LA COVACHA DEL AJ MEN

CLAUDIO OBREGÓN CLAIRIN

 

El otro día fui a ver el amanecer a la playa y observé que de entre las olas emergía un cormorán que impetuosamente alzaba el vuelo; de pronto, dio tres vueltas batiendo sus alas a destiempo, su cuello se movía como si tuviera algo atorado y justo cuando sobrevolaba la zona donde estaba sentado, regurgitó y sin que pudiera evitarlo, sobre mi cabeza cayó su bolo alimenticio… cuál sería mi sorpresa que en lugar de que el cormorán aventara trozos de pescado, regurgitó a mi maestro de astronomía, el Cangrejo Emiliano…

Órale Emiliano —le dije— te gustan las emociones fuertes y me contestó: ¡Cállate y pásame la toalla…! —continúo enfurecido— eres un tarugo, no tienes la menor idea de lo que significa ganarse el alimento, tú, sencillamente vas al supermercado y te quejas de los precios… ese maldito cormorán me quería liquidar, pero soy un guerrero y con mi pinza le destrocé la garganta; como viste, no tuvo más remedio que cambiar de idea, por lo pronto ya no va poder cantar, qué bueno, para que se eduque y respete a los cangrejos… por cierto, menos mal que el esqueleto lo tienes por dentro y no por fuera como las hormigas y los crustáceos porque me hubiera dolido aún más la caída; siendo objetivo, aunque te queda poco cabello y eres un cabeza dura, más o menos amortiguaste mi caída… aunque sinceramente, hubiera preferido caer en la arena y no tener que hablar contigo…

¿Ya vas a empezar Emiliano? Los lectores me han comentado que me tratas muy mal… ¡No mientas! —me dijo imperativamente Emiliano y continuó—: yo checo tu Facebook con mi ICangrexfon y veo que les caigo re-bien, sobre todo a Clarita, Francisco, Tere, Daniel y a otras bellas personas que no recuerdo sus nombres pero sé que tienen el infortunio de ser tus alumnos; así que no te hagas el mártir y recuerda siempre que no mereces ninguna consideración de mi parte… y… ¿sabes por qué? —No— le respondí y continuó—: porque eres un ignorante de lo que realmente vale la pena conocer… ¿Cómo qué? —le pregunté y me respondió—: escucha bien remedo de investigador, mis amigos científicos del Instituto Wiezmann de ciencia y mi cuate Paolo Mazzali quien trabaja en el Instituto Max Planck de Astrofísica de Alemania, descubrieron que en la galaxia NGC 1032, dos estrellas tipo enanas blancas estaban muy quitadas de la pena compartiendo su helio, pero de pronto una de ellas se indigestó y ¡zaz! Explotó provocando una supernova que contiene una inusual composición de calcio y titanio… quita esa cara de ¿what? Y sigue escuchando: con el titanio se construyen aviones, satélites, submarinos, prótesis y hasta bicicletas porque es muy resistente, no se oxida ni se descompone y se extrae de minerales como el hierro así como de cenizas de animales y plantas… ahora bien; me imagino (aunque no estoy muy seguro) que sabes que con el calcio se forman los huesos…

Así es —le contesté y prosiguió—: fíjate bien pedazo de basura cósmica, tanto los aviones como los animales vertebrados, existen gracias a que hace millones de años, en otro recóndito rincón del universo, hubo una explosión de una supernova como la que detectaron mis amigos científicos y el calcio y el titanio viajaron por el vacío, llegaron hasta donde estamos nosotros y así se formaron los huesos, las corazas de muchos animales y los esqueletos de los seres humanos…

¿Qué te parece…? No, espera, no me digas nada, porque tus comentarios son peores que tus chistes… mejor piensa esto, bueno, a ver si puedes…: somos el reducto del polvo de estrellas que viajó por el inconmensurable vacío; en ocasiones, en ese vacío hay temperaturas de menos 270 grados Celsius pero las estrellas, cuando explotan en supernovas, generan una temperatura de millones de grados Celsius. Nosotros nos situamos en un lugar templado aunque tropical y nuestras vidas están emparentadas a las estrellas y a los planetas, como quien dice, todo lo que ocurre afuera tiene que ver adentro y lo que resulta asombroso es que cuando observamos un cielo estrellado, estamos viendo el pasado del cosmos ya que muchas de las estrellas que vemos en estos momentos… ¡ya no existen!; sin embargo, las vemos porque su luz viaja por el vacío casi infinito y aunque no están donde supuestamente las vemos, su luz se encuentra en ese lugar porque está viajando hacia nosotros…

Oye Emiliano pero… —el astrónomo me interrumpió antes de elaborar mi pregunta y me dijo—: ahí vas de nuevo, luego, luego quieres saber más cuando aún no logras entender lo que te acabo de decir; tu vicio es la información… entiende de una vez que la información es pura basura, te sirve para acumular polvo en tu mente, tú te crees mucho porque tienes un montón de datos e información acumulada durante años de lectura pero ¿sabes qué? No sirve de nada apilar información, es mejor tener conocimiento de pocas cosas que información de todos los temas… —me quedé pasmado con esa afirmación de Emiliano, tuve que admitir que tenía razón y cuando se lo iba a decir retomó su discurso—: mira pequeño ego estelar concentrado en un cuerpo de humanoide, en mi caso y hace un momento ¿de qué me sirvió saber cómo funciona el aparato digestivo de un cormorán? Absolutamente de nada, lo que me salvó la vida fue aplicar el conocimiento, rasgarle el esófago a ese desdichado animal y evité que me mezclara con sus jugos gástricos, así es, en este universo la acción es lo que cuenta y deberías ser impecable con tus acciones para que te quites esa cara de sufrido…

Un profundo silencio nos invadió, luego fue ocupado por el paso del viento y mi vista volvió al mar, fue entonces cuando una sensación de “unidad” cubrió mi cuerpo y como si Emiliano percibiera que me había provocado una comprensión carente de palabras, se subió a mi hombro y me habló al oído: observa lo que tienes enfrente, en cada situación de tu vida, “siempre observa lo que tienes enfrente…” delante a tu vista está el mar, en el interior de sus aguas habitan los peces que representan a tus emociones; sin embargo, como no las ves directamente, pareciera como si estuvieran ocultas pero ahí están, te nutres de ellas, se mueven, se multiplican y mueren; luego están los seres de la superficie, ellos representan a tu cuerpo y a todo lo que ves apenas amanece, con tu cuerpo creas tu mundo de relación y pareciera que es lo único que existe pero recuerda que debajo del agua también hay vida. Después está el cielo con las aves y las nubes, ese nivel representa a tu mente y a todo aquello que te permite soñar, volar y fertilizar, tu mente tiene la capacidad de ver más allá de tu cuerpo y volar a lugares distantes… bien, ahora cierra los ojos, respira profundamente, por un momento deja de pensar en ti mismo y en lo que te acabo de explicar; abre tu conciencia y observa que los huesos de los peces así como los huesos de quienes viven en la tierra y en el aire, están formados del mismo material estelar que se generó hace millones de años como consecuencia de una tremenda explosión de una supernova; lo de arriba está abajo como lo de abajo está arriba porque en realidad, arriba y abajo son una ilusión… respira, así, profundamente, cada vez más lento y profundo, más profundo…

No supe bien a bien cuánto tiempo permanecí en ese estado de conciencia unitaria, de pronto percibí que el Sol me provocaba sudor y desperté de esa ensoñación, reconocí “la paz interior y el estado de gracia” a los que me había conducido Emiliano, lo busqué para abrazarlo pero no lo encontré, miré en la arena y observé un orificio, pensé que por ahí se había ido… ¡Emiliano!, ¡Emiliano! le gritaba y no le veía… tuve un sentimiento de desamparo y mi mente le dijo a mi cuerpo que excavara en la arena, hice un hoyo, luego otro, después otro y cuando llevaba cinco hoyos buscando a Emiliano, enfrente de mí y tomados de la mano, pasaron un niño y su madre; el infante le preguntó a su progenitora ¿Qué está haciendo ese señor? —Apurando el paso, su madre le respondió—: cuando algunas personas se ponen muy borrachas y salen de la discoteca, a veces se sientan en la arena y pierden las llaves de sus coches… lo más probable es que ese señor ahora esté desesperado buscándolas…

 

Facebook: Claudio Obregón Clairin / Investigador, Guía y Promotor Cultural

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