CON EL AGUA AL CUELLO

Aunque es generalizada en el mundo, la inflación en México se agrava por las fallidas políticas públicas gubernamentales, reflejadas en la incapacidad cada vez mayor de los ciudadanos para adquirir los productos más indispensables

SALVADOR CANTO

A dos semanas de que concluya el 2021, el encarecimiento de productos de la canasta básica ha sido una constante, palpable en los supermercados y todo tipo de establecimientos comerciales de Cancún, producto de la temible inflación que se vive en todo México y que afecta a millones de familias.

Y si bien, como se afirma desde el gobierno federal, se trata de un fenómeno que aqueja al mundo entero derivado en buena parte de la pandemia de COVID-19, no es menos cierto que las malas decisiones económicas y financieras y la canalización del dinero público al asistencialismo con fines populistas han agravado la situación en nuestro país, junto con la mala planeación de los recursos destinados –o desviados– a los proyectos “capricho” o “emblemáticos” de un presidente que sigue empecinado en que “donde comen dos comen tres” y sus demás conocidos refranes sobre la pobreza.

De acuerdo con especialistas se trata del aumento más grande desde 2001 y pega duramente en la economía de casi la mitad de los mexicanos por la escalada de precios.

Con base en el reporte del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en el tercer trimestre del año la inflación se ubicó en un 7.37% que es el registro más alto desde enero de 2001, pese a que la proyección estaba para cerrar en 7.22%.

“Tenemos un verdadero problema con la inflación. Al analizar los componentes que más están aumentando, queda claro que por más que el Banco de México suba la tasa de interés, no la controlará y sólo dañará el proceso de recuperación económica y este es un duro golpe para los que menos ingresos tienen”, explicó el economista Alejandro Gómez Tamez.

Pablo Gutiérrez Laguna, especialista financiero de Cancún, dijo que en su opinión, el 2021 va a cerrar con una inflación cercana al 7.5% que excede por más de los pronósticos del gobierno federal que era de alrededor del 5.5% o hasta 6.0%, aunque dijo que esto será pasajero.

En tanto, para el representante legal de la asociación civil La Fuerza del Consumidor de Cancún, Rafael Ortega Ramírez, esto es algo que se venía venir ante la falta de acciones concretas del gobierno federal para reducir los costos de los combustibles que es uno de los principales motivos por el cual todos los productos suben de precio una vez que llegan a la entidad y que es lo que se refleja actualmente en los negocios de la ciudad.

El abogado Luis Armando Esquiel Orozco, expresidente de la Barra de Abogados de Quintana Roo, sostiene que mientras que no existan mejores políticas públicas el aumento de precios seguirá afectando a las familias mexicanas; lo que sí hay es una presión para que todos paguen sus impuestos, que es correcto pero “se debería de traducir en beneficios y mayor seguridad y eso es lo que no ha habido en este gobierno”.

¿Cómo se mide la inflación?

Ir al supermercado y notar que otra vez subieron la carne de puerco y de res, el pollo, algunas verduras como el jitomate, cebolla, aunado a lo que se paga de luz y el gas LP que siguen a la alza se ha convertido en una de las mayores preocupaciones de las familias.

Mediante la Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares (Engasto), el Inegi mide a través de información del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INP) en qué están gastando más las personas, basado en una lista de 299 bienes y servicios.

En ese sentido, dicho organismo realiza mes con mes una encuesta para determinar qué parte de todo su gasto se  destinan en los hogares a la compra de los artículos de la canasta  básica y todos los productos de la larga lista de bienes y servicios.

En los informes se indica cuáles son los principales bienes y servicios de la lista que aumentaron más y los que disminuyeron, por lo que a lo largo del año establece reportes que se van acumulando.

Por ejemplo, uno de ellos es conocido como la inflación acumulada, que es el alza que se tiene desde principio de año analizado hasta el mes más reciente.

Otra es la inflación subyacente, que se enfoca en los bienes cuyo precio está delimitado por el mercado; es decir, la oferta y la demanda de dicho servicio y ahí se consideran alimentos y bebidas, mercancías, servicios, vivienda y pago de colegiaturas.

Finalmente está la no subyacente que depende de factores externos como el clima o regulaciones del gobierno; es decir que la generación y precio del bien está sujeto a ello.  Aquí se incluyen frutas y verduras, y los energéticos, lo que se paga de gas y luz.

Precios de productos básicos por las nubes

El conocido chascarrillo de “–Qué caro está el tomate, deme medio… –¿Medio kilo? –¡No, medio tomate!” se ha convertido en una realidad para muchas familias de Cancún, algunas de ellas tienen que recurrir a establecimientos en donde incluso el producto se venda como “merma”, como en los tianguis populares, para poder adquirirlo a un precio más accesible para sus bolsillos.

En los supermercados de Cancún, por ejemplo, en las últimas semanas el tomate saladet se ha comercializado hasta en 44.90 pesos el kilogramo, mientras que en los tianguis se consigue a no menos de 40 pesos, lo que lo mantiene como uno de los productos que más reflejan la inflación de los precios.

Lo mismo pasa con la carne de cerdo, que se conseguía en octubre por entre 90 y 100 pesos, pero a partir de noviembre se ha establecido hasta en 130 pesos por kilogramo y existe la posibilidad de que alcance los 140 pesos en las últimas semanas de diciembre, por el aumento de la demanda de consumo.

Ante esta circunstancia, Rafael Ortega Ramírez, representante de la asociación civil La Fuerza del Consumidor, destacó que el incremento que hay en los productos es lo que provoca la inflación, pero “generalmente no se sabe a qué se debe esta alza, si es alguna estrategia de las empresas como han bajado sus ventas por la disminución del poder adquisitivo de algunas gentes o porque muchas de ellas son monopólicas y eso es lo que lleva a una inflación”.

Mencionó que ello, obviamente, afecta el bolsillo de las familias, pero “lamentablemente no hay nada que podamos hacer, más que ser conscientes de la situación y en estas fechas (decembrinas), una de las recomendaciones sería no gastar en lo que no se necesite, es decir, comprar solamente lo necesario”.

Puntualizó que la oferta y la demanda de un producto o servicio influye en su precio en el mercado y puso como ejemplo el precio del gas doméstico LP (licuado de petróleo) que se mantuvo la mayor parte del año como uno de los productos con mayor inflación, que de acuerdo con datos del Inegi tuvo un incremento anual de 23.97%.

En ese juego de oferta y demanda –insistió–, intervienen muchos factores, como que haya obstáculos adicionales en el traslado de los productos, que haya fallas en las fábricas, o que en el interior de cada país haya carencias de regulación o apoyos a ciertos sectores.

Ortega Ramírez remarcó que en México se ha consolidado la fórmula de las empresas monopólicas que se ponen de acuerdo en los precios, como por ejemplo el cemento, que cuesta el doble de lo que vale en otros países sin ninguna explicación.

“Cada vez podemos comprar menos, no hay nada que podamos hacer hasta que se logre una producción mayor o venta mayor y se estabilicen los precios, pero dentro de todo esto, afortunadamente por lo menos en Cancún o en buena parte del estado estamos teniendo un incremento muy importante en el turismo y eso como quiera nos trae un mayor flujo de economía y eso nos ayuda a todos”, mencionó.

Ser prudentes y tener confianza

Pese a que la inflación interanual de México se aceleró en noviembre más de lo esperado a su mayor nivel en más de dos décadas, superando nuevamente por mucho el objetivo oficial, para el experto en temas financieros Pablo Gutiérrez Laguna, este movimiento se ha venido disparando desde septiembre, de acuerdo con el corte que ha dado el propio Inegi.

“Primero estuvimos 5.5%, luego 6.5% y ahorita estamos en 7.3% con posibilidades de llegar a 7.5% para el cierre del año”, explicó en entrevista con El Despertador de Quintana Roo.

Mencionó que habría que considerar cuáles son los factores que han influido para que tengamos esa inflación, a lo que sostuvo: “primero es que ha habido un crecimiento económico, es decir, hay una derrama y al haber derrama económica significa que hay incremento en los precios. También tenemos el efecto del Buen Fin y viene el efecto de diciembre en donde la gente saca su guardadito y hace compras tanto de ropa como de alimentos y bebidas y por supuesto que eso genera un consumismo que incrementa la inflación”.

Señaló que por otro lado también hay factores externos, como la aparición de una nueva cepa de coronavirus (Ómicron), que ha ocasionado que las bolsas a nivel mundial tengan un efecto adverso y “todo esto en conjunto hace que la inflación se incremente”.

Las estimaciones de los especialistas, con las que dijo coincidir, son que “vamos a cerrar con una inflación cercana al 7.5%, que excede los pronósticos del gobierno federal que estaban en alrededor de 5.5% o hasta 6.0%”.

No obstante, consideró que eso será un efecto momentáneo y después de que pasen las fiestas decembrinas volverá a recuperarse la inflación razonada, con lo que estaríamos entre un 5% y un 6%, aunque “también hay que considerar factores importantes como el crecimiento económico que se ha venido deteniendo un poquito, y la paridad del peso contra el dólar que estaríamos cerrando de acuerdo a las estimaciones de los especialistas en un 21.30 pesos a la compra para finales del presente mes de diciembre”.

Gutiérrez Laguna mencionó que otro factor importante es la tasa de interés, es decir, cuándo el Banco de México la aumenta quiere decir que el gobierno lo que busca es restringir un poco el uso del efectivo y cuando necesitan inyectarle dinero a la economía, bajan las tasas para que todo mundo use el circulante y eso es lo que genera una derrama económica.

“Estamos pensando que la tasa ahorita está en 5.5% con posibilidades que se pueda incrementar a un 5.8 o 6.0%; pero también la influencia por los factores internacionales como el incremento de la tasa en Estados Unidos”, afirmó.

Finalmente, indicó que todo este tema de la inflación tiene muchas aristas, pero confió en que la situación mejore porque “esto es pasajero, y la razón es muy elemental, ahorita todo mundo está comprando, de hecho la verdad es que con el Buen Fin todo el mundo sacó y usó sus tarjetas de crédito a meses sin intereses y hubo una derrama económica como no se esperaba y además, otro factor importante es que en lugar de ser una semana fueron 10 o 12 días y toda esa derrama hace que por inercia la economía tienda a generar inflación, pero esto es momentáneo y no será duradero y eso hay que explicárselo a la familia que se debe también al alto consumo que se da en estas fechas”.

Aumento del salario mínimo no resolverá el problema

El presidente de la Academia Mexicana del Derecho del Trabajo y Previsión Social Delegación Quintana Roo (AMDTyPS), Manuel Alcocer Heredia, dijo que la inflación durante el tercer trimestre de 2021 provocó un incremento en la pobreza laboral de casi un punto porcentual, es decir, alrededor de 1.2 millones de personas dejaron de percibir un ingreso suficiente para comprar la canasta alimentaria en México, con base en los informes del propio Consejo de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).

Además –dijo–, según el último informe trimestral del Banco de México, se espera que la inflación no baje del límite superior de su objetivo (4%) hasta el tercer trimestre de 2022.

De acuerdo con el más reciente reporte del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), la crisis económica asociada a la pandemia todavía persiste en México y la reactivación en el mercado de trabajo todavía es limitada, a  pesar de la recuperación de los empleos formales perdidos en los meses más críticos de la contingencia sanitaria.

Se informa que los límites a la reactivación se observan al analizar los sectores poblacionales y las regiones donde se han recuperado los trabajos, y en ese sentido se establece que la población de hasta 29 años recuperó su nivel de ocupación en un 98.6% respecto a febrero de 2020 y la población de más de 65 años está en un 93.7%, mientras que el sector entre 30 y 65 años ya recuperó su nivel previo a la crisis por la pandemia.

Y se añade que visto geográficamente, los estados de Campeche, la CDMX, Guerrero, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa y Veracruz todavía no recuperan su nivel de empleo formal visto previo a la pandemia.

“En Quintana Roo es evidente que ya hay más empleo, pero los salarios que se perciben siguen sin alcanzarles a las familias para la canasta básica y a pesar de que la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) anunció para el próximo año un incremento de 22% al salario mínimo en todo el país y que en la entidad ahora será de 172.87 pesos, todavía estamos lejos de lo que realmente necesitan las familias para cumplir todas sus necesidades”, insistió Alcocer Heredia.

Incluso, advirtió que los incrementos salariales no alcanzan hoy en día a compensar el aumento en los precios de los productos de la canasta básica.

En definitiva –dijo–, el episodio de inflación que atravesamos se debe principalmente a restricciones en la oferta de bienes, pero no sabemos cuándo ni cómo se va a estabilizar. El incremento en los costos de producción asociado con el aumento en el salario mínimo –principalmente en el sector de servicios– podría ampliar los efectos de la oferta restringida sobre la inflación.

También mencionó que el gobierno debe afrontar la situación respecto al tema de la implementación de la Reforma Laboral que recientemente se puso en marcha con los centros de conciliación laboral y los tribunales laborales, pues se requiere presupuesto para su buen funcionamiento, además de que las juntas de conciliación que todavía operan agilicen los miles de expedientes que tienen rezagados y muchos son relacionados a demandas de trabajadores despedidos durante la pandemia, que hasta la fecha no encuentran algún empleo formal y que se ven más aún afectados por la inflación.

Mejores políticas públicas y menos demagogia

El abogado Luis Armando Esquiel Orozco sostiene que hoy en día es muy difícil la situación para las familias y si bien estamos frente a una ola inflacionaria en todo el mundo, “hay países que tienen las mismas condiciones que México y están creciendo como Indonesia y aquí la pregunta es ¿cuál es la diferencia?”.

Destacó que las políticas públicas actuales no han sido las correctas, con la iniciativa privada y los grupos privados, como lo ha determinado el Ejecutivo federal, que es que tengan que pagar sus impuestos y que vean cómo le hacen y si tienen que quebrar pues que cierren.

“No hay apoyo de una verdadera política pública en materia fiscal o económica en México, no ha hecho nada este gobierno durante estos primeros tres años de la administración y muy difícilmente harán algo para lo que resta del sexenio”, mencionó.

Destacó que lo que sí ha habido es una presión para que todos paguen sus impuestos, lo cual es correcto, pero “esto se debería de traducir en beneficios para los ciudadanos y mayor seguridad y eso es lo que no ha habido en este gobierno en donde llevamos 36 mil homicidios dolosos más en comparación con la administración de Peña Nieto, quien en sus primeros tres años tuvo 70 mil y actualmente ya van 106 mil”.

El jurista reconoció que a pesar de que el fenómeno de la inflación es mundial, los países están afrontando la situación con seriedad para ayudar a su gente, pero aquí en México se ve todo lo contrario.

“En cada mañanera el presidente no asume su responsabilidad; recientemente al hablar de la inflación dijo que la tasa en Europa es de 4.1% marcando la inflación histórica de los últimos 25 años; mientras que la inflación en Estados Unidos es de 6.2%, la peor en los últimos 30 años, lo cual sí es cierto, pero lo que no dice Andrés Manuel es que ellos están afrontando la situación, como el caso de Estados Unidos que ha implementado programas fiscales agresivos y transferencias monetarias para apoyar a la población y en México no se han anunciado medidas de ese tipo, y ya ha aumentado la pobreza laboral, que muestra el porcentaje de la población a la que no le alcanza el ingreso para comprar la canasta alimentaria”, mencionó.

Gasolina más cara afecta todos los precios

Con base en lo difundido por el titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Ricardo Sheffield, la venta en gasolineras de Cancún fue la más cara del país en los días recientes, con un precio de $24.04 pesos por litro.

En la mañanera del pasado 6 de diciembre, dentro de la sección “Quién es quién en los precios – Gasolinas”, el funcionario dio a conocer que a la gasolinera Combustibles BP, que se ubica en el kilómetro 329 de la carretera Cancún-Playa del Carmen, es considerada como la número uno en la venta más cara.

De forma general, todos los días en Quintana Roo se registran aumentos graduales y/o variables en cuanto a la gasolina y al diesel y por lo general, el costo oscila entre 21.19 pesos el litro la Magna y 22.90 la Premium, en tanto que el diesel es de hasta 23 pesos por litro.

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Productos que han incrementado sus precios en Cancún

* Tomate                    44.90 kg

* Cebolla                    38.80 kg

* Aguacate                 43.50 kg

* Tortilla                     22.00 kg

* Carne de Puerco      130.00 kg

* Carne de Res           160.00 kg

* Pollo                         54.00 kg

* Reja de huevo         65.00

* Frijol             32.00 kg

* Azúcar                     45.00 kg

Servicios que cada vez son más caros

* Agua potable

* Gasolina

* Energía eléctrica

* Vivienda

* Telefonía e internet

* Gas LP

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