El Cielo de la Oposición – La tortura para el acceso a la justicia

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Roberto Guzmán

Nadie puede dudar que el respeto a los Derechos Humanos es una obligación que nos debe corresponder a todos, tanto a las autoridades como a nosotros los ciudadanos, pero al hacer referencia al Sistema de Justicia Penal Acusatorio necesariamente tendríamos que referirlo a los elementos que acompañan al Sistema Procesal Penal con respeto a los Derechos Humanos, donde una de las partes fundamentales que lo componen es el acceso a la justicia establecido en el Artículo 17° constitucional, el cual señala que ninguna persona puede hacerse justicia por sí misma, ni ejercer la violencia para reclamar su derecho; ello, por tener todos los ciudadanos el derecho a que se nos administre justicia por los Tribunales expeditos, conforme a una jurisprudencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, cuya principal articulación es argumentativa y debe demostrar que dicho acceso no puede ser respetado íntegramente si no se cuenta con todos los elementos que lo componen.

El acceso a la justicia es sin duda un derecho fundamental con una naturaleza muy particular y no tiene más valor que otros derechos, pues se constituye un medio que es “El Medio” de protección de los mismos, para salvaguardarse de cualquier acto y de cualquier autoridad que de alguna manera afecte.

A pesar de diversas reformas recientes en materia de justicia y derechos humanos, la corrupción e impunidad en México y sobre todo en Quintana Roo han sido los principales enemigos del acceso a la justicia, llevando al Estado a una peligrosa erosión de la confianza ciudadana en las instancias responsables tanto de procurarla como de impartirla, con las nefastas consecuencias que esto tiene en la construcción de la legitimidad democrática de las instituciones.

Al igual, la poca eficiencia del sistema de procuración de justicia como la falta de independencia de gran parte del poder judicial de Quintana Roo han puesto en entredicho la capacidad del Estado de atender una problemática que si bien ha sido histórica, se ha visto agravada en el actual contexto de inseguridad y violencia por el que atraviesa la entidad, ya que la prevalencia de figuras que han obstaculizado el acceso a la justicia han favorecido las violaciones a los derechos humanos, tales como la persistencia del uso de la “tortura” como medio para obtener pruebas y confesiones que impiden que esta misma sea pronta, expedita y de conformidad con los estándares internacionales, pues continúa siendo practicada de forma sistemática al persistir una falta de acceso a ésta y la impunidad persistente en estos casos.

Esperemos que el actual gobierno entrante desarrolle estrategias de seguridad pública donde no se facilite e incentive más el uso de la tortura como método de investigación, ya que el Sistema de Justicia penal actual tiene un aliado para que el sistema de procuración y administración de justicia sea más eficaz, al investigar y sancionar estos hechos y donde la impunidad deje ser regla común.