DE VIVA VOZ

SALVADOR CANTO

FIDEL VILLANUEVA MADRID: “Soy malo para la política porque soy muy sincero”

 Lo que marca a un gobierno es el trato humano, cercano y sin mentiras, considera el expresidente municipal y cronista vitalicio de Isla Mujeres; “el gobierno de Joaquín Hendricks me cerró todas las puertas”

 “Lo que muchos políticos no han entendido es que en sus administraciones pueden hacer muchas obras públicas, incluso hasta palacios, pero realmente lo que marca a un gobierno es el trato humano, cercano y sin mentiras, porque eso nunca lo olvida la gente”, afirmó el expresidente municipal de Isla Mujeres en el periodo 1996-1999 y cronista vitalicio de dicho lugar en el que reside desde hace más de 40 años, Fidel Villanueva Madrid.

En entrevista con El Despertador de Quintana Roo, de Viva Voz afirmó que a causa de sus apellidos (es primo hermano del exgobernador Mario Villanueva Madrid) fue perseguido y hasta acusado injustamente por narcotráfico y muchas otras cosas que nunca le comprobaron, incluso acusó que el gobierno de Joaquín Hendricks Díaz le cerró todas las puertas y “por eso con todo respeto, cuando lo veo no lo puedo abrazar y felicitar, porque no había razón para hacerme lo que me hizo”.

Remarcó que si bien él nació en Chetumal, su gran amor por Quintana Roo lo ha dedicado los últimos 40 años a Isla Mujeres, municipio que dijo, “políticamente es un lugar complicado porque toda la gente se conoce y muy difícilmente aceptan que alguien de fuera llegue a hacer cosas que les corresponde a ellos y a pesar de todo, a mí me arroparon desde que llegué y me siendo muy orgulloso de ser isleño”.

Presumió que su única riqueza es cultural, pues el poco recurso que tuvo lo invirtió en las labores de cronista, y subrayó que “me da risa y tristeza también que luego de 40 años de entregado a Isla Mujeres, he visto a muchos políticos a los que no les ha ido mal sin entregarse como lo he hecho yo, pero bueno, así es la vida”.

Lamentó la falta de apoyo del gobierno federal para el rescate y mantenimiento de los vestigios arqueológicos que existen en Quintana Roo y particularmente en Isla Mujeres, como Boca Iglesia, y el escaso mérito que se le da dentro de la historia del estado a quien considera el padre del turismo en la región, don José de Jesús Lima Gutiérrez.

 

—¿Quién es Fidel Villanueva Madrid?

—Soy un quintanarroense que desde niño me forjé de una manera bastante difícil, pues el huracán Janet estuvo a punto de arrebatarme la vida, y con la ayuda de mis padres salimos adelante. Luego encontré con mucha tenacidad caminos que me han llevado hasta donde estoy, a vivir una vida que para mí ha sido como todas, de penas y de alegrías, algunas bastante en el extremo pero bueno, aquí estoy. contento de lo que pude hacer y para adelante.

 

—¿Qué significa para usted Isla Mujeres?

—Yo nací en Chetumal, ahí tengo parte de mis raíces, pero mi gran amor por Quintana Roo se lo he dedicado los últimos 40 años a Isla Mujeres, entonces significa mucho porque yo aquí me forjé con el apoyo de muchos isleños y por qué no, también hay que decirlo, en contra de la voluntad de algunos que al final terminaron siendo amigos míos. Isla Mujeres es un lugar complicado en lo político porque la gente se conoce toda, son muy apegados a su lugar de origen, lo quieren hasta el fondo de su corazón y difícilmente aceptan que alguien llegue de fuera no a desplazarlos, sino a hacer cosas que tal vez les corresponden a ellos. Isla Mujeres para mi es mi casa, mi hogar, un lugar que me dio oportunidades y al que le vivo agradecido.

 

—¿Cuándo llegó a Isla Mujeres y qué cargos públicos ha ocupado?

—En realidad fue a finales de 1980 cuando llegué y sólo era por unos meses; en ese tiempo ocupaba el cargo de supervisor del sistema de agua potable en el Estado. Mi trabajo en realidad estaba más enfocado a ver que el agua que salía de la zona de pozos que recorrían grandes distancias que llegaba a los cárcamos y redes de las casas se facturara de manera correcta y no hubiera tanta diferencia. Yo estaba a cargo de eso cuando dieron de baja al gerente en Isla Mujeres y me mandaron por algunos meses y luego a petición del entonces presidente municipal, Jesús Contreras, me quedé en el lugar y aquí me dieron otros encargos.

En Isla Mujeres también desempeñé —y sin percibir sueldo alguno— el cargo de delegado del entonces Inviqroo durante siete años y ese mismo tiempo también como delegado de obras del Estado y ambos fueron de apoyo a la comunidad, viendo obras, comenzando a darle forma a lo que son las licencias de construcción. Participé mucho con la entrega de lotes en colonias como Cañotal, Miraflores, después de esto que fue alrededor de 1989, me seguí desempeñando en la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado hasta 1992, en donde logramos con el presidente municipal Jorge Cárdenas Bazán bajar programas federales para obras en las Salinas entre otras para el saneamiento lagunar, el basurero lo desaparecimos. Luego hice mi campaña para la presidencia municipal, en donde la gente me apoyó. Al concluir estuve haciendo algunas actividades relacionadas con la pesca y como cronista desde 1994, que no he dejado porque me gusta y le pongo todo el esfuerzo.

 

—¿En algún momento enfrentó complicaciones a causa de sus apellidos?

—Justo al terminar mi administración en el municipio había ya una persecución por estos apellidos, había un acoso contra el ingeniero Mario Villanueva y por esa razón yo me quedé sin trabajo. Imagínate que te quedes sin ingresos, yo que no soy empresario, no tengo concesiones de nada y además haciendo un trabajo que me cuesta como es el de cronista y tener que estar viajando, y mientras tuve los centavos ahí le invertí, pero se me acabó y lo difícil fue que me quedé sin ingresos, Yo había pensado que había hecho un buen gobierno municipal, con tantas ganas, y me seguirían dando alguna ocupación, incluso la gente me proponía hasta ser diputado pero no; al contrario, me cerraron todas las puertas, el gobierno del señor (Joaquín) Hendricks creo que por dificultades no sé con quién ahí, de plano me hizo a un lado y ni modos. Yo no guardo rencores ni nada por el estilo, pero vaya que sí me perjudicó este señor. Por eso, con todo respeto, cuando lo veo no lo puedo abrazar y felicitar, porque no había razón para hacerme lo que me hizo. De hecho me acusaron en esos años hasta de narco y no sé qué otras cosas que eran puras tonteras, porque ni por mi mente… Pero bueno, el que se mete a la política siempre corre esos riesgos y yo los asumo. Debo reconocer que pasé muchos años difíciles y tuve que trabajar de lo que fuera para salir adelante hasta que, y también lo tengo que decir, el licenciado Roberto Borge Angulo me llamó a colaborar y pude otra vez respirar, y en esos años pude incrementar mis investigaciones.

 

—Volviendo al periodo de la presidencia municipal, ¿qué obras recuerda que hayan marcado su administración?

—Es importante la pregunta porque creo que eso es lo que no entienden muchos políticos: uno puede hacer muchas obras, incluso palacios, pero la gente lo que nunca olvida es cómo la trataste y como presidente municipal creo que esa fue la obra más importante, tuve un trato humano, cercano y sin mentiras, y con todo lo pobre que fui (no había recursos) y los apuros que pasé para conseguir el dinero porque me tocó ir a las dependencias del Estado y federales y me hacían esperar horas, me di tiempo de atender a la gente, de integrar desde mi campaña una base de datos que me permitiera saber con anticipación las problemáticas y hoy eso se lo puedes preguntar a los isleños. Esa atención que tuve para la gente de darle audiencias en el parque y en donde fuere, creo que esa es la obra más grande que pude hacer. Ahora, te puedo mencionar el Centro de Convenciones, los trabajos de las Salinas, del Malecón que hicimos con API y recursos municipales, campos deportivos, ampliaciones de escuelas, la carretera perimetral que va de Punta Sam a Cancún que tanta falta hacía para iniciar los desarrollos de Isla Blanca; en fin, muchas obras. De hecho, logramos el Programa de Ordenamiento pues en 1996 la zona continental estaba prácticamente desvinculada y en mi administración detonamos e hicimos un trabajo para planificar el crecimiento con gente muy capaz. Hubo un acuerdo de ganar-ganar para que el municipio tuviera más vigencia, porque se había crecido solamente en la isla y se había olvidado la parte continental que hoy tiene planes muy claros en proceso y prueba de ello es que ya cuenta con una zona hotelera que genera recursos y sobre todo empleos.

 

—De tantas historias que ha contado como cronista, ¿hay alguna que lo haya marcado?

—Mira, nosotros somos un estado turístico por antonomasia, hay actividades como la pesca, agricultura, producción de caña de azúcar, pero el turismo es algo que derrama recursos económicos por todo Quintana Roo. Sin embargo, si bien es cierto que esto nos ha generado muchos beneficios, también tenemos que ver que nos ha ocasionado algún deterioro ambiental y nos ha encarecido la tierra, pero de todo esto, lo que yo lamento es el aspecto de la pérdida de identidad cultural. Así que algo que me ha marcado es el hecho de que Isla Mujeres fue sólida y próspera como comunidad mientras la gente se mantuvo unida, desde la fundación del pueblo, con personas que llegaron de todos lados que se negaron a regresar a sus lugares de origen y se declararon isleños, de oficio pescadores o marinos. Me ha marcado de manera personal porque hasta la fecha hay amigos de Chetumal que me lo reclaman: en efecto, yo nací en Chetumal, pero decidí hacerme isleño por propia voluntad, les guste o no, y aquí hay que recordar que el ser humano no es de donde nace, sino de donde come y sienta sus raíces.

 

—¿Cuál considera que ha sido la contribución turística y cultural de Isla Mujeres para Quintana Roo?

—La verdad es que se le da poco mérito, sólo se le conoce de pasada, pero el padre del turismo en el Caribe Mexicano se llama José de Jesús Lima Gutiérrez, que fue quien empezó desde el gobierno de Adolfo Ruiz Cortines a promover con sus amigos de la Ciudad de México esta región, pues había sido incluso diputado federal. En ese tiempo la Cuarta Delegación establecía que Cancún dependía políticamente de Isla Mujeres, como Holbox y muchos asentamientos humanos que hoy son de Benito Juárez y Lázaro Cárdenas. Pero en todo esto, don Pepe Lima, con tantas reuniones y hasta con esa emoción de construir su hotel Zazil-Ha que inauguró el presidente Adolfo López Mateos en 1964, demostró que era posible el turismo en el Caribe, sin menoscabo de Cozumel, que comenzó con las actividades turísticas, pero en Isla Mujeres yo insisto que se le debe de dar un poco más de mérito a este señor porque desde aquí se comenzó a enseñar al mundo las hermosuras que hay. De hecho, en el tema de los arrecifes, Ramón Bravo desde 1959 los filmó, precisamente a invitación de Pepe Lima y qué bueno, porque todo eso fue enamorando a la gente nacional y extranjera para venir al Caribe Mexicano y esa creo ha sido su contribución.

 

—Isla Mujeres tiene mucha historia y existen sitios arqueológicos que a lo largo de los años han estado en el abandono y sin apoyos. ¿A qué considera que se deba eso?

—Hace más de un año, y no me quiero ni acordar de la fecha, abordé en un evento cultural en Tihosuco al antropólogo Diego Prieto Hernández, del INAH, que es quien tiene la batuta en torno a los monumentos y sitios arqueológicos, pero claramente me dijo que no había recursos debido a que les recortaron muchos programas. Entonces, es lamentable que tengamos una dependencia que está sólo tomándose fotos, dando conferencias y declaraciones, pero mientras, nuestro patrimonio cultural y sobre todo el material va desapareciendo a pasos agigantados. Déjame decirte que con Adriana Velazquez Morlet, cuando fue delegada del INAH en Quintana Roo, logramos bajar recursos federales, del estado y del municipio con lo que se avanzó en el rescate de Boca Iglesias y El Meco, pero después de eso, desgraciadamente se dejó de hacer ese trabajo por falta de apoyos y sin duda, el abandono en el que están los vestigios por todo Quintana Roo es verdaderamente lamentable. Escuché rumores de que este año le van a invertir de nuevo a Boca Iglesias, pues ojalá y lo hagan porque si se cae ese lugar se van para abajo 500 años de historia. Yo creo que como parte de los cambios y efectos que deja la pandemia, ya hay que ir pensando en un turismo que pueda venir a disfrutar de sitios como Boca Iglesias, Punta Sur, la Hacienda Mundaca, el Meco y podría nombrar muchos más como el Ramonal, Rancho Viejo y otros lugares como Contoy en donde hay un conchero maya prehispánico. Hay reportados más de 40 sitios que ni siquiera hemos podido ir a ver por falta de recursos.

 

—¿Buscó algún otro cargo político después de la presidencia municipal?

—Te soy honesto, para la política soy muy malo porque soy demasiado sincero, yo a mis amigos los cuento con los dedos de las manos, no soporto la hipocresía, por eso tengo muy pocos. Mis padres eran muy pobres y siempre fuimos gente derecha y de verdad, nunca he aspirado a cargos, cuando fui a la presidencia municipal había un conflicto por mis apellidos, pero la gente que veía mi trabajo me apoyó. Ahora hay gente que me dice que porqué no me lanzo de nuevo, y les digo que sólo que lo haga del techo de mi casa. Para empezar, ahora la política es algo sumamente caro; vean el sueldo que yo tuve de presidente y les va a dar risa, pues ganaba lo que gana hoy un policía, pero nunca me quise subir el sueldo e incluso la gente que trabajó conmigo, que me perdone porque ni siquiera bonos les regalé, nos pusimos a trabajar por amor a Isla Mujeres sin pensar en más cargos. De hecho cuando terminé mi encargo de presidente municipal me destaparon en la prensa en 1999 para una diputación y yo mismo me sorprendí porque tal vez pensó este señor Hendricks que quien estaba moviendo los hilos era Mario y para nada, no acepté pues yo soy hechura de Pedro Joaquín, que tal vez ahora me tiene olvidado acá, pero realmente fue él quien me dio espacios en la isla y para el que trabajé gratuitamente varios años abriendo dependencias como el Inviqroo y obras del Estado sin remuneración alguna.

 

—¿Don Fidel Villanueva tiene dinero?

—De verdad lo que te puedo decir y me da risa y tristeza también, es que luego de 40 años de entregado a Isla Mujeres, he visto a muchos políticos a los que no les ha ido mal sin entregarse como lo he hecho yo, pero bueno, así es la vida, tal vez algo he hecho mal, algo no le di a alguien y pues ni modo, pero yo a más cargos políticos desde que entregué el ayuntamiento, no he aspirado. Soy rico de cultura, me gusta leer, investigar y por eso soy cronista, aunque dentro de la política tal vez podría apoyar proyectos como lo hice con Agapito Magaña como síndico, pero tampoco quiero cargos de director de nada, me gusta el trabajo de cronista, lo sigo desempeñando, aunque no creo tardar mucho más porque no me siento bien, tengo un problema en el corazón y el colon me está dando lata seriamente y en cualquier rato me retiro porque la salud es primero.

 

—¿Qué opina de los partidos políticos y qué diferencia hay en la forma de hacer política de antes y en la actualidad?

—Son otros tiempos y hay que entenderlo, yo siento que tuvo mucho que ver la desintegración de aquellas agrupaciones que había de obreros, campesinos, de clases populares que eran la fuerza de los partidos y ahora todo se resuelve con la entrega de dinero y al final de cuentas la gente no es tonta y no la compras con nada, no tiene precio y hay que saber que si en verdad te aceptan un peso, no te garantiza que van a votar por uno.

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