Desempleo e informalidad como nunca

 

Aunque arrancó el 2020 como líder del país en generación de empleos formales, hoy la crisis por la pandemia ha multiplicado las problemáticas laborales en Quintana Roo: el ambulantaje, la explotación, la carencia de seguridad social, los maltratos y otros abusos

SALVADOR CANTO

En medio de la pandemia por COVID-19 y una dispareja reactivación económica derivada de la falta de una estrategia concreta para ello por parte de las autoridades, aunado a otras afectaciones a causa de la inseguridad, el desempleo ha ido en aumento en Quintana Roo y con ello, la informalidad cada vez es más visible en las calles de los municipios de Benito Juárez y Solidaridad.

En el caso de Cancún, el aumento en el desempleo y caída general en ingresos, ha provocado un incremento de al menos el 50% en el ambulantaje (comercio informal), tanto en el centro como en las regiones de la ciudad en diversos giros, principalmente para la venta de cubrebocas y comida que se han multiplicado, explicó el director de Comercio en la Vía Pública del Ayuntamiento de Benito Juárez, Amílcar Israel García Lorenzo.

Amílcar Israel García Lorenzo, director de Comercio en la Vía Pública

Estamos frente a una situación terrible, la informalidad está en aumento, no hay una estrategia en materia de regularización de empleos, las Juntas de Conciliación no han resuelto ni siquiera el 30% de los despidos injustificados que se dieron durante la parte más álgida de la pandemia”, destacó el abogado Manuel Moisés Alcocer Heredia, presidente de la Academia Mexicana del Derecho del Trabajo y Previsión Social, delegación Quintana Roo.

Manuel Moisés Alcocer Heredia, presidente de la Academia Mexicana del Derecho del Trabajo y Previsión Social

Paloma Ortega, delegada de la Unión de Tianguis y Comerciantes Ambulantes del Estado de Quintana Roo que dirige Melitón Ortega García, comentó que a raíz de la pandemia y el regreso a la “nueva normalidad”, el número de vendedores se ha incrementado hasta en un 60%, al pasar de un registro de dos mil a un total de 3 mil 200 comerciantes en general, pese a que no todos trabajan en un mismo día.

De líder en generación a primer lugar en desempleo

De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Quintana Roo arrancó el 2020 como la tercera economía más fuerte de México y por ende, líder en la generación de empleos formales.

Sin embargo, a partir de febrero y a causa de la pandemia, según datos de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Quintana Roo fue el estado que presentó el mayor número de empleos perdidos, al registrarse más de 63 mil 847 despidos, lo que representa cerca del 18% de los 346 mil 878 casos de desempleo en el país registrados entre febrero y abril.

La Asociación Civil Acción Ciudadana Frente a la Pobreza establece que actualmente, pese a la reactivación laboral, en el país todavía hay 21 millones 600 mil personas que no tienen trabajo, de las cuales, 13 millones 800 mil se sumaron después del primer trimestre de 2020.

En la entidad, los municipios que más han resentido el tema del desempleo han sido precisamente los relacionados de forma directa con el turismo como son Benito Juárez y Solidaridad, provocado por el COVID-19 que obligó a decenas de hoteles y centros de trabajo en general, a aplicar un despido forzado de trabajadores.

Muchos de los casos han llegado a las demandas laborales, pero hasta la fecha no se han resuelto debido a la lentitud con la que laboran las Juntas de Conciliación y Arbitraje

Muchos de los casos han llegado a las demandas laborales, pero hasta la fecha no se han resuelto debido a la lentitud con la que laboran las Juntas de Conciliación y Arbitraje; aunque hay algunos que han sido acordados desde la Procuraduría de la Defensa del Trabajador para llegar a un acuerdo entre el empleado y el empleador.

Números del IMSS

En su último reporte el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), arrojó que Quintana Roo ya no siguió incrementando la pérdida de empleos registrados ante la dependencia a causa de la pandemia, luego de que registró una pérdida durante el primer semestre del año de 113 mil 330 fuentes de trabajo.

Sin embargo, el apartado en el que sí se mantuvo la tendencia a la baja, fue el de trabajadores permanentes, en el cual Quintana Roo inició enero del 2020 con un total de 340 mil 099 personas registradas, y en febrero disminuyó (antes de la pandemia) a los 336 mil 419; siguió disminuyendo en marzo y abril a 318 mil 940 y 295 mil 110 respectivamente y continuó el descenso en mayo hasta los 279 mil 299, hasta llegar a junio con 272 mil 319 empleos permanentes con registro ante el IMSS, es decir, una caída de 67 mil 780 empleos permanentes en los primeros seis meses del año.

Por otro lado en cuanto a los trabajadores eventuales, la entidad también descendió desde enero en que había registrados 132 mil 200 trabajadores, hasta los 86 mil 650 en junio pasado; es decir, una pérdida de 45 mil 550 plazas eventuales en todo el estado.

Latente precarización del empleo

Para el dirigente de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) en Cancún, Mario Machuca Sánchez, los empleos que se han logrado mantener y recuperar en la industria hotelera de Cancún y Riviera Maya se han precarizado con recortes salariales, descansos solidarios, vacaciones sin goce de sueldo, entre otros, lo cual fue la única manera en que los hoteleros accedieron a conservar sus plantillas laborales.

Mario Machuca Sánchez, dirigente de la CROC en Cancún

Comentó que los hoteleros argumentaron que aunque desde el pasado 8 de junio se reanudaron las actividades en el sector turístico, en realidad los centros de hospedaje están apenas entre un 25 y hasta 35 por ciento de ocupación hotelera y prevén que esta tendencia se mantenga hasta noviembre o diciembre.

En ese contexto, Machuca Sánchez comentó que algunos de los acuerdos tomados con los respectivos sindicatos, establecen que se mantendrán los recortes de sueldos, la rotación de personal o las vacaciones sin goce de sueldos “hasta que la pandemia termine” o hasta que haya una recuperación económica real, lo cual significa un plazo indefinido.

María Ayala López de Lara, investigadora de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, dijo en México, las personas que todavía conservan sus empleos, 6 de cada 10 no ganan lo suficiente para adquirir la canasta básica de una familia integrada por dos personas.

Por lo que es necesario que los gobiernos incentiven la creación y recuperación de empleos, en los que se garanticen los derechos laborales de los trabajadores pues de otra manera “no se soluciona nada, puede ser una fábrica de pobreza con ingresos insuficientes y sin seguridad social”.

El desempleo y comercio informal

En medio de todo esto, el incremento de desempleo a causa del COVID-19, ha obligado a mucha gente a incursionar en el comercio informal, según refirió la Dirección de Comercio en Vía Pública del ayuntamiento Benito Juárez que encabeza Amílcar Israel García Lorenzo.

Reconoció que ha sido un gran reto poder establecer un mecanismo de control, pues es evidente que existe una complicación aún en cuanto a la reactivación económica y por ende laboral de manera formal.

El funcionario dijo que todos los días que realizan recorridos en distintos puntos de la ciudad, detectan nuevos puestos ambulantes, así como a personas que laboran en la informalidad y que hasta hace algunos meses (antes de la pandemia) laboraban en hoteles o empresas formales.

Y es que, es claro que el aumento en el desempleo y caída general en ingresos como resultado de la pandemia de COVID-19, es lo que ha generado un incremento importante en el ambulantaje, tanto en el centro como en las regiones de la ciudad.

Terrible situación laboral

Para el abogado Manuel Moisés Alcocer Heredia, presidente de la Academia Mexicana del Derecho del Trabajo y Previsión Social, delegación Quintana Roo, la condición de pobreza que se genera desde el mundo del trabajo por los bajos salarios y la carencia de seguridad social, se explica por la indefensión de millones de trabajadores frente a abusos constantes de empresarios y autoridades.

Manuel Moisés Alcocer Heredia

A nivel nacional –dijo–, 18 millones de personas carecen de contrato estable, es decir, 51 por ciento de los asalariados, y casi nueve de cada 10 carecen de afiliación sindical, por lo que sin contrato no tienen defensa en lo individual, y sin sindicato, les falta defensa y capacidad de negociación colectiva.

Dijo que no solo es cuestión de tener trabajo y que alcance para la canasta básica, sino que también se tengan condiciones dignas de trabajo, pero “el sistema económico actual no garantiza trabajo digno para muchas personas, es decir, empleo con salario suficiente y seguridad social”, explicó.

Recordó que la Ley Federal del Trabajo establece que las condiciones básicas que debe contar cualquier trabajador son una jornada laboral estable, días de descanso, vacaciones, un salario, aguinaldo, así como seguridad social.

El abogado comentó que uno de los golpes más fuertes que ha sufrido la sociedad y la economía en el mundo actualmente es el COVID-19 que hasta la fecha sigue causando una gran incertidumbre en el mundo entero, tanto por sus efectos en la salud, como en otros ámbitos.

No obstante, Alcocer Heredia destacó que el golpe de la pandemia ha sido doble para Cancún, no solo por la pérdida de empleos a causa de la baja turística, sino además porque durante varias semanas encabezó a los municipios con más casos de COVID-19 en México.

Recordó que antes de que se declarara la emergencia sanitaria, los niveles de ocupación hotelera rebasaban el 80%, con un total de 323 mil turistas distribuidos en 1 mil 100 alojamientos.

Se habla de que las pérdidas económicas por la contingencia sanitaria representan una pérdida superior a los 3 mil millones de pesos para el sector turístico en Quintana Roo y en ese sentido, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) advierte que el impacto socioeconómico provocado por la pandemia golpeará con dureza a los jóvenes”, dijo el entrevistado por El Despertador de Quintana Roo.

Comentó que el organismo de la ONU estima que tres de cada cuatro jóvenes trabaja en la economía informal en países de bajos y medianos ingresos.

Es claro que la situación laboral ha sufrido un deterioro en México y en Quintana Roo en donde se ha privilegiado la flexibilidad laboral no ha sido la excepción, pues muchos jóvenes con tal de tener un empleo, aceptan condiciones laborales precarias, sin seguridad social ni laboral. Se les puede contratar y despedir con la misma facilidad. Parece que las empresas están usando la pandemia para justificar reestructuraciones. Ahora vemos un uso más intensivo de tecnología y menos empleo de mano de obra, lo que arroja al desempleo o a la inseguridad laboral a muchos miles de personas”, acotó Alcocer Heredia.

Explotación laboral sigue sin control

Y en medio de todo esto, en recorridos hechos por diversos puntos de la ciudad de Cancún, se ha podido observar que el gran problema de la explotación laboral se mantiene en contra de personas procedentes de Estados como Chiapas, Oaxaca e incluso Tabasco, pues no les proporcionan ni siquiera seguridad social.

En las calles de la ciudad se han multiplicado los vendedores de dulces y cigarros que en muchas ocasiones son traídos bajo engaños a Cancún desde su lugar de origen para encontrar una supuesta mejor condición de vida, sin saber que para obtener no sólo su alimento y alojamiento, son explotados a trabajar bajo los fuertes rayos del luz e incluso con la lluvia hasta altas horas de la noche.

Otro tipo de explotación se genera con el tema de las trabajadoras domésticas pese a que ya existe una ley que las ampara y obliga a los “patrones” a darles seguridad social, las condiciones en Quintana Roo aún no se cumplen conforme lo establece la legislación.

Y eso mismo pasa con cientos de trabajadores de la construcción que no tienen seguro social y sus condiciones son más que complicadas.

En la zona de El Crucero, todas las mañanas (de lunes a sábado), decenas de personas, principalmente hombres que algunos se quedaron sin empleo en una obra formal a causa del COVID-19, otros recientemente llegaron a Cancún en busca del “sueño caribeño”, no logran encontrar trabajo como les prometieron o pensaron.

De hecho, entre ellos hay muchos centroamericanos que en un principio pensaron cruzar hacia Estados Unidos pero de última hora optaron por quedarse en México y eligieron venirse a Cancún que es la “joya” del sureste de la República, donde incluso se piensa que hay todavía muchas oportunidades de trabajo.

No hay trabajo formal

Decenas de personas que hasta antes de la pandemia laboraban en la industria turística, hoy que están sin empleo formal, han encontrado en la informalidad la única manera de subsistir ante la crisis generada por la pandemia del COVID-19.

Trabajé más de seis años para un restaurante y a causa del coronavirus, me despidieron, tengo mi demanda laboral aún sin avance alguno y he optado por comenzar a vender cochinita todos los días en Tierra Maya”, comentó Fernando Romero.

Otras personas hacen lo propio pero en los cruceros con semáforos, donde realizan malabares e incluso venden productos para poder llevar alimentos a sus casas, en espera de que las condiciones laborales mejoren y puedan retornar a un empleo formal que les permita tener seguridad social.

Entradas relacionadas

Dejar un Comentario