MORENA, ¿A LA BAJA?

Pasó de ser “la esperanza de México” a gestores de un caos que va de mal en peor, entre cifras insólitas de inflación y criminalidad, opacidad, promesas incumplidas y conflictos internos, adversidades que el próximo gobierno de Quintana Roo tiene la oportunidad de revertir

SALVADOR CANTO

Con el presente texto sobre Morena concluimos nuestra serie de análisis iniciada hace varias semanas, en torno a las circunstancias y perspectivas de los diversos partidos políticos, tanto en la entidad como a nivel nacional. A partir de la próxima edición continuaremos con los reportajes a profundidad sobre los temas de la agenda de periodismo de investigación y denuncia pública que caracterizan a El Despertador de Quintana Roo.

En tan solo cuatro años el partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ha sepultado la “Esperanza de México”, la misma que pregonó durante muchos años ser el cambio que el país necesitaba a través de la llamada “Cuarta Transformación”, luego de 70 años de hegemonía presidencial del PRI y 12 más bajo el gobierno del PAN, que también fueron una decepción.

Hoy, convertidos en la primera fuerza política de la República Mexicana y recientemente de Quintana Roo, tras el triunfo obtenido en el pasado proceso electoral local, Morena ha sido un codiciado objeto de atracción para muchos políticos en busca del poder por el poder y ha dejado a un lado sus propios ideales para darles cabida en papeles protagónicos, a pesar de la mala reputación que los acompaña a su paso por otros partidos y de que es sabido que a lo largo de los años han hecho del erario su modus vivendi.

Con estas acciones, incluso ha generado que miembros fundadores del partido guinda a quienes debería corresponder una oportunidad de participación adentro de los gobiernos emanados de Morena, hoy ni siquiera sean tomados en cuenta sino que, por el contrario, han sido relegados y en algunos casos hasta expulsados por el simple hecho de estar en contra de las alianzas y de que gente externa ingrese al instituto político para ser quienes gobiernen y ocupen espacios claves en las diferentes administraciones, tanto federal como estatal o municipal.

Aunque también hay casos de funcionarios emanados de Morena que han perdido el piso y pasado por alto los principios básicos de dicho partido, como el de “no mentir, no traicionar y no robar”, y en poco tiempo dejaron de ser aquellos luchadores sociales que defendían causas justas para convertirse en cómplices de los problemas que hoy agobian a México, como la enorme crisis financiera por un mal planteamiento económico, la inseguridad acrecentada por el fallido plan de “abrazos, no balazos” y la deficiente atención a la salud tras la desaparición del seguro popular y la creación del Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi).

También existe una gran opacidad en el manejo de los diversos programas federales, muchos de los cuales, de acuerdo con Transparencia Mexicana, Fundar y otras organizaciones sociales en el país, están plagados de corrupción, campean el desorden, el clientelismo y ello genera un evidente desvío de recursos.

Una vez en el poder, Morena ha incumplido sus principales promesas, como la de bajar el precio de los combustibles, aunado a que existe un claro aumento en el rezago social que coloca a nuestro país como uno de los de mayores pobreza en América Latina.

En ese contexto, José Medina Mora Icaza, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), sostiene que México requiere un cambio urgente en su modelo financiero, porque el crecimiento económico detonó la pobreza y desigualdad y no la redujo.

Fundación de Morena

El 2 de octubre de 2011 inició un movimiento político y social impulsado por Andrés Manuel López Obrador, como parte de su campaña presidencial para las elecciones federales del 2012.

Más tarde el movimiento se constituyó como una asociación civil el 20 de noviembre de 2012 y el 9 de julio de 2014 el Instituto Nacional Electoral (INE) emitió la resolución que le otorgó su registro como partido político nacional, el cual tuvo efectos constitutivos a partir del 1 de agosto de 2014.

Autonombrada “la esperanza de México”, en las elecciones federales de 2018 encabezó la coalición Juntos Haremos Historia, de la mano con el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Encuentro Social (PES) y la figura de Andrés Manuel López Obrador como candidato presidencial.

En los comicios, celebrados el 1 de julio de ese año, Morena se convirtió en la primera fuerza política del país, haciéndose de la Presidencia de la República y la mayoría parlamentaria en ambas cámaras del Congreso de la Unión.

Su principal plataforma partidaria aboga por la austeridad económica y nacionalista, el estado del bienestar, el indigenismo, el principio de no intervención, la proelección, los derechos de la comunidad LGBT (incluido el matrimonio igualitario), la legalización de las drogas, y el combate a la corrupción, todo ello enmarcado en un proyecto de nación denominado “Cuarta Transformación”.

En Quintana Roo, la conformación del partido generó muchas expectativas positivas, porque inicialmente todos los simpatizantes fundadores parecían “hablar el mismo idioma”, es decir, pensaban igual y hacían las cosas por convicción, coincidían en un propósito de lucha social y en no permitir la incorporación de gente de otros partidos políticos como el mismo PRD, del que provenían muchos de ellos, el PAN y ni mucho menos el Verde o el PRI, pues según los propios fundadores “todos eran corruptos y no tenían cabida dentro de Morena”.

El doctor Raúl Arjona Burgos, considerado en su momento uno de los bastiones importantes de la conformación de Morena como partido político en Quintana Roo, en virtud de que su inclusión fue pieza clave para que un nutrido grupo de ciudadanos creyeran en dicho proyecto y con quienes caminó y participó en las afiliaciones, en todo momento se opuso a que el partido de nueva creación participara en alianza con otros, pues siempre consideró que se iba a “pervertir”.

“Nunca nos hicieron caso, incluso advertí que sería un grave error aceptar a gente de otros partidos porque se iban a querer posicionar de Morena y desde entonces me comenzaron a cerrar las puertas y hasta me iniciaron un proceso de separación del partido y si bien tengo el derecho de regresar una vez que ya concluyó la sanción, no lo he hecho porque creo que las condiciones que advertimos se están cumpliendo, aunque debo aclarar que yo sigo siendo obradorista, es decir, sigo y avalo el proyecto del presidente, mas no lo que hace el partido”, explicó a El Despertador de Quintana Roo.

Municipios gobernados por Morena, de los más endeudados

En el reporte del Centro de Estudios de las Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados consta que de los 25 municipios más endeudados per cápita del país, 16 son gobernados por Morena y sus aliados, el PT y PVEM; además, nueve de ellos están dentro de la lista de los 50 ayuntamientos más violentos e inseguros en el país, entre ellos el de Benito Juárez.

Las deudas de estos municipios oscilan entre los 900 y los cuatro mil 100 pesos por persona. En esta lista hay ayuntamientos de Zacatecas, Quintana Roo, Sonora, Tamaulipas, Veracruz, Baja California, Nuevo León, Nayarit y Estado de México.

En el caso de Quintaba Roo, entre los primeros destaca Cozumel, que es encabezado por Juanita Alonso Marrufo, donde la deuda existente equivale a que a cada habitante le correspondan 4 mil 106 pesos por pagar.

Aunado al tema de la carencia económica, el panorama se ensombrece porque también hay municipios gobernados por Morena en donde la violencia se ha disparado a niveles nunca antes vistos, tal es el caso de Benito Juárez, que próximamente quedará en manos del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) con Ana Patricia Peralta de la Peña.

Programas federales poco transparentes

Una prueba de que Morena, una vez en el poder, no ha podido cambiar la percepción de corrupción que dejó el PRI durante 70 años y los 12 posteriores en que gobernó el PAN  —pese a que su combate es y ha sido una de las principales banderas que enarboló la campaña de Andrés Manuel López Obrador—, es que no existe transparencia en los programas federales que maneja.

Recientemente, expertos de Transparencia Mexicana, Fundar y otras organizaciones sociales advirtieron sobre la posibilidad de casos de corrupción en los diversos programas del Gobierno de la República por la falta de claridad y la manera en que se entregan los recursos sin que haya inspección alguna en todo el país.

Esto incluye a Quintana Roo, en donde las autoridades federales, particularmente el delegado federal de Programas de Bienestar en la entidad, Arturo Emiliano Abreu Marín, ha hecho oídos sordos a dicho tema.

De hecho, El Despertador de Quintana Roo lo ha buscado con persistencia para una entrevista en torno al funcionamiento de los programas, pero no ha aceptado bajo el argumento de estar muy ocupado, además de que, afirma, “toda la información está en la página oficial del Gobierno de la República”.

Pese a ello, los especialistas en transparencia sostienen que no existe claridad en el proceso de entrega de recursos y tampoco hay mecanismos de control ciudadano, no hay reportes periódicos sobre el gasto público, entre otras fallas.

Agregan que hay un hilo conductor derivado de la falta de información enfocado a los programas como Sembrando Vida, Jóvenes Construyendo el Futuro, Becas Benito Juárez para nivel Medio Superior, la Pensión para Adultos Mayores, la Pensión para Personas con Discapacidad y el Programa de Apoyo Financiero a Microempresas Familiares, así como el  Crédito Ganadero a la Palabra que ya fue suspendido.

A estos casos se le suma también el tema de los Bancos del Bienestar, sobre los cuales existen serias dudas por la asignación de los más de 19 mil millones de pesos que maneja la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para su construcción, mucho de ese dinero otorgado en adjudicaciones directas a empresas con menos de un año de haber sido creadas. De acuerdo con la meta planteada, debía haber 2 mil 744 sucursales para finales de 2021. Sin embargo, a junio de 2022 la Sedena reportó haber concluido mil 560.

Tampoco existe claridad en torno a las Universidades del Bienestar “Benito Juárez García” de las que se presume ya hay 140 en todo el país, cinco de ellas en los municipios de Felipe Carrillo Puerto, Lázaro Cárdenas, Othón P. Blanco y Solidaridad, pero de cuya operatividad poco se sabe, pues la propia Secretaría de Educación en el estado desconoce su situación legal, como el caso del Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) para otorgar los certificados de estudios correspondientes.

La titular de la dependencia estatal, Ana Isabel Vázquez Jiménez, dijo carecer de datos elementales, como el dónde están situadas estas escuelas, cuál es su matrícula de alumnos y maestros, así como su programa educativo y aunque lo han solicitado de manera formal, a la fecha no han logrado ningún acercamiento con la doctora Raquel Sosa Elízaga, titular del Organismo Coordinador de las Universidades para el Bienestar, encargada de operar dichos centros educativos a nivel nacional.

Erróneo modelo económico avalado por Morena

El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), José Medina Mora Icaza, aseguró que México requiere un cambio en su modelo porque el crecimiento económico detonó la pobreza y desigualdad y no la redujo.

Lo anterior, consideró, es un claro reflejo de que Morena no ha sabido gobernar y el problema económico ha sido como su “talón de Aquiles”, pues los planes establecidos como el Paquete Contra la Inflación y la Carestía (Pacic) que consistió en “congelar” el precio de 24 productos de la canasta básica, no ha funcionado puesto que al menos 20 de ellos no han dejado de subir su costo semana con semana e incluso han superado el promedio de la inflación, que en el mes de junio llegó a 7.99%, su nivel más alto en 21 años, de acuerdo con cifras del Inegi (Instituto Nacional de Estadística y Geografía). 

El nulo efecto del Pacic es evidente en productos como pan de caja, huevo, leche, naranja, papa, pollo entero y zanahoria, por poner algunos ejemplos, pues el pan registró una inflación de 18.44%; el huevo se disparó 21.13%; la leche, 13%; la naranja, 20.47% y el pollo entero, 14.93%.

En ese contexto, el líder empresarial insistió, durante la inauguración del foro “Perspectivas de la reforma laboral. Transformando el mundo del trabajo”, en que México requiere de un Modelo de Desarrollo Inclusivo que sea acompañado de desarrollo económico, social y sustentable.

“Dicho de otra manera, el piso debe de ser el desarrollo social para que nadie se quede afuera y el techo, el desarrollo sustentable para no utilizar más recursos de los que el planeta puede reconstruir”,  expresó el representante empresarial, e insistió en su convencimiento de que se puede tener “un mejor México, que sea más justo, más democrático, libre y en paz, que es lo que todos anhelamos”.

Choque de tribus por control en Quintana Roo

Adentro de Morena existe una pugna, y no precisamente de militantes y fundadores, sino de los “arrimados”, como son llamados los personajes procedentes de partidos como el PRD y el PRI que poco a poco se han ido enquistando en el partido guinda, que hoy está colocado como la primera fuerza política de Quintana Roo.

Y mientras dicho partido se encuentre sin pies un cabeza, el que sale ganando es el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), que recientemente se convirtió en el principal aliado de Morena por pura conveniencia, pues es claro que los ideales de unos y de otros son totalmente opuestos.

Humberto Aldana Navarro, delegado en funciones de presidente de Morena en la entidad y quien además asumirá como diputado plurinominal dentro de la próxima legislatura de Quintana Roo, dijo que actualmente están en un proceso para la integración de consejeros nacionales y la renovación de la dirigencia del partido en la entidad.

Sin embargo, reconoció que hay aspirantes a consejeros y a la presidencia del partido que han recurrido a la compra de votos, situación que está en proceso de investigación.

“Hay acusaciones provenientes de diferentes distritos, por lo que vamos a investigar bien para presentar las denuncias correspondientes antes de que el proceso de selección siga avanzando”, explicó.

Sostuvo que hay gente de Morena que está pagando, “tenemos evidencia y vamos a proceder conforme marcan los estatutos, para que no puedan tener acceso a un cargo. No sabemos si esto lo está manejando un partido político o si están infiltrados, pero se presume que es una estructura propia”, dijo.

Este tipo de hechos demuestra que Morena tiene a su propio enemigo en casa y de paso, lo único que provoca es atrasar el proceso democrático, porque persisten las traiciones y la lucha por el poder de los espacios, e incluso el control del Congreso del Estado, cuya Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo) es un codiciado botín, pues cabe recordar que, de acuerdo con datos del Observatorio Legislativo, el Congreso quintanarroense contó con un presupuesto de 690 millones 506,829 pesos en 2021, es decir, a cada quintanarroense le costó 261 pesos, el doble de los 132 pesos promedio a nivel nacional y el más alto con respecto a los otros 31 congresos locales.

En medio de estas adversas condiciones, muchos fundadores de Morena se han ido o han optado por hacerse a un lado porque consideran que el partido hoy en día está plagado de personajes que representan la doble moral y tienen tufo a corrupción, pero sin embargo ocupan cargos públicos o buscan espacios en la próxima administración estatal.

Es decir, en estos momentos no hay unidad y Morena es un partido completamente dividido, existen decenas de desacuerdos pero nadie dice nada por conveniencia.

Pero el problema no solo es a nivel local en Quintana Roo, sino también nacional, en donde el actual dirigente, Mario Delgado, está enfrascado en un pleito con el senador Ricardo Monreal, un fundador de Morena que busca ser el candidato “natural” para las próximas elecciones presidenciales y se ha pronunciado contra el proceso de selección por encuesta de quien abanderará la candidatura, por considerarlo “una farsa”.

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Programas y proyectos fallidos

  • El combate a la delincuencia con su plan de “abrazos no balazos”, pues en 42 meses de gestión se han rebasado los homicidios dolosos y feminicidios de todo el sexenio de Felipe Calderón, con lo que se perfila a ser el gobierno más violento de la historia de México.
  • Crecimiento económico nulo, que se refleja además con una inflación que ha rebasado cifras históricas de hasta 7.9%, no vistas desde el 2001, con el riesgo de llegar a los 10 puntos porcentuales al finalizar el año.
  • La entrega de “megaproyectos” inconclusos, como el aeropuerto “Felipe Ángeles”, subutilizado y sin vías eficientes de acceso, y la Refinería “Olmeca”, inaugurada recientemente pero que aún no opera ni produce nada de lo que se prometió.
  • Un Tren Maya que avanza lento en los primeros cuatro tramos, pero que en el cinco, que en su mayor parte cruza a Quintana Roo, está paralizado por carecer de permisos ambientales y la existencia de una lucha jurídica de parte de ambientalistas.
  • Programas federales sin transparencia ni revisión, ni cumplimiento de las metas previstas, pues 84%, no estuvieron en condiciones de resolver el problema público para el que fueron creados, según el  Índice de Desempeño de los Programas Públicos Federales 2021 (INDEP) elaborado por la organización Agencia para el Desarrollo (GESOC).
  • Un sistema de salud cada vez peor, a pesar de las reiteradas promesas presidenciales de que alcanzará el nivel del que posee Dinamarca; por el contrario, el propio Andrés Manuel López Obrador reconoció que el sistema de salud está mal y por eso aprobó la llegada de médicos cubanos.
  • No hay avance en el tema de la carencia de medicamentos y tratamiento adecuado para niños con cáncer, así como en la desaparición del Seguro Popular para dar paso al Insabi, donde además quitaron el apoyo para las guarderías.