LLORA EL CIELO EN EL TIANGUIS PARA DESPEDIR LAS CENIZAS DEL CHELITO

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Héctor Cobá

 

Fotos: Paloma Cuervo y Héctor Cobá

 

La mezcla del a la bio, a la bao, a la bim bon bao, don Chelito, ra ra ra ra. Piii, piii, piii, y el ui, ui, ui, ui, ui de las motos marcó el inicio del paseo de las cenizas de don José del Carmen Lara Ruz, por las calles de su lugar de trabajo de los domingos, en el tianguis llamado de la 100, sito en la supermanzana 101.

Se extrañará su fino bigote blanco, su amable saludo con su acostumbrado ¿qué pasó chelito?

Las motos son tripuladas por mujeres y hombres, las primeras una de sus principales admiraciones en su vida, entre ellas y ellos supervisores, delegados y personal de seguridad

Las lágrimas bordean los parpados de doña Mercy, tianguista que dice, con voz a punto de romper en llanto, 28 años de compañero en el tianguis, desde que comenzamos…

Unos 20 minutos después de la hora programada: 13:30 horas, llegan las cenizas del Chelito. Se escucha el primer a la bio, a la bao, a la bim bon bao, don Chelito, ra ra ra ra, de los varios que se escucharon en el trayecto hasta donde instalaba su puesto en el que vendía ropa. Al mismo tiempo se escucha de una bocina portátil “que triste fue decirnos adiós”, una de las mejores interpretaciones del fallecido rapsoda José José, cual coro musical arrancan el cortejo las motocicletas con su sonoro y fino: Piii, piii, piii, piii, piii, piii, piii, piii, piii, y el ui, ui, ui, ui, ui, ui, ui, ui. Al paso del contingente se escuchan aplausos de la gente que lo conoció en vida. Incluso se escucha un ¡bravo!

Se mezclan supervisores, delegados y gente de seguridad de la Unión de Tianguis y Comerciantes Ambulantes del estado de Quintana Roo AC, sus hijos del finado con sus esposas y los nietos de don José del Carmen.

Muchas personas conocidas acompañaron al tesorero de la Unión… Luis Tzuc, mejor conocido como el Maloso, el líder de los tianguistas: Melitón Ortega, Aarón Gama, el Poli, licenciado Acevedo, Delmi, Liliana, Citlali (la Xtabay) en moto, el hijo del Maloso, Lorenzo Bautista, Luisa, Nori, Roger. Doña Tere lleva un ramo de flores en la mano, Paloma Cuervo, Chon, doña Nelly Burgos lleva una foto rectangular de don Chelito con su característica sonrisa. Hasta Batman el de las tortillas hechas a mano dejó por un rato su puesto. Memo seguridad es parte de los caminantes junto con algunos reporteros.

De pronto se suelta un aguacero que duró unos ocho minutos e hizo parar la caminata con todo y cenizas, a una cuadra de la avenida José López Portillo. A las 13:55 horas lloró el cielo en la despedida de don Chelito.

Eran las 14:03 horas con todo y los finos claxonazos de las motos se reinicia la marcha una vez despejada la lluvia.

Sólo cuatro cuadras faltaban de caminar, y el grupo de caminantes y motociclistas llegó 11 minutos después al lugar donde todos los domingos ponía su puesto de ropa don Chelito. Ahí se oye: Chelito, Chelito, Chelito. ¡Bravo! Muchos aplausos. Una y otra vez, una decena de veces se escucha: Chelito, Chelito, Chelito, Chelito, Chelito, Chelito, Chelito, Chelito, Chelito, Chelito.

La sorpresa un grupo de música de banda con tremendo y plateado trombón, rítmico acordeón y guitarra más su infaltable cantante con voz bravía. Al inicio de la primera canción, otra vez: Chelito, ra ra ra ra ra.  “Te vas ángel mío/ Ya vas a partir/ Dejando mi alma herida/ Y un corazón a sufrir”, fragmento de la canción de Ramón Ayala, Te vas ángel mío.

Toma la palabra Melitón Ortega, frente a la improvisada mesa en la que están las cenizas de don Chelito, muchas flores y la foto que traía Nelly en sus manos. “Chelito, este proyecto de los tianguis, empezamos como un juego, aquí donde estamos (a una cuadra de la ruta 4, la revolucionaria avenida Francisco I. Madero) era un lodacero. Iniciamos los tianguis en la supermanzana 94, 95, 100, 75 y 70. El Chel y yo éramos inseparables, hace poco había un alejamiento por las enfermedades. Pasamos de tres a 52 tianguis. Aquí nos salieron canas. Chel hermano, te digo que te vamos a alcanzar, amigo de muchas batallas. Chel te vas contento, por allá nos vemos.

También expone sus sentimientos Paloma Cuervo, supervisora del tianguis, con voz triste: Nacho, Erik, Pepe, profesionistas ellos, estuvimos aquí de niños. Nos sentimos orgullosos. Su papá fue un gran hombre aquí. Siéntanse orgullosos de su padre. Jóvenes de bien.

Responde el hijo de don Chelito, el campeón de taekwondo Pepe. Aquí salimos adelante, que él haya sido feliz, me pone lleno de orgullo. Genio y locura hasta la sepultura como siempre lo fue José Lara.

Preámbulo del cierre son otras canciones como Caminos de Guanajuato, más Un puño de tierra de Antonio Aguilar: “El día que yo me muera / No voy a llevarme nada / Hay que darle, gusto al gusto/ La vida pronto se acaba” y Cruz de olvido de Vicente Fernández: “La barca en que me iré / Lleva una cruz de olvido”, a las 14:24 horas.

Evidente era la tristeza que invadía a Yanet la secretaria de la Unión, ella nunca se quitó sus lentes oscuros para que no se viera su llanto.

Una vez más cae una llovizna leve, no fuerte como la anterior lluvia.

Más canciones y 15 minutos después alguien llega cargando una plancha y media de cerveza ligera ¿o de ligera cerveza? La gran mayoría tiene su lata en la mano y ponen una junto a las cenizas del señor Lara Ruz, da inicio el simbólico brindis chelero en el que su hijo Pepe también brinda con su recién fallecido padre.

Después cada uno toma caminos diferentes.

 

Facebook: Héctor Cobá / Twitter: @HctorCob / hectorcobacc@gmail.com

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