Oriundas de la zona maya de Tulum, cambiaron el bordado y el trabajo en casa por el softbol

TULUM.- Su sueño comenzó un 19 de diciembre de 2018 cuando se organizó un cuadrangular de béisbol en la comunidad de Hondozonot, en el pueblo de Sacabmucuy, municipio de Tulum, en la zona maya de Quintana Roo.

Un grupo de mujeres que un día decidió cambiar los bordados y el trabajo de la casa se aventuró a seguir sus sueños y probó suerte en el sóftbol, un deporte que apenas conocían, y así nacieron las Diablillas de Hondzonot

“La mayoría de las que forman el equipo son amas de casa se dedican a sus hijos, a sus esposos y a las labores del hogar. La otra parte son muchachas que se dedican a bordar, también a los trabajos de la casa. Algunas salen a trabajar pero la mayoría viven en sus casas, están aquí en el pueblo para así poder salir a jugar”, dijo Mirna May Tuyub, capitana del equipo.

Cuenta que el día del cuadrangular sólo estaban contemplados juegos con hombres, sin embargo les propusieron intentar y así lo hicieron; ellas jugaron, pero con pelotas de tenis, y a partir de ese instante la capitana y su equipo tienen claro que “somos las Diablillas de Hondzonot y con nuestra vestimenta siempre hemos tratado de que sea así, muchos dicen que no lo estamos haciendo bien y no es de verdad, les invitamos a los que dicen eso que vengan y vean cómo estamos jugando”.

Y es que las Diablillas de Hondzonot decidieron disputar cada encuentro con la vestimenta típica de la región. Ataviadas con su tradicional huipil bordado a mano por ellas mismas y descalzas, entrenan y disputan cada partido. Desafiando como siempre, los estereotipos y sobre todo a quienes no creen que siendo mujeres puedan lograr grandes cosas en el deporte que las apasiona desde que lo descubrieron.

Como suele pasar con todos los grandes desafíos, estas mujeres tienen grandes sueños y sólo esperan como la mayoría del mundo, que la pandemia del coronavirus pase lo más pronto posible para cumplirlos: “llegar algún día a ser profesionales, conocer otros lugares porque aquí nuestro pueblito está un poco retirado, cada salida es increíble para nosotras”, como externa la jugadora Adelaida May Canché.

Hasta el momento, las Diablillas de Hondzonot continúan entrenando y jugando entre ellas en su comunidad, tratando de sobrellevar la pandemia de la mejor manera posible mientras esperan por los objetivos que se han planteado para el futuro de su equipo. (Marca Claro)

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