Espionaje y hackeos aumentan en cada elección: informe

MÉXICO.- Una nueva forma de operar, para sembrar pánico entre los políticos, se registró en el contexto del proceso electoral para la renovación de seis gubernaturas, el próximo 5 de junio, y rumbo a la elección federal de 2024.

Se trata de la obtención ilegal de chips telefónicos para espiar a los aspirantes a gobernadores, líderes de partido, senadores, diputados y candidatos a puestos de elección popular, acto que se está configurando como una nueva forma de violencia política, advierte la consultoría Etellekt.

Esta modalidad de violencia política funciona en el contexto del proceso electoral y va aparejada con la intervención deliberada de cuentas de correos electrónicos de políticos de todos los niveles, según denuncias documentadas ante las autoridades correspondientes.

«Esta situación ha llegado a altas esferas de la política nacional; sin duda, esta forma de violencia política, apropiarse de información sensible de campañas, estrategias electorales y lo más importante, información privada de los adversarios que pueda ser utilizada en una guerra sucia; es un ensayo para las elecciones de Coahuila y el Estado de México en 2023 y también para la elección federal de 2024, que incluye la Presidencia de México».

De acuerdo con la consultora, hay redes que tienen intervenidas cuentas de redes sociales, principalmente WhatsApp, apropiándose del número telefónico.

«Se comunican con las empresas proveedores de servicios telefónicos y solicitan una reposición del chip; se ha notado poco rigor para verificar que quien solicita la reposición es el verdadero dueño, y así es como quienes se dedican a estas tareas de espionaje logran clonar los teléfonos de sus objetivos y se apropian de toda la información, incluso suplantan las identidades de sus víctimas, intervienen sus comunicaciones, saben con quién tienen contacto, incluso sostienen conversaciones haciéndose pasar por el dueño del chip».

La consultora ha registrado 13 intervenciones a redes sociales de políticos, algunos precandidatos incluidos como el que aspiraba a la gubernatura de Quintana Roo por Movimiento Ciudadano, es decir, la violencia política adquiere una nueva forma, «el espionaje» con objeto de obtener información sensible para fines políticos. (La Silla Rota)