HALLAN ENORME AGUJERO EN LA VÍA LÁCTEA

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Se trata de un vacío esférico de 500 años luz de diámetro en el espacio; revelaría pistas sobre la formación y muerte de estrellas

 

AGENCIAS

 

PARÍS.- Un grupo de astrónomos descubrió una cavidad gigante en la Vía Láctea, rodeada por dos nebulosas, Perseo y Tauro, que surgieron tras la explosión de al menos una estrella.

Las nubes moleculares de Perseo y Tauro, como se las conoce científicamente, han sido escrutadas por los astrónomos desde hace tiempo, en primer lugar, porque están relativamente cerca de la Tierra, a una distancia de entre 500 y 1,000 años luz.

Pero esas dos nebulosas tienen además otro interés: son matrices de estrellas, que se forman gracias a la mezcla de gas molecular y polvo galáctico. Durante largo tiempo, los astrónomos creyeron que Perseo y Tauro estaban unidas por una especie de filamento. Una observación descartada posteriormente.

«Lo divertido es que hemos descubierto que sí están conectadas, pero no de la forma que imaginábamos, sino por una cavidad gigantesca», explicó Shmuel Bialy, investigador del Centro para la Astrofísica de Harvard y del Smithsonian.

Bialy indicó que tienen dos teorías sobre su formación: o bien una supernova estalló en el núcleo de esta burbuja y empujó el gas hacia el exterior formando lo que ahora se llama la «supercúpula de Perseo-Tauro», o bien una serie de supernovas ocurridas a lo largo de millones de años la crearon con el tiempo.

Con la ayuda del telescopio espacial europeo Gaia, de herramientas de cálculo y la generación de imágenes tridimensionales, los científicos han conseguido crear un mapa de la cavidad, bautizada Per-Tau.

Hay que imaginarse Per-Tau como una «especie de esfera cuyo interior está vacío» explica Bialy, una «superburbuja» de un diámetro equivalente a la distancia ya mencionada entre la Tierra y las dos nebulosas «matrices»: unos 500 años luz.