La probabilidad es más elevada en los asientos de la ventana ubicados en la parte central de la cabina, en clase económica

AGENCIAS

CAMBRIDGE.- Debido a que los aviones son espacios cerrados con personas de diversas procedencias, se debate si los aviones son medios de transporte seguros en medio de la contingencia sanitaria.

Una investigación en curso de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard menciona que el uso de cubrebocas y los sistemas de filtración de aire HEPA dentro de las aeronaves generan un ambiente con menos del 1% de riesgo de contagio. No obstante, otro estudio científico encontró evidencia sobre la propagación de la enfermedad dentro de los vuelos comerciales:

La investigación se centró en un vuelo realizado el 19 de marzo en Australia que partió de Sídney y aterrizó cinco horas después en la ciudad de Perth, con 213 pasajeros en clase económica y 28 en clase ejecutiva.

Durante las dos semanas siguientes, se identificaron 64 pasajeros con síntomas de COVID-19, de los cuales 29 resultaron positivos y 35 fueron negativos. De los 29 contagiados, se estableció que 18 personas tenían el virus antes del vuelo y 11 lo contrajeron en el trayecto.

Según los resultados de la investigación, el riesgo de transmisión fue mayor en la parte central de la cabina para clase económica. En esta sección se registraron los 11 casos positivos de COVID-19 ligados a un contagio en el trascurso del vuelo.

En cuanto a la parte trasera de la cabina para clase económica, había seis pasajeros infecciosos procedentes del viaje en un crucero. Sin embargo, ahí no se reportaron casos nuevos después del vuelo.

Asimismo, se determinó que siete viajeros sentados en los asientos de la ventana fueron contagiados, mientras en el resto de los lugares sólo hubo cuatro infectados; es decir, la probabilidad de contagio es más elevada en los asientos de la ventana ubicados en la parte central de la cabina para clase económica.

Respecto a su cercanía con los pasajeros contagiados antes del vuelo, ocho de los nuevos infectados estaban sentados a dos filas de los viajeros sintomáticos del crucero Ruby Princess; dos estaban a tres filas de distancia y el otro caso asociado estaba a seis filas.

Ante estas circunstancias, lo mejor es seguir los protocolos sanitarios indicados tanto por las autoridades como por las aerolíneas, además de viajar en avión sólo si es realmente necesario.

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