El realizador de filmes como Hamlet, Romeo y Julieta y Té con Mussolini, perdió la vida a los 96 años

El director de cine y aclamado escenógrafo italiano Franco Zeffirelli falleció ayer en Roma a los 96 años, y deja películas como Té con MussoliniRomeo y Julieta y puestas en escena en los mayores teatros de ópera del mundo, en las que destacó siempre su búsqueda de la belleza.

La noticia fue anunciada por Dario Nardella, alcalde de Florencia, ciudad natal de Zeffirelli, que lo calificó como “uno de los grandes hombres de la cultura mundial”.

A pesar de la edad y de estar postrado en una silla de ruedas desde hace algunos años, Zefirelli no dejó de trabajar y el 21 de junio se iba a materializar uno de sus sueños, cultivado en los últimos diez años, el de la puesta en escena para una nueva Traviata que inaugurará la temporada del Festival lírico de la Arena de Verona.

Nació el 12 de febrero de 1923 en Florencia. A su padre sólo lo conoció después de la muerte de su madre, Adelaide Garosi, que apasionada de Mozart, quiso darle al niño el nombre del aria de Idomeneo (Zeffiretti), pero el funcionario del registro civil se equivocó y escribió Zeffirelli.

Sus primeros pasos en el cine los dio con Luchino Visconti a quien conoció durante unas pruebas para ser actor, pero rechazado por su fuerte acento toscano, fue tomado en cuenta por el cineasta por los maravillosos dibujos que llevaba en una carpeta.

Así, se convirtió en ayudante de dirección en tres películas de Visconti: La terra trema (1947), Bellissima (1951) y Senso (1952), y de aquí nació su pasión por el séptimo arte.

Su educación en el amor de la ópera y de la obra de Shakespeare le empujó a llevar al cine  clásicos de la lírica como La Bohème (escenificación de la ópera de Puccini, en 1965); las obras del autor inglés La fierecilla domada, con Richard Burton y Elizabeth Taylor 1966, Romeo y Julieta con Michael York y Laurence Olivier (1968) y Hamlet (1990), con Mel Gibson, Glenn Close y Helena Bonham Carter.

Otras de sus obras fueron el filme sobre San Francisco, Hermano Sol, hermana Luna (1971), Campeón con Jon Voight, Faye Dunaway y Ricky Schroder (1978); Amor sin fin con Brooke Shields (1981) y Té con Mussolini (1999), en la que relata su infancia.

Mantuvo una gran amistad  con la soprano María Callas, a quién le dedicó la película Callas for ever (2002) y respecto a la que confesó, fue la única mujer de la que estuvo enamorado. Habiéndose declarado homosexual, relató, en una biografía publicada cuando tenía 83 años, su gran amor por Visconti.

Quizá Zeffirelli fue más amado fuera de su país e incluso la reina Isabel II le concedió el título de Sir (caballero), pero siempre se echó en falta el Óscar al que fue nominado dos veces, como director por Romeo y Julieta y como escenógrafo para La Traviata, o uno a toda su carrera.

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