Con tecnología de rayos X y un algoritmo desarrollado por computadora científicos pudieron conocer el contenido de la misiva, que permanecía doblada

AGENCIAS

LONDRES.- Una carta que lleva más de 300 años cerrada y doblada de una forma especial que, antes de los sobres, se usaba como medida de seguridad contra miradas indiscretas, ha podido ser leída, sin romper el sello, ni dañarla, gracias a un escáner dental y algoritmos computacionales.

Los expertos pudieron “desdoblar virtualmente” la misiva mediante un escáner de microtomografía de rayos X, usado en la investigación odontológica, diseñado para tener “una sensibilidad sin precedentes” para cartografiar el contenido mineral de los dientes, pero que también ha permitido identificar tipos de tinta en el papel y el pergamino.

El equipo encabezado por la Universidad Queen Mary de Londres se enfrentó a un lote de cartas sin abrir de un baúl postal del siglo XVII lleno de correo sin entregar.

Los remitentes de estas cartas las cerraron mediante un proceso histórico por el que se dobla y asegura una hoja de papel plana para convertirla en su propio sobre, que durante siglos fue una práctica común para la comunicación segura.

Hasta ahora, esas cartas sólo podían estudiarse y leerse cortándolas, lo que a menudo dañaba los documentos históricos.

Este proceso reveló el contenido de una carta fechada el 31 de julio de 1697, que contiene una solicitud de Jacques Sennacques a su primo Pierre Le Pers, comerciante francés en La Haya, para que le envíen una copia certificada de una notificación de defunción de un tal Daniel Le Pers.

La carta “ofrece una visión fascinante de la vida y las preocupaciones de la gente común en un periodo tumultuoso de la historia europea, cuando las redes de correspondencia mantenían unidas a las familias, las comunidades y el comercio a través de grandes distancias”, señala la universidad en un comunicado.

 

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