LOGROS, CONTRA VIENTO Y MAREA: CJ

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Destaca en su Quinto Informe de Gobierno avances en la recuperación económica y la prevalencia del diálogo y el respeto institucional en la nueva correlación de fuerzas políticas; será “respetuoso testigo y defensor” del próximo proceso electoral

REDACCIÓN

CHETUMAL.- Al entregar su Quinto Informe de Gobierno en el Congreso del Estado, el gobernador Carlos Joaquín resaltó los avances en la recuperación económica “contra viento, marea y adversidades históricas”, a pesar de las dificultades impuestas por la pandemia, el sargazo y una onerosa deuda heredada; enfatizó también el trabajo y esfuerzo plural para reconciliar a la política, a las instituciones y al propio gobierno con la sociedad, en busca de “no dividir sino convivir con las diversidades sin anularlas”, y en referencia a las elecciones en las que se renovará la gubernatura el próximo año se comprometió a ser “el más absoluto, respetuoso testigo y defensor de este proceso democrático que se avecina”.

Resaltó que “claramente los tiempos democráticos que se viven son de varios partidos y la correlación de fuerzas de varios grupos de poder (…) Hemos compartido el gobierno hasta con siete corrientes políticas diferentes, con quienes hemos trabajado en un marco democrático”.

Su posición en ese contexto, definió, es “jugar con reglas claras, transparentes y en el marco de la legalidad, sin manipulación de resultados y con la plena libertad de que ganará quien tenga que ganar porque así lo deciden las y los ciudadanos”.

En el aspecto económico, mencionó que uno de los mayores desafíos lo constituyó la recuperación, y los indicadores muestran que se están retomando las inversiones, el aumento y la diversificación de la oferta de servicios y recuperando los índices de empleo, al grado que “hoy nuestra recuperación económica nos está poniendo muy cerca de los valores históricos máximos que teníamos antes de la pandemia”.

Aseguró que se ha “avanzado mucho en todos los frentes que tienen que ver con la inseguridad, el desorden, la violencia y la prevención de la delincuencia, pero con humildad y cierta impotencia reconozco que aún es insuficiente y debemos redoblar esfuerzos hasta el último día de mi administración”.

Consideró que lo más importante durante estos cinco años ha sido “fortalecer las instituciones, darles vigencia, que funcionen mejor en el marco del Estado de derecho, y que garanticen las mejores condiciones de gobernabilidad y de vida para nuestra gente”.

Así, “hemos aprendido a sumar el trabajo de cada uno con el del otro logrando la unión de lo que está desunido” y a la vez “ya no hay espacio para aquellos que nos hundieron en la delincuencia, en la inmoralidad pública, en la corrupción, en la desigualdad”.

Precisó que “en este último año de gobierno que nos queda no bajaremos los brazos, y se los digo, no es el ‘año de Hidalgo’”, y al referirse al próximo proceso electoral que llevará a la designación de las nuevas autoridades estatales llamó a “que nadie se ponga nervioso ni espere dedazos mágicos, ni regalo de placas, patentes, venta de notarías públicas o puestos en la administración. Los tiempos los marca el Tribunal Electoral, no las apetencias, voracidades, urgencias y desesperaciones personales”.

El Quintana Roo que aspira dejar a las próximas autoridades electas, puntualizó, es “el del diálogo, del respeto institucional, del acuerdo, del encuentro, donde la igualdad no sea uniformidad”.

Finalmente, llamó a la clase política a comprender que “es necesario estar a la altura de esta misión que encabezamos, ponernos al servicio de las demandas y urgencias y despojados de toda arrogancia y de todo prejuicio, trabajemos y construyamos juntos el Quintana Roo de los tiempos del futuro”.