Extorsionadores protegidos

 

Una de las muchas manifestaciones de la criminalidad que aqueja a Quintana Roo es la de los préstamos “gota a gota” –operados por grupos de extranjeros, principalmente colombianos–, que han llevado a la vejación, el despojo e incluso al asesinato de deudores imposibilitados para saldar los elevados intereses que se les exigen

SALVADOR CANTO

Bajo el amparo de la impunidad y a pesar de la pandemia por COVID-19, los préstamos “gota a gota” operados por diversos grupos de extranjeros, particularmente colombianos, se han vuelto a incrementar en diversos estados de la República Mexicana y particularmente en Quintana Roo, en donde han encontrado uno de los puntos más atractivos para establecer este esquema de crédito rápido e informal, otorgado con el único requisito de contar con un pequeño negocio y tener su credencial de elector a la mano.

Se trata de un esquema que opera desde hace varios años en México y que consiste en otorgar préstamos sin condiciones, pero con la exigencia de pagarlo diariamente durante ciertos días estipulados en “acuerdo verbal” con intereses altísimos.

Miembros de esta red reparten volantes, tarjetas de presentación o se anuncian de boca en boca con la promesa de que el dinero es una inversión para “inyectarle” al negocio que tengan.

Y aunque los intereses, aseguran, son muy bajos, a la larga la deuda se vuelve impagable y quienes no pueden saldar el préstamo en el tiempo establecido son golpeados, amedrentados, despojados y hasta asesinados.

Necesidad orilla a comerciantes

Ante la necesidad económica de pequeños comerciantes para poder reabrir, operar y mantener sus negocios afectados por el coronavirus, muchos han tenido la necesidad de caer en la mano de estas personas dedicadas a financiar dinero express por diversas cantidades.

“La pandemia ha sido difícil porque no hay trabajo y hace unas semanas vino una mujer a bordo de una moto, se acercó al taller y aunque en un principio creí que quería algún presupuesto de herrería o pintura, me dijo que si yo necesitaba dinero ella me podía ayudar con un crédito rápido”, explicó Gabriel Leonides, propietario de un negocio de soldaduras en el fraccionamiento Prado Norte.

Comentó que la mujer le dejó una tarjeta de “presentación”, con la leyenda “Credifácil, te prestamos dinero en efectivo”, además, en un siguiente renglón después del número telefónico 8112807921, se explica que ello es “sin fiador, sin enganche, sin buró, rápido, fácil y seguro. Facilidades de pago”.

Al reverso de la tarjeta viene una tabla con la cantidad que le pueden prestar en una primera oportunidad y el pago diario que tendría que hacerse por ello.

Otro grupo que opera en la misma zona entrega tarjetas con el nombre de “Presta Ya, la mejor inversión para su negocio. Sin aval y sin buró. Requisito único, tener negocio, copia del INE, comprobante de domicilio y CURP”.

Debajo de esta información está el número telefónico 9981834347 al cual el interesado se puede comunicar en caso de requerir el préstamo y en la parte de atrás de la misma tarjeta, se da una breve explicación donde de entrada ofrecen créditos desde 500 hasta 5 mil pesos, con la intención de que el cliente los pueda pagar en un plazo de entre 20 y 25 días y cuando ya falta poco para culminar, les triplican la oferta del crédito e incluso, amplían el plazo de pago y de esta manera tenerlos sometidos.

“La verdad que he estado tentado a marcar y solicitar el préstamo, pero también tengo temor porque realmente no existe nada legal al respecto y no quiero tener problemas y ni mucho menos involucrar a mi familia”, dijo el herrero.

Un tianguista de Cancún, consultado por El Despertador de Quintana Roo, dijo que en su caso, él lleva dos préstamos con los colombianos, uno antes de la pandemia y otro recientemente y “gracias a Dios hasta ahora no he tenido problemas, pues los pagos han sido de 80 pesos diarios por 14 días, para saldar un crédito de mil pesos y por lo que termino pagando 120 pesos”, explicó.

Cabe señalar que desde el 2015 existen evidencias de la operación de estos grupos de agiotistas en Quintana Roo, desde donde extendieron sus tentáculos hacia diversos estados del país.

Cancún y Playa del Carmen, principales centros de operaciones

A pesar de que la Secretaría Estatal de Seguridad Pública (SESP) a cargo de Alberto Capella Ibarra ha identificado grupos de “prestamistas” colombianos también en la zona sur del estado, el jefe policiaco considera que la presencia de estas redes “no es tan dramática” en la entidad, como en la Ciudad de México, Morelos y el Estado de México.

Para el secretario de Seguridad Pública, Alberto Capella, la presencia de estas redes delincuenciales “no es tan dramática” en la entidad

Sin embargo, la realidad supera la visión del funcionario estatal y prueba de ello es que decenas de comerciantes han caído en las garras de estos extranjeros que en caso de encontrar complicación para el cobro del dinero, aplican la estrategia de las amenazas para exigir no sólo el dinero que prestan, sino que buscan más de la cuenta.

Estos prestamistas forman parte de una organización que poco a poco se ha ido expandiendo a varios estados del país y de acuerdo con información de autoridades federales, tienen presencia en Quintana Roo, Campeche, Tabasco, Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Puebla, Morelos, Hidalgo, Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Nuevo León y la Ciudad de México.

Particularmente en Cancún se ha podido conocer que esta gente busca a comerciantes en pequeño con la intención de prestarles dinero con intereses bajos, pero poco a poco, estas condiciones van cambiando hasta que les establecen intereses imposibles de pagar.

Los prestamistas ofrecen el dinero en menos de dos horas, sin necesidad de fiadores o garantías debido a que el trato se realiza de palabra. Los únicos requisitos son una credencial de elector y tener un comercio de cualquier giro.

El incendio de automóviles, uno de los métodos de presión empleados contra los deudores

Una vez pactado el crédito, los prestamistas colombianos llegan todos los días a los negocios a cobrar una cuota del préstamo, y en caso de que no sea pagado, se les amenaza a los deudores, se les golpea y pierden parte de la mercancía de su establecimiento.

Y es justo ahí donde viene la parte delictiva porque de las amenazas, van a los golpes e incluso se ha tenido información de que han “levantado” y asesinado a quien no les pague.

Este esquema de préstamo es también conocido como “paga diario”, no está regulado en México y ni mucho menos a nivel local, lo que se ha convertido en un monstruo que consume a los dueños de pequeños negocios como son lavanderías, tiendas de abarrotes, herrerías, taquerías, pollerías entre otros.

Negativa de bancos obliga a caer con ellos

Ante la falta de facilidades de créditos legales por parte de los bancos tanto en Cancún como en varias ciudades del país, este sistema de préstamos denominado “gota a gota” se ha incrementado, principalmente para los comercios pequeños e informales, sin importar que se ponen en riesgo en caso de incumplir un solo pago.

Funcionarios de la Condusef en Quintana Roo afirmaron que ellos están imposibilitados de actuar ante esta situación

De acuerdo con informes de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), acceder a un préstamo con estas características puede ser un gran riesgo por las condiciones exprés en que se realiza y más aun, porque existen señalamientos de que dicho recurso es de dudosa procedencia.

Ante esta situación, funcionarios de la Condusef en Quintana Roo afirmaron que ellos están imposibilitados de actuar ante esta situación, en virtud de que se trata de un crédito ilegal.

Para obtener un préstamo en el banco, de entrada la persona tiene que tener una cuenta y dependiendo de la modalidad, es que la institución analiza y revisa con otras instancias como el Buró de Crédito, si es factible o no otorgarles el dinero y eso, genera que mucha gente caiga con los colombianos porque los requisitos son inferiores.

“Nosotros atendemos y resolvemos problemas financieros entre usuarios y los bancos, donde hay documentos de por medio, pero en este otro caso como en muchos más que existen de forma ilegal, no podemos hacer nada”, comentó personal de dicha dependencia.

INM se hace de la vista gorda

La delegación del Instituto Nacional de Migración (INM) se ha convertido en cómplice de la operación de extranjeros que manejan este esquema de financiamiento ilegal en México, pues por sus manos pasa la regularización de la estadía de dichas personas que por lo regular entran al país como turistas y posteriormente les otorgan permisos para trabajar en ciertas actividades que sin embargo no realizan.

El INM forma parte de la red de corrupción que permite operar impunemente a los agiotistas extranjeros

De acuerdo con informes policiales federales, una de las rutas que el grupo de colombianos que operan este esquema de préstamo usan para ingresar al país de manera legal es vía Cancún, en donde se hacen pasar por empresarios que van a instalar negocios que jamás abren pues se dedican a otras actividades.

Está más que claro que el desarrollo económico de Quintana Roo y su liderazgo en generación de empleos convierten a la entidad en un imán para quienes buscan mejorar su calidad de vida con trabajos mejor pagados, incluidos los ciudadanos extranjeros, el problema es que la delegación del INM, no actúa como debe de ser para investigar a qué persona le entrega los permisos para permanecer en México.

Es por ello que el Caribe Mexicano es donde esta amplia red de prestamistas ha encontrado una manera fácil de movilizar dinero del que se desconoce su origen, pues hacerlo a través de los bancos les resultaría un riesgo porque podrían ser detectados.

Esto es lo que ha provocado que muchos ciudadanos originarios de Colombia e incluso de Venezuela estén bajo la lupa por encabezar grupos delictivos que han asentado sus bases en la zona norte del Estado.

Durante la Primera Expo Prevención y Seguridad y de la Primera Conferencia Internacional CPTED 2019 en México que se efectuó en la ciudad de Cancún el año pasado, Alberto Capella Ibarra reconoció que además de colombianos y venezolanos, en Quintana Roo hay evidencia de presencia de rumanos, israelíes y cubanos, de una lista de 10 que conforman diversos grupos delictivos internacionales que operan en la zona norte del Estado en operaciones de lavado de dinero, bienes raíces, tráfico de indocumentados, entre otras actividades ilícitas.

En el caso de los venezolanos, la misma autoridad dijo que han detectado que forman parte de una red de asaltantes a cuentahabientes a quienes despojan de cualquier cantidad de dinero que hayan retirado de los cajeros o de las ventanillas de los mismos bancos, principalmente los establecidos en la zona centro.

Sistema de extorsión

Para miembros del Colegio de Abogados Postulantes de Quintana Roo este esquema de “préstamo” irregular, conocida como “gota a gota”, es una clara modalidad de extorsión que mantiene en jaque a los pequeños comerciantes que se ven en la necesidad de recurrir a ellos por su complicada situación financiera, pero lamentablemente, “no saben en qué problema se están metiendo”.

“Mientras no haya un papel firmado y se trate de un préstamo legal, estamos frente a una irregularidad que termina en extorsión e incluso, en situaciones más graves para la gente que no puede pagar ese dinero y jurídicamente, ahí no se puede hacer nada”, se aclaró.

El incendio de automóviles, uno de los métodos de presión empleados contra los deudores

En base a datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el tema de este tipo de préstamos ilegales, van de la mano con el delito de extorsiones a comerciantes en por lo menos 13 estados de la República Mexicana, entre ellos Quintana Roo.

Un exfuncionario de la delegación regional del Instituto Nacional de Migración (INM), comentó a El Despertador de Quintana Roo que el tema de los colombianos prestamistas es más grave de lo que se cree y que adentro de la dependencia federal existe una red de corrupción que protege a estos extranjeros para que puedan operar impunemente, pues les han extendido indiscriminadamente documentos para trabajar legalmente en el país.

“Tuve conocimiento de que hay decenas de colombianos que tienen permisos para trabajar en actividades turísticas o negocios propios, pero en realidad se dedican a otras cosas como es el tema de las extorsiones o los préstamos llamados ´gota a gota´ que han ido en aumento”, comentó el exfuncionario federal consultado respecto a esta situación.

 

Desaparición de colombianos e incremento de delitos

Así como existe el riesgo para ciudadanos mexicanos que caen enganchados por este esquema de “dinero fácil”, también se ha evidenciado que colombianos resultan víctimas de sus propias actividades ilícitas y prueba de ello es la tragedia de cuatro extranjeros que desaparecieron en el 2017 y de los cuales uno de ellos apareció asesinado, decapitado y desollado de la cabeza en diciembre de ese año, enfrente de la clínica del IMSS de la avenida Nichupté.

Nada se volvió a saber de Yesly Tatiana Góez Guisao, novia de Jhoan Sebastián Espinoza, un cobrador de préstamos cuyo cadáver decapitado fue encontrado sobre la avenida Nichupté, en diciembre de 2017

Hasta la fecha se desconoce el paradero de los otros tres, pese a que sus familias desde Colombia no han dejado de acusar a la Policía Municipal de Cancún de ser los responsables de la desaparición de las cuatro personas y de haberlas entregado a miembros del crimen organizado que operan en este destino turístico.

De igual manera, apenas en agosto de este año, una mujer colombiana vinculada con el grupo de prestamistas “gota a gota” fue baleada en la Región 247 de Cancún y los responsables del ataque le quitaron una bolsa con joyas y dinero que momentos antes ella misma había despojado a unos comerciantes que no podían pagar un adeudo altísimo que tenían con ellos.

Entre los delitos que más se han incrementado de la mano de este tipo de actividad de prestamistas están los de extorsión, despojo y amenazas, de acuerdo a informes del propio Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

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Así es como funcionan los agiotistas colombianos

* Ofrecen préstamos que van desde 1 mil y hasta 500 mil pesos, dependiendo del tipo de negocio, aunque de entrada comienzan con un crédito pequeño y sobre la marcha le ofrecen otro mayor.

* Entre los requisitos es que tenga un negocio activo, cuenten con credencial de elector de la que le piden una copia y en algunos casos la CURP (Clave Única de Registro de Población).

* Dependiendo del acuerdo “verbal” es que hacen los cobros, que en su mayor parte son diarios y en algunos casos por semana, dependiendo del monto prestado y la distribución de los intereses.

* En el caso de que la persona se niegue a pagar el préstamo y sus intereses, son amenazados, extorsionados, golpeados y en algunos casos hasta asesinados, no sin antes despojarlos de pertenencias que tengan.

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