MUEREN LOS ARRECIFES:  MARÍA DEL CARMEN GARCÍA RIVAS

A 4 años de la aparición del síndrome blanco, se ha perdido alrededor del 50% del sistema arrecifal de Quintana Roo, advierte la directora de los parques nacionales Isla Contoy y Arrecifes de Puerto Morelos

SALVADOR CANTO

A cuatro años de la aparición del denominado síndrome blanco, que atacó poco más de 200 kilómetros de colonias de corales, la salud del Sistema Arrecifal en Quintana Roo se mantiene como crítica, pues se ha perdido hasta lo que va del presente año alrededor del 50% a causa de dicha enfermedad, que incluye la desaparición de al menos tres especies, advirtió la doctora María del Carmen García Rivas, directora del Parque Nacional Isla Contoy y Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos.

En entrevista con El Despertador de Quintana Roo, sostuvo que si bien la pausa turística a causa de la pandemia por COVID-19 ayudó a “respirar” a los arrecifes, “una vez que volvió el turismo la problemática regresó también y hoy es muy grave lo que tenemos en los arrecifes”, explicó.

De Viva Voz, sostuvo que se requieren mayores recursos para la aplicación de más estrategias y que si bien existen algunos programas a los que se han tenido acceso para obtener presupuesto como el cobro del seguro paramétrico derivado de la afectación que hubo por el huracán Grace en el 2021 (el Gobierno del Estado junto con The Nature Conservancy aseguraron los arrecifes en el 2019), este dinero ha sido insuficiente para atender toda la problemática existente.

Insistió en que de no hacer nada de manera urgente, pronto la problemática será mayor y en ese contexto, hizo un llamado a los sectores empresariales, náutico y hotelero para que apoyen en este trascendente tema.

—¿Cómo va el tema del síndrome blanco detectado en los arrecifes hace cuatro años?

Estamos en un momento muy serio de crisis en los arrecifes en todo el planeta, pero en particular en Quintana Roo porque el problema sigue en aumento. Efectivamente, fue en el 2018 cuando detectamos varios sitios de monitoreo y desde mayo de ese año comenzamos a detectar que en algunas colonias de coral duro se les desprendía tejido y quedaba expuesto el esqueleto y alertamos a los investigadores. Hicimos una salida en el Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos con personal de la UNAM, con el Dr. Lorenzo Álvarez Filip y su equipo de trabajo, algunos otros investigadores y vimos que los corales estaban siendo atacados por la pérdida de tejido y nosotros la bautizamos como síndrome blanco y es una enfermedad que apareció en Florida desde el 2014, que hasta ahorita no se sabe si es un virus o una bacteria que afecta a las colonias, pues las puede matar en cuatro meses y aquí en México, en cuatro meses se percibió en más de 200 kilómetros de la costa, en particular en Puerto Morelos, donde algunas de las especies susceptibles, que son más o menos 12, tuvieron una pérdidas del 80% de las colonias, lo cual es algo muy grave porque los corales duros y estos masivos que es el coral cerebro, el coral montaña, coral de columna, son los formadores principales del arrecife, son lo que consolida esta barrera natural, entonces al perderse el tejido vivo, muere la colonia y empieza a erosionarse y perdemos la barrera.

¿Qué se hizo cuando se descubrió?

Primero alertar, conocer hasta dónde llegaba, hasta ahorita sabemos que Banco Chinchorro dentro de la Reserva de la Biosfera es el único lugar libre de esta enfermedad en aguas de Quintana Roo, y luego tratamos de hacer un manejo adecuado, es decir, ir a sitios infectados y luego a sitios que no fueron infectados pero que al final están conectados por los mismos peces o la misma agua y no sabemos qué vaya a pasar, pero hemos aplicado medidas preventivas. Por otro lado, lo que hemos buscado es que mejore la calidad del agua porque al final es lo más importante, porque aquí el 50% de los arrecifes se han perdido en el norte por esta calidad del agua, que tiene muchos nutrientes que vienen de las aguas residuales y esto es porque los arrecifes de manera original crecen en aguas estériles y lo que hemos hecho con tantos hoteles es fertilizar el agua con los desechos y eso ha provocado un cambio de fase de los arrecifes, de ser arrecifes coralinos a convertirse en zonas de más algas que arrecifes y eso se convierte en arrecifes blandos.

¿Qué se está haciendo en la actualidad?

Estamos tomando medidas de restauración, esto lo hacen los especialistas y en lo particular son mujeres, una de ellas es la Dra. Claudia Padilla Souza, investigadora titular del Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca) en el Centro Regional de Investigación Pesquera en Puerto Morelos y la Dra. Annia Daznak, de la UNAM, para tratar de salvar estas colonias y estas especies que se han perdido y por otro lado, preservarlas, mejorar la calidad del agua con este plan del síndrome blanco y para lo cual ya se cambió la Normativa 002 de tratamiento de agua y entonces ya tiene que ser tratamiento terciario, que ni los buzos ni nadadores usen bloqueadores, tratar de mejorar todo este manejo de aguas residuales. Sin embargo, para acabarla de amolar tenemos el sargazo que también produce un efecto importante en el agua y hemos tratado de resolver el manejo del sargazo… como ves, es un programa muy grande pero que requiere de muchas más medidas y acciones y por eso estamos invitando a todos los hoteles, a toda la población a que maneje adecuadamente sus residuos.

El tema de la pandemia que paralizó la industria turística, ¿ayudó a su recuperación al bajar la activad náutica?

Fue muy importante porque durante la pandemia lo que logramos ver es que en las colonias afectadas como que se detuvo en general su avance, pero finalmente el problema regresó y ahorita han seguido muriendo colonias, entonces fue como un momento de respiro para unas colonias. Lo que te puedo decir es que las colonias son como la gente, si alguien está enfermo, tiene esta morbilidad para el coronavirus, posiblemente mueren, entonces tenemos colonias más susceptibles por sus condiciones, por su genética y colonias más resistentes. Entonces, durante la pandemia que tuvimos pues no hubo tanto residuos y las colonias no fueron presionadas por la calidad del agua, pero en cuanto llegó nuevamente el turismo se ha vuelto a presentar el síndrome blanco, porque sí te puedo decir que desde el inicio murieron muchas colonias, como que las resistentes quedaron, pero finalmente después de un tiempo vuelven a caer. Entonces, sí es muy grave lo que está pasando en el arrecife, estuvo nuestro comisionado hace dos semanas en Mérida y le anticipamos la información y está procurando bajar más recursos para hacer más medidas de restauración, pero bueno, nuevamente es un llamado para que tanto los hoteleros, el sector náutico, el sector pesquero y la población en general nos ayuden a mejorar sus prácticas, sobre todo en relación a la calidad del agua.

¿Por qué se tiene que involucrar más el sector hotelero y la sociedad en general?

Porque hay que decirlo, los arrecifes son ecosistemas muy biodiversos y frágiles, es el ecosistema que está más en riesgo por el cambio climático en el planeta, pero también es el ecosistema que nos brinda más servicios; de hecho, si se destruye el arrecife, cuyas predicciones son a nivel mundial en el 2050, todos los arrecifes del planeta, vamos a tener que migrar las poblaciones costeras hacia otros lugares, pues cuando llegue una tormenta vamos a sufrir inundaciones y muchos otros problemas. Con los arrecifes, durante el huracán Wilma (2005) se logró medir cuánta energía sostuvo el de Puerto Morelos y equivalió a 24 bombas atómicas; entonces, si no tenemos arrecifes, vamos a estar bombardeados. Sí es muy importante señalarlo y no sé por qué se pierde la memoria, por qué es más importante la vaquita marina, sin despreciarla ni nada, porque es una especie muy importante, pero la pérdida o la extinción de estas poblaciones va a obligar a las comunidades costeras a migrar y hay que recordar que Cancún, Playa del Carmen y Tulum tienen un crecimiento poblacional muy importante, tal vez el más grande del planeta y entonces, sí hay que llamar a las autoridades que le pongan atención.

Por otro lado, hay brigadas de voluntarios que trabajan en la restauración de arrecifes, ¿cómo funciona y quiénes pueden participar?

Eso es muy interesante porque el especialista es la voluntad, es decir, cualquier persona que pueda estar en el mar cómodo puede participar en las brigadas de atención a las contingencias, a la atención de arrecifes por contingencias y pues en una segunda etapa ya es la restauración. Por ejemplo, si hay un huracán y se fragmenta el arrecife de coral, lo que podemos hacer es un juntar un grupo de personas diestras en el agua para poder darle los primeros auxilios, entonces así es como está funcionando. La segunda etapa es que esos fragmentos puedan estar en un vivero y hacer restauración. En las Áreas Naturales Protegidas tenemos abierta la operación para que se inscriban en su momento y pues podamos hacer esto, pero lo que se requiere es dinero y entonces pues esperemos estos recursos, ya sea que lleguen de Asociaciones internacionales, nacionales, gobierno federal, estatal, municipal o la propia hotelería.

Pero lo que están haciendo, ¿con qué presupuesto lo operan?

Quien trabaja en el agua sabe que es un doble trabajo, una satisfacción diferente pero un doble trabajo, y sí, finalmente esto lo hemos hecho con los subsidios de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), con el pago del seguro paramétrico del Gobierno del Estado que junto con The Nature Conservancy (TNC) lo aseguraron en el 2019 y que con el huracán Grace del 2021 se logró cobrar una cantidad que se fue a diferentes instituciones para que se pudieran hacer estos programas con los brigadistas. Por otro lado, también tenemos apoyo del programa Mar Fund con pequeñas donaciones que nos permiten hacer labores de restauración, entonces, son poquitos, pero la gente lo hace, hay prestadores de servicios que ponen la lancha, otros que ponen los alimentos y así se va haciendo.

¿Cuál es el apoyo que se recibe de la Sociedad Mexicana de Arrecifes Coralinos (Somac)?

La Somac está muy atenta a lo que hacemos, promueve mucho nuestro trabajo, nos ha invitado a foros, vamos a estar en septiembre en Veracruz en donde será la próxima reunión con los trabajos de los brigadistas y pues bueno, también nos manda cuáles son los recursos financieros en donde podemos concursar, entonces la Sociedad Mexicana de Arrecifes sabe lo que está pasando en nuestros arrecifes de Quintana Roo, están preocupados y ocupados para la mejora.

Por otro lado, ¿cómo es el impacto actual de la pesca furtiva en la región?

—Según los reportes que nos proporciona la Sociedad de Cooperativas Pesqueras ha aumentado la pesca furtiva en la zona norte del estado, cada vez son más pescadores libres que de ser 50 pasaron a ser 250; la pesca furtiva se vio intensificada por la pandemia porque la gente no tenía qué hacer y no tenemos tampoco buenas noticias en ese tema; los pescadores de Quintana Roo han sido diezmados por la pesca furtiva y por otro lado también porque la pesca en Yucatán sobre langosta ha aumentado y eso es una sola población. Entonces, no nos salen los números, al final somos más personas en el planeta y hay menos recursos naturales, entonces tenemos que cultivar, tenemos que mejorar, tenemos que no desperdiciar el alimento y tenemos que pagarle a los pescadores su trabajo porque es un oficio de mucha intensidad y desgraciadamente los eslabones de las cadenas comerciales son los que se llevan las ganancias y, sobre todo, que consumidores conozcan las vedas.

Finalmente, ¿considera que ya hay resultados de la promulgación de la Reserva de la Biosfera del Caribe Mexicano?

Recientemente me comentó José Juan Domínguez, quien es el director de la Reserva, que ellos han podido recoger varias redes fantasmas y por otro lado el programa de supervisión y vigilancia que, como digo, desgraciadamente ha aumentado la pesca furtiva pero también con algo más grave porque es gente que va armada y hay mucha inseguridad y también eso nos lleva a tener otro tipo de estrategias. Pero bueno, la Reserva va caminando, es muy grande.

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 ¿Quién es la Dra. María Del Carmen García Rivas?

  • Se desempeña como directora del Parque Nacional Isla Contoy y Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos
  • Representante suplente de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas -CONANP- en la región.
  • Bióloga egresada de la Facultad de Ciencias, Universidad Nacional Autónoma de México y posgrado en Manejo de Recursos y Desarrollo Sustentable del Colegio de la Frontera Sur.
  • Instructora de buceo tres estrellas FMAS y buza de cuevas. Investigadora en mamíferos marinos por más de diez años. En 1996 ingresa a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas en áreas marinas arrecifales, fue directora de la Reserva de la Biosfera Banco Chinchorro, Parque Nacional Arrecifes de Xcalak y de la Reserva de la Biosfera Tiburón Ballena.
  • Sus labores se han centrado en detener la pesca furtiva e ilícitos ambientales con cero tolerancia, promover el turismo sustentable mediante alianzas con guías conductores, pescadores, académicos y hoteleros integrando a los usuarios a las campañas de monitoreo, restauración, educación ambiental, control de plagas y vigilancia del arrecife.
  • En el 2015 se involucró en el manejo y control del sargazo, erosión costera y en el 2018 detectó el síndrome blanco en los corales del Caribe Mexicano impulsando una estrategia de manejo.