El investigador Antoni Pizà ampliará el estudio de las cartas homoeróticas del compositor polaco

AGENCIAS

VARSOVIA.- El pasado diciembre un podcast radiofónico del pianista e investigador Moritz Weber, producido desde Suiza, enojó profundamente a Polonia. En él, el también divulgador musical sostenía que Chopin fue homosexual y como pruebas aportaba varios fragmentos de cartas homoeróticas, entre ellas las que el célebre compositor polaco dirigió a su amigo Tytus Woyciechowski, a quien le expresó su deseo de besarle en la boca.

La noticia y su impacto en Polonia, que vive una etapa de virulenta homofobia (gobierna el ultraconservador y ultracatólico Kaczynski), no tardaron en extenderse. El musicólogo mallorquín Antoni Pizà publicó a su vez un artículo extenso sobre la cuestión.

En el texto, el especialista mallorquín apunta que las relaciones homosexuales del compositor que se refugió en La Cartoixa de Valldemossa “se suelen evadir sistemáticamente en la mayoría de escritos sobre él y a menudo se consideran un pecado de juventud, una fase juvenil previa a la heteronormatividad”. Tanto es así, que el propio Weber llega a sostener en su podcast que en las cartas de Chopin los pronombres del objeto de deseo que estaban en masculino se tradujeron al femenino.

En cualquier caso, Pizà denuncia que continúa habiendo homofobia en pleno siglo XXI porque la posible homosexualidad de Chopin es un tema que “escuece y escandaliza”.

Ahora, el musicólogo prepara junto a Weber un dossier con el fin de perfilar un extenso estudio con ampliaciones sobre la cuestión que se publicaría en alguna revista musical. Para ello, Pizà ha contactado con más de 30 especialistas en Chopin de todo el mundo a fin de que colaboren en sus pesquisas. “Éste no es un tema nuevo, ya molestó cuando se comentó la primera vez, ahora ha vuelto a haber un escándalo y dentro de diez años volverá a irritar a Polonia, donde Chopin es una especie de héroe nacional”, concluyó.

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