LA COVACHA DEL AJ MEN

CLAUDIO OBREGÓN CLAIRIN

En el silencio, el mundo se revela insondable y los eventos transitan sin recuerdos. La Palabra determina nuestro espacio y nuestro tiempo, palabras de admiración o desconsuelo ubican nuestras emociones en el laberíntico ámbito humano, las palabras que se dedican al cielo nos liberan de las ataduras y los adjetivos, bordeamos con ellas los linderos de la eternidad. Las palabras permiten entender al universo de múltiples formas aunque el universo es más de lo que las palabras dicen que es… lo que es y lo que no es: forma nuestro universo… un verso… ¿el único verso…? No. Existen otros versos carentes de palabras… versos situados en la otra forma, sintaxis suspendidas en el asombro los acechan. Cuando dioses de otros mundos los recitan, se convierten en sueños humanos.

 

Dudantes

Nadie podía faltar a la cita y cuando por fin salía completa por el horizonte, los habitantes de Xodayre danzaban en torno a una fuente de agua celebrando la comunión con la Luna y se abrazaban con amor, deseándose pensamientos serenos y conscientes… —Abuelo, hace tiempo leí que en algunos lugares de nuestro planeta hay personas que cuando ven la Luna Roja piensan que el mundo se va a acabar, que es de mala suerte, que la Luna muestra la cólera de sus dioses y se asustan mucho. —¿Puedes comentarnos 3 importantes valores de aquellas personas? —Poder, riqueza material y… mmmhhh… ah sí… la importancia personal… —Es probable que en lugar de observar la belleza del movimiento y la certeza de la impermanencia, ubiquen su atención en la angustia de perder lo que han creado con sus 3 importantes valores y es por ello que ven en el cielo a sus miedos en lugar de su pertenencia al infinito…

 

II

Las creencias circulan orondas y altivas porque prescinden de los espejos. Toda creencia es delictiva e irrumpe en el caos natural del cosmos. Si creo y luego existo, termino siendo una creencia. Si existo en función de mi creencia, hago propio lo que es, en lo que yo creo pero crear sin creencia, refleja a un mundo sin el pensador que lo crea… ¿creer o crear? ¿Crear creyendo o creer que la creación tiene un sentido? La creencia refiere al individuo y a sus obsesiones. La creación artística, al estadio de libertad que invade a quienes dibujan las certezas del silencio cósmico y colorean los sueños humanos.

 

III

—El facilitador nos va a guiar, no te preocupes… —¿Por qué quieren hacer fácil lo complejo? —Para obtener la sabiduría que nos otorga el Conocimiento Universal. —Y cuando entiendas el por qué, el dónde y el cuándo de todo ¿qué vas a hacer si ya todo lo conoces? —¿Eh…? Mmmhh… seguramente estaré en el Nirvana. —¿Sabías que ahí no hay Ego que reconozca que todo lo sabes? —Yo nada más estoy pensando en mi camino para expandir mi conciencia. —Si no es un gas… la conciencia no se expande, se aplica. —A todo lo que te digo o te comento le buscas el lado negativo. —Es que en tu grupo no buscan la conciencia ni la espiritualidad, ustedes enarbolan axiomas como principios filosóficos, tu práctica está hueca… —Nos basamos en las cartas de los Ángeles que nos dejó el maestro. —Aja… ¿y él de dónde las sacó? —Fue un regalo celestial, al igual que la práctica para despertar a nuestra Diosa Femenina y a nuestro Guardián de Luz… —¿Estás segura que no son diablos vestidos de ángeles? ¿Los dioses duermen en nosotros o nos dormimos delante a lo divino? ¿La Diosa Femenina pertenece únicamente a las mujeres-diosas o también puede incidir en la vida de los hombres y de quienes visten cuerpo de hombre y son mujeres? ¿Por qué tu maestro tiene gesticulaciones propias de un gay y en su séquito nada más hay mujeres… te diste cuenta que tus amigos gay nunca han asistido a tus sesiones ni pelan las enseñanzas del maestro? ¿Cómo puede existir un Guardián de la Luz si la luz transita iluminando a la oscuridad… de quién nos va a defender? —Ya, estoy harta, no me sigas diciendo nada…!!! —Ya ves que no es fácil…

 

Espejos

La luz emergió de entre las piedras para otorgar la profundidad y ahuyentar a los deseos que circundan lo inasible. Fue así como a canto de las rocas germinaron las plantas y, de las hojas del maíz, surgieron los formadores quienes crearon a los abuelos. El amarillo se tornó en blanco y reclamó plegarias bajo un atardecer enardecido; dos piedras invitaron a una tercera para contener al fuego y el humo ascendente indicó la dirección, más tarde los abuelos apilaron las piedras… desde entonces y en los rincones oscuros de la selva, el estuco fragmentado nos narra viejas leyendas y el canto de las aves testimonia el ritmo que irrumpimos con deseos y creencias… somos el fruto de la luz surgida de las piedras…

 

Facebook: Claudio Obregón Clairin / Investigador Independiente

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