Escuelas, centros de reclutamiento criminal

La coptación de menores de edad por los grupos delincuenciales inicia entre los siete y 13 años, advierte la ONU

MÉXICO.- Las escuelas se han convertido en el principal centro de reclutamiento de bandas, pandillas y crimen organizado en países como México y las del Triángulo Norte de Centroamérica, advirtió Walter Murcia, asesor del Centro Regional de Naciones Unidas para la Paz, el Desarme y el Desarrollo en América Latina y el Caribe (UNLIREC), durante la presentación del informe Violencia armada y afectaciones a la niñez y la adolescencia realizado por la iniciativa Tejiendo Redes Infancia.

Murcia alertó que la coptación de menores de edad por parte de los grupos delincuenciales inicia entre los siete y 13 años, y son empleados para transportar armas, narcotráfico o narcomenudeo.

Explicó que los planteles educativos también son utilizados para esconder armas, drogas y municiones, y destacó que, en algunos casos, las armas se han hecho presentes en las escuelas como sinónimo de poder y de autoridad.

En el caso concreto de México, el reclutamiento de es una práctica común llevada a cabo por los cárteles de la droga, pero también por los grupos de autodefensas.

Estos grupos generalmente se aprovechan de la situación de pobreza y de miseria en la que se encuentran las niñas, niños y adolescentes para ofrecerles dinero a cambio de cooperación en sus actividades, posteriormente es frecuente su vinculación a estos grupos ya que representan para ellos las oportunidades que no pueden encontrar en la vida civil”, detalla el informe.

De acuerdo con el informe, los grupos criminales emplean amenazas, violencia física, enamoramiento de niñas y adolescentes, y promesas de dinero, entre otras estrategias de reclutamiento.

Una nueva práctica de reclutamiento, indica, se da particularmente en los sectores urbanos, en la que el niño o la niña sigue habitando en su casa, va a la escuela y está en su comunidad, pero el control de su vida pertenece al actor armado y éste determina las funciones a cumplir, establece las rutinas diarias, le permite ascender en la línea de mando e incluso en algunos casos, la familia conoce y legitima esta situación.

Recordó que el homicidio se ha convertido en la principal causa de muerte en adolescentes de 10 a 19 años  y que en promedio 67 jóvenes en ese rango de edad mueren a diario en la región víctimas de homicidio. (Con información de Excélsior / López Dóriga)