La experiencia periodística vs el reporterismo de Smartphone

Por ningún motivo dejes de ser periodista. Esbozo histórico del periodismo en Quintana Roo 1972-2006, de Sergio Masté Pantí, uno de los textos referentes necesarios para la novel historia de Cancún

HÉCTOR COBÁ

Es lamentable ver cómo el periodismo profesional y bien escrito está siendo desplazado por analfabetos funcionales, que difuminan la chapucería y la mediocridad, destrozan el idioma español y causan daños masivos en las redes sociales.

Agustín Labrada Aguilera, periodista cultural

Un segmento de la juventud cree que su celular de última generación y una transmisión en vivo lo convierten periodista. Contrario a una “constante revitalización” del periodismo, “eso desnivela el periodismo mexicano”, afirma Javier Ibarrola, en su libro La noticia. Lo que da la razón a la editora jefa adjunta (Deputy Editor) de CNN México; Alma Delia Fuentes, quien afirma: “Lo que mata la calidad del periodismo es la incultura de los periodistas, la mala preparación que reciben en las universidades. Terminan la licenciatura y no saben hacer una nota. No leen, no saben preparar una entrevista”.

Si el que estudió, en algunos casos, no sabe hacer periodismo, menos sabrá el reportero de Smartphone, el del periodismo de las redes, menos conoce el rigor periodístico, la responsabilidad social de informar con parámetros de calidad y rigurosidad editorial, olvidando que cada uno es el responsable de la calidad.

No es un pleito de viejos y jóvenes, sino poner los puntos sobre las íes. Cancún, el reportero del Uno Más Uno (que llegó en 1984), autor del primer libro sobre Cancún, hoy es el cronista de la ciudad (Fernando Martí); un Volkswagen, cuarto oscuro para revelar fotografías (Tomás Álvarez); la fotografía de la mitad del cerebro de Luis Donaldo Colosio, tomada en Tijuana (Carlos Águila, corresponsal de La Jornada en Cancún); el reportero que abandonó el futbol profesional, prefirió las teclas a los tacos de futbol (Román Martínez). Otro caso, uno de los decanos del periodismo cancunense con más de 50 años de ejercicio periodístico, se la pasa por el mundo dando conferencias y testimonios de su labor (Lorenzo Pacheco), por cierto, campechano. Los periodistas también son noticia…

Las últimas serán las primeras, la periodista que sobrevivió al cáncer y lamenta que las generaciones nuevas de periodistas carezcan de la preparación adecuada (Gaby Ruiz) y la primera reportera de Televisa, corrida de esa empresa junto con 50 corresponsales más de todo México, por ser de la tercera edad (Ernestina Mac Donald); en Campeche pasó lo mismo.

Siete entrevistas, leve muestra de las 46 de Por ningún motivo dejes de ser periodista. Esbozo histórico del periodismo en Quintana Roo 1972-2006, que salió al público justo cuando Cancún cumplió 46 años de edad, en el año 2016.

El libro es uno más de la naciente bibliografía cancunense, no son muchos, en una ciudad que en 2017 cumplió apenas 47 años, este abril de 2020 cumple 50 años, una chamaca comparada con Campeche, que este 2020 llega a los 480 años.

“Vámonos a Campeche, tierra de tradición”, dice la canción, donde varia y numerosa es la cantidad de libros editados sobre el periodismo en Campeche; en el gobierno de Héctor Pérez Martínez, de 1939 a 1943, se publicó el texto Reseña histórica del periodismo de Campeche; en el año 1942 apareció el documento La introducción de la imprenta en Campeche de Juan de D. Pérez Galaz; entre ellos La noticia en Campeche del año 1900 de José Gabriel López Martínez (Galoma); está también Reflejos de la historia: Retazos de vidas, miradas del ayer, voces del mañana de Eli Monte, Alicia Elide Gómez Montejo, la que entrevista a don Germán Quijano, pionero de la radio y a don Pedro Uribe May acerca de la importancia de la imprenta en su vida, la de don Pedro en Campeche.

De los de la lista, el más reciente se editó hace tres años, respecto a la radio, el libro Rafael Pascual Montalvo. Vidas que iluminan, de Justo May Correa, de este último aparece su entrevista en el libro de Sergio Masté Pantí.

Se menciona los libros que uno tiene; si nos acercamos a la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Campeche (UAC) o a la Escuela de Periodismo del Instituto Campechano (IC), encontraremos algunas tesis acerca del periodismo campechano, como la tesis de la licenciatura en Historia, de Rafael Vega Alí (exdirector del Archivo General del Estado de Campeche): “Los periódicos oficiales del estado de Campeche. Guía histórica 1857-1997”; la tesis de periodismo y ciencias de la comunicación de Manuel Estrella y Hubert Carrera (el primero funcionario de la Secretaría estatal del Trabajo en labores de comunicación social y el segundo, excorresponsal en Campeche de La Jornada Maya), ambos egresados del IC y autores de “Análisis de los noticiarios radiofónicos en la ciudad”.

También hay un libro de 502 páginas, 482 con puras caricaturas, éste se llama 35 años de puro Iris, del caricaturista Roberto Iris. Otro: Ya ves que nunca falta, que incluye sólo trabajos del periodismo cultural del periodista, poeta, ensayista y hoy director de Difusión Cultural de esta universidad, Manuel Enrique Pino Castilla. A los que se suman un par más de don Galoma, como firma el caricaturista José Gabriel López Martínez, obras especializadas como La radio cultural. Fantasmas del cuadrante y Hay monos en la costa. La caricatura campechana (Campeche a través de los medios, resumen de la historia de la prensa, radio y televisión, a través de dibujos desanimados).

Noticias del año 1450 sí hay, en el libro Campeche punta del ala del país. Poesía, narrativa y teatro (1450-1990), de la escritora Silvia Molina, tiene un apartado sobre el periodismo literario del siglo XIX. Existen dos más: Juan Carbo. Político y periodista; y otro José Manuel Puig Casauranc. Político institucional, de Carlos Cuevas Paralizabal, que habla del campechano Puig Casauranc en sus roles de articulista, educador, diplomático y legislador. Todo eso puede hacer un periodista, si es de los buenos. Del listado de 14 libros sobre el periodismo en Campeche, en sus diversos géneros, cierra este recuento la Memoria del Premio Estatal de Periodismo 2011.

De regreso a Cancún, este Esbozo histórico del periodismo se une a Cancún, fantasía de banqueros, el primer libro sobre Cancún, de Fernando Martí (más la edición de Cancún, fantasía de banqueros II). Se suman la novela Cancún todo incluido y la selección denominada Crónicas Urbanas I, estos de Carlos Hurtado; así como el trabajo periodístico Cancún visto desde Cancún, de Héctor Aguilar Zaldívar (ambos excelentes redactores ya desaparecidos).

Primo hermano también de los relatos incluidos en Recuerdo de Cancún, de Gabriel Vázquez (crudos relatos de que no todo es jauja en los hoteles de las playas cancunenses), así como El colapso del tiempo, editado en España, del novelista nativo cancunense Mauro I. Barea; de la investigación periodística Diccionario de Cancún para cancunenses, de Ismael Gómez Dantés, textos referentes necesarios para la novel historia de Cancún, de este calibre es el conjunto de entrevistas de Masté Pantí.

¿Qué el papel impreso va a desaparecer? Eso no es cierto, es tan, pero tan famélica la calidad de la información de las redes, que sus usuarios y consumidores desconocen la esencia de las reglas gramaticales, apenas saben hablar, escriben mucho peor. Lo insulso es la novedad, dando por muerto un periodismo que goza de cabal salud, el impreso. Que no se olvide, lo precario es la impronta del ““periodismo juvenil de las redes sociales””. Un Smartphone no hace verano, menos primavera, pero si tiende al invierno.

Un tratamiento, uno de muchos, para contrarrestar la mediocridad periodística actual, es recomendable la lectura concienzuda de Por ningún motivo dejes de ser periodista.

Ahora todos quieren ser conductores de televisión sin pasar por la prensa o la radio. Aduanas básicas para ser conductor en la televisión, como en su momento lo fueron, ejemplos nefastos, pero útiles hoy, los de Joaquín López Dóriga, Raúl Velasco y Jacobo Zabludowsky.

No dejar de ser periodista es nunca quitarse la sed de búsqueda de una noticia, de algo que nadie haya dicho o escrito, escribir la noticia con el respeto al lenguaje, la ortografía, la gramática, la redacción, el amor constante por el aprendizaje diario y la lectura de libros, el afecto por la cultura general bien abrevada; en el periodismo nunca se termina de aprender. Recuerden, Por ningún motivo dejes de ser periodista… y todo lo demás, más una actualización constante, permitirá ser buenos redactores.

No sean del montón, tantos tutoriales que hay en la supercarretera de la información o espacio digital, permiten la superación un día sí, y al otro también.

Cita: “…una descripción de los hechos ocurridos que nos permitirá conocer el Campeche de hace un siglo y los personajes de entonces, sino también las características del ejercicio periodístico de la época, a través del cual comprenderemos la ideología imperante en la sociedad campechana en esos momentos”, fragmento de La noticia en Campeche del año 1900, aparecido en el 2002.

Aquí hay un lazo entre Cancún y Campeche, si en lugar de decir en esta cita: Campeche y campechana ponemos Cancún y cancunense para pensar qué dirán los lectores dentro de 100 años de Por ningún motivo dejes de ser periodista. Esbozo histórico del periodismo en Quintana Roo 1972-2006, de Sergio Masté Pantí.

No van a ser periodistas. De todas maneras disfruten las entrevistas del libro, ¡sólo léanlo! (Facebook: Héctor Cobá / Twitter: @HctorCob / hectorcobácc@gmail.com)

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