Libros de la semana

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Camila Sosa Villada. Soy una tonta por quererte. Tusquets. 240 pp.

En la década de los años 90 una mujer se gana la vida como novia de alquiler de hombres gays. En un fumadero de Harlem una travesti latina conoce íntimamente nada menos que a Billie Holiday. Un grupo de rugbiers regatea el precio de una noche de sexo y a cambio recibe su merecido. Monjas, abuelas, niños y perros nunca son lo que parecen… Los nueve relatos que componen este libro están habitados por personajes extravagantes y profundamente humanos que se enfrentan de maneras tan extrañas como ellos mismos a una realidad ominosa.

Jon Savage. Una luz abrasadora, el sol y todo lo demás. Sexto Piso. Trad. Javier Blánquez. 382 pp.

Cuando la meteórica trayectoria de Joy Division llegó a su fin el 18 de mayo de 1980 con el suicidio de su líder Ian Curtis, tan solo un par de días antes de que empezaran su primera gira por Estados Unidos, comenzó casi simultáneamente la mitología que los consagraría en definitiva como una de las bandas de rock más importantes de todos los tiempos, pese a haber grabado apenas un par de discos. A partir de recopilar las voces de sus integrantes el periodista cuenta su historia como nunca nadie antes lo hizo.

Elvira Sastre. Madrid me mata. Seix Barral. 304 pp.

De la manifestación del 8M de 2019 a los duros meses de confinamiento, desde los paseos en bici por el Retiro a los bares familiares de la Latina o el bullicio del Rastro, del orgullo LGBTI+ a la agitada vida cultural de la capital: Madrid me mata es el Madrid de Elvira Sastre, una segoviana que llegó a la ciudad hace ocho años para hacerla suya: aquí ha celebrado el amor y ha llorado por las pérdidas; ha conocido sus barrios y sabido cuándo era el momento de dejar las calles del centro para buscar una casa con vistas al cielo.

Jaime Alfonso Sandoval. Tiempos Canallas. Océano/Gran Travesía. 556 pp.

Las cartas venían del otro lado del océano y de la pluma de un viajero en el tiempo. Diego, un enigmático hombre maduro, comienza a comunicarse con una jovencita a través del arcaico medio de las cartas postales. Él, en España; ella, en México. Diego dice conocerla desde antes siquiera de que fuera concebida, y comienza a relatarle una serie de sucesos que tuvieron lugar en la Ciudad de México, en la colonia Roma, en el remoto año de 1987. Al contar su historia, Diego habla de su infancia, del sismo de 1985, y sobre todo del edificio donde vivió: un lugar que alberga un portal en el tiempo y es cuna de episodios fantasmagóricos. Novela juvenil que entrelaza a placer la historia con el género de aventuras.