emisión, terminaba con la ‘muerte’ del propio Orson Welles –que interpretaba al profesor Richard Pierson– a causa de los gases tóxicos lanzados por los invasores. Aunque esta retransmisión pudo ser el fin de su fulgurante carrera, en realidad fue el inicio de una leyenda. La ficción de la invasión marciana fue recreada con unos trucos tan ingeniosos y con unos efectos especiales de sonido tan bien logrados, que la histeria colectiva continuó a pesar de los cuatro avisos que se fueron emitiendo durante toda la retransmisión informando a los oyentes de que nada de lo que estaba sucediendo era real. Los periódicos del 31 de octubre llevaron la historia a primera plana: “Falso boletín de guerra difunde el terror por todo el país”, “Obra radiofónica aterroriza a la nación”, “Oyentes de radio entran en pánico, confunden un drama bélico como una crónica real”. Son algunos de los titulares que pudieron leerse de un suceso que hizo correr ríos de tinta en forma de más de 12.000 artículos en periódicos de todo el país. La ficción de la invasión marciana fue recreada con unos trucos tan ingeniosos y con unos efectos especiales de sonido tan bien logrados, que la histeria colectiva continuó a pesar de las advertencias.

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