DE VIVA VOZ

SALVADOR CANTO

A casi cinco meses de haber sido herida de bala durante la brutal agresión de policías contra feministas frente al palacio municipal de Cancún, sin que haya avances en las investigaciones, la periodista es blanco de intimidaciones y hostigamiento

“Que hablen los policías que están indiciados dentro de las carpetas de investigación y que digan quién dio la orden para disparar el 9 de noviembre del año pasado durante la manifestación de un grupo de personas en protesta por la ola de feminicidios en este polo vacacional, para que haya justicia, un castigo ejemplar y se repare el daño que nos han causado”.

Lo anterior fue planteado de manera tajante por la aguerrida periodista de nota roja Reyna Cecilia Solís Martín, con alrededor de 24 años de trayectoria, herida de bala durante la violenta represión afuera del palacio municipal de Cancún en el también conocido como 9N.

En entrevista con El Despertador de Quintana Roo reconoció que si bien a lo largo de su carrera ha sufrido decenas de agresiones, como parte de los riesgos que conlleva esta profesión, ninguno había sido a balazos y ni mucho menos de forma directa y De Viva Voz planteó que “a mí me venían cazando, ¿por qué?, no lo sé, no hago trabajos para pisarle los callos a nadie, ¿cuál es el motivo?, no sé si hay alguna rencilla, ¿por qué desquitarse conmigo?”.

Expresó que a casi cinco meses de los hechos y a pesar de que logró presentar su caso frente al Presidente de la República en la mañanera el pasado 9 de febrero no hay avances, no hay ningún detenido y tampoco existe intención de las autoridades que se han mostrado omisas para la reparación del daño; encima, ha sido intimidada por gente desconocida que ha intentado abrir su coche, le han ponchado las llantas, le han realizado varias llamadas extrañas, patrullas le han cerrado el paso, por lo que se ha visto obligada a dejar la casa donde vivía para protegerse.

Dejó en claro que hoy más que nunca teme por su vida y lamentó que a pesar de que Quintana Roo es la entidad con la mayor cantidad de reporteros bajo mecanismos de protección federal, “en realidad los verdaderos comunicadores que lo necesitamos estamos indefensos y en evidente riesgo”.

Planteó que le gustaría saber quién o quiénes son los que están detrás de todo este asunto de manera perversa; “aquí los únicos que tienen la respuesta son los policías imputados y en sus manos está que esto se aclare pues ellos no actuaron solos porque recibieron la orden de disparar y atacarnos, y la verdad yo no quiero afectarlos porque sé que tienen familia”.

Hay que recordar que la policía opera mediante el Mando Único y el jefe pese a no haber estado ese día era Alberto Capella Ibarra y su segundo al mando en Benito Juárez era Eduardo Santamaría, pero ambos tienen otros jefes, y antes de actuar también recibieron instrucciones.

Reconoció que únicamente en los primeros días tras la agresión recibió apoyo del gobierno del Estado y del municipio, quienes le proporcionaron cada uno 10 mil pesos para gastos médicos y alimentación, pero “luego de ello, no han hecho nada más, todo ha sido una completa burla”.

 

—¿Cómo recuerdas el 9N?

—Es un antes y un después para mí, porque si bien he cubierto un sinfín de manifestaciones de taxistas, bloqueos, los globalifóbicos, el asunto de los maestros que había sido de las más cruentes movilizaciones, en ninguna hubo uso de armas de fuego, pero particularmente esta del año pasado ha sido la más complicada porque se salió de control. Recuerdo que desde el 7 de noviembre cuando se dio a conocer la desaparición de la joven Alexis, cuyo hecho corrió como “pólvora” en redes sociales, yo me metí mucho en el caso porque era conocida de una de mis hijas. Entonces, cuando se dio la noticia de que su cuerpo fue encontrado, el hecho me impactó mucho, incluso más que otros casos que me ha tocado cubrir como periodista. Para el lunes 9 cuando comienzan a circular las convocatorias de las manifestaciones, primero en el kilómetro cero y luego a las afueras de la Fiscalía del Estado, las cuales no estaban “autorizadas” por las autoridades, me llamó mucho la atención. De hecho, el día 9 que fue lunes, yo estuve de lo más tranquila con mi familia, nos reunimos toda la tarde y al dar las 16:30 horas decidí acudir a la cobertura de los movimientos porque es parte de mi trabajo.

 

—Llegaste a la cobertura y ¿qué pasó ahí?

—Primero estuve en la Fiscalía en donde incluso entrevistamos a la familia de la joven (Alexis), llegó mucha gente y de repente como a las siete de la noche, luego de todos los destrozos que hicieron ahí, alguien dijo “vámonos al Ayuntamiento” y también me trasladé para allá para seguir reporteando, y en el trayecto observamos que un grupo de hombres iba haciendo desmanes, arrancando señalamientos por toda la avenida Xcaret e incluso en la Tulum se robaron un carrito del súper y al llegar a la glorieta de El Ceviche dijeron que ahí se iban a quedar, pero cambiaron de nuevo, que siempre sí iban al Ayuntamiento. Cuando llegamos al Ayuntamiento, yo vi que estaba otro grupo de personas que ya se había adelantado y en el camino observé que se paró una camioneta blanca de donde bajaron un bidón pequeño de gasolina y eso es preocupante, porque para ese entonces las autoridades ya sabían lo que venía, entonces no pueden salir a decir que no porque incluso ya habían visto como quedó la Fiscalía.

 

—¿En qué momento se complicó la cobertura en el Ayuntamiento?

—En pocos minutos la gente ya estaba ahí, yo ingresé por la parte del estacionamiento por donde baja la presidenta municipal y me quedé en el último arriate cerca de un árbol y seguí con mi grabación para News Today QR, y considero que las autoridades pudieron haber puesto vallas, antimotines o 20 mil cosas y no pueden decir que no sabían porque además había decenas de transmisiones en vivo. El caso es que en cuestión de segundos los manifestantes arrojaron la primera piedra y los policías veían cómo se metían en sus narices y hacían destrozos. En un momento yo camino por la explanada cerca de las oficinas de Patrimonio Municipal y de repente veo que hay policías adentro porque se comenzaron a observar unos láser y de pronto uno apuntaba hacia mi pecho y es cuanto me asusté, pero como que no le tomé importancia pues yo hacía mi trabajo, aunque sin embargo le dije a mi hija Naomi que estaba conmigo que se moviera hacia las letras de Cancún y que en un momento yo iba para allá y cuando mi hija comienza a caminar, yo lo hice de espaldas y en ese momento comenzaron las detonaciones y corrí para llegar a donde estaba ella ante el temor de que le fuera a pasar algo.

Dentro de todo, le doy gracias a Dios y a mis padres (q.e.p.d.) que de no haber sido porque había gente detrás de mí, el balazo me lo hubieran dado en la espalda, porque cuando volteo a ver, siempre lo he dicho, observo que los policías nos venían cazando como animales, porque en todo momento tenían empuñada sus armas para disparar para el frente. Entonces a mí me llega el balazo del lado izquierdo porque lo tengo de entrada cerca de la arteria femoral y sale por el lado derecho.

En ese momento yo creí que me habían dado con una bala de goma, porque me toqué y sentí como aceite en la mano, pero no veía nada, mis lentes estaban sucios, se me cayeron y al recogerlos los manché de sangre, así llegué hasta la zona del estacionamiento de regidores en donde esperé y corté transmisión. En ese instante, un policía llegó por la parte de atrás y me dijo: “ya te cargó la chingada, estás bien pendeja, ¿no que muy chingona?”, y al voltearme le digo que se calmara, que era de la prensa y a pesar de eso insistió en querer detenerme hasta que otro policía, que siempre he dicho es municipal, me reconoció y le dijo a su compañero que me soltara, que yo era Cecilia Solís y que sí era periodista, y aun así el primero dudó pero finalmente me soltó.

Me fui hacia la parte de atrás de la barda del banco en donde estaba una compañera del grupo Sipse que hoy sé que se llama Fernanda Duque, quien me dijo que yo estaba sangrando mucho y en ese momento alumbramos no sé si con su teléfono o el mío y fue así que me di cuenta que tenía una lesión, por lo que le hablé a mi esposo que llegó aun bajo la lluvia de balazos, porque todo se había salido de control horrible, nunca en mi vida había visto una situación tan terrible aquí en Cancún. El caso es que al llegar mi esposo me dice que yo tenía un balazo y se preocupó por la abundante sangre que salía, y por los conocimientos que él tiene supo que no era en la femoral porque de lo contrario me habría quedado ahí, así que caminamos hasta el Parque de Las Palapas en donde tenía el coche para trasladarme a un hospital.

 

—Han transcurrido casi cinco meses y aún no hay culpables, ¿a qué crees que se deba esto?

—Fue una situación terrible, no sé a quién realmente se le salió de control, hoy todo mundo ha sido omiso en el tema, nadie lo quiere tocar, nadie quiere hablar pero al día de hoy hay 13 víctimas que estamos sufriendo, que estamos siendo hostigadas, revictimizadas, que estamos siendo estigmatizadas porque parece que solamente perseguimos dinero, que si bien no estamos peleados con ese tema, lo que exigimos es que se haga justicia, que las autoridades que han sido omisas paguen, pero que no lo haga el ciudadano, que el pago sea de la bolsa de los funcionarios, que les duela para que el próximo político que quiera ser presidente municipal, regidor, diputado o lo que busque, lo piense dos veces, tienen que entender que Cancún ya no es la isla pequeña que fue en su momento, Cancún tiene problemas serios y muy graves en materia de seguridad.

 

—¿Hubo algún tipo de apoyo de las autoridades, o eso nos han hecho creer?

—Cuando me ingresan al hospital en donde me encuentro con Roberto Becerril, me di cuenta de que fuimos tres los baleados, Wendy Galarza, Roberto y yo, dos reporteros y una activista. Primero llegó Issac Janix quien me dijo que lamentaba lo que había ocurrido y me preguntó qué necesitaba y en ese momento le dije que me cambiaran de hospital, que no quería estar ahí porque había COVID y yo soy una persona de riesgo, y me dijo que sí, que lo iba checar y hasta la fecha sigo esperando. Al otro día llegó la presidenta municipal, Mara Lezama, quien habló conmigo y mi familia y aseguró que habría todo el apoyo, que no habría problemas y yo le creí porque al final es una compañera de muchos años y aunque no trabajé para ella, sí coincidimos en las empresas como TVCun y Radio Turquesa. Ese mismo día llegó el entonces vocero del gobierno del Estado, Carlos Orvañanos y cuando yo iba saliendo del hospital platicó conmigo, que habría todo el apoyo, que no me preocupara, y aunque les hablé de Wendy y de Becerril, como que no los tomaron en cuenta. Al momento de querer salir, mi esposo me toma de un brazo y Orvañanos del otro, pero como la puerta del IMSS es muy angosta, solo salí con el vocero e inmediatamente comenzaron a tomarme fotografías y todavía le dije que por favor no las fueran a publicar y ni siquiera me había subido al carro y ya estaban en Twitter y a raíz de eso comenzaron los primeros golpeteos.

Los compañeros se solidarizaron, se manifestaron, hablaron con la presidenta y ella reiteró todo el apoyo y la verdad, no lo puedo negar, al principio hubo mucha atención conmigo. Cada uno me dio 10 mil pesos para que yo pagara mis cosas, medicamentos, alimentos, silla de ruedas, me pagaron las radiografías, pero de ahí en fuera nada y aclaro, ellos me dieron ese dinero porque sabían que me tenían que apoyar en ese momento, yo no soy rica ni tengo las posibilidades de estar solventando las curaciones, en el IMSS no me quisieron hacer cirugía porque estaba muy manipulada la zona y me dijeron que me dañarían más el tejido.

 

—¿Qué lesiones son las que tienes y qué te dicen los médicos?

—Fue un balazo de entrada por salida en la pierna derecha que se llevó piel, grasa, muslo, rompió algunas arterias no importantes, pero sí una que fue la que me hizo sangrar de más porque de hecho si yo estaba parada o acostada boca arriba fluía mucha sangre, y si me acostaba con la pierna hacia abajo sin presión, dejaba de sangrar. Gracias a Dios no tocó tendones, pero sí me dejó una secuela terrible, hoy por hoy tengo mucho dolor.

 

—¿De qué calibre fue la bala?

—La lesión fue provocada por una bala de arma de fuego calibre 9 milímetros y el ataque fue directo porque quien disparó lo hizo a no más de 30 metros, a mí me venían cazando, ¿por qué?, no lo sé, habíamos más de 30 periodistas esa noche ahí y eso es lo que yo he dicho y cuestionado muchas veces, ¿por qué a mí?, no hago trabajos para pisarle los callos a nadie, ¿cuál es el motivo?, no sé si hay alguna rencilla incluso contra mi esposo, ¿por qué desquitarse conmigo?

 

—¿Cuántas denuncias son las que has interpuesto y en contra de quién o quiénes?

—En total hay tres denuncias que son ante la Fiscalía Estatal, Fiscalía General por el tema de agresión a los medios de comunicación y la administrativa que está en el Tribunal Administrativo que no le han querido dar entrada los Magistrados bajo el argumento de la pandemia, hay una más en contraloría en contra de todos los funcionarios que han sido omisos, pero que han preferido guardar silencio y no tocar el tema que ha trascendido no sólo a nivel nacional, sino internacional, porque todo inició con una manifestación de mujeres exigiendo justicia y hubo total represión a balazos, ocho mujeres violentadas, dos periodistas y una activista lesionada, además de tres masculinos.

 

—¿Qué te orilló llegar a la conferencia mañanera del Presidente y qué te dijeron realmente?

—Lo que pasa es que me presenté el día 11 de noviembre a ratificar mi denuncia en la Fiscalía Estatal y en la Federal, y desde ahí comenzó la lentitud, citan a los policías, sólo fincan responsabilidades al Ayuntamiento, dejan a un lado a la autoridad estatal, en este caso al Secretario Estatal de Seguridad Pública, Jesús Alberto Capella Ibarra, a los mismos elementos estatales que participaron y que sabemos que sí lo hicieron porque llegaron mofándose a las instalaciones de la Base ILAT, riéndose de que le habían dado gusto al dedo, que habían visto como chillaron las pinches viejas y esto no lo estoy inventando, hay gente de ellos mismos que lo dicen, y entonces Derechos Humanos extrañamente emite una recomendación en tiempo récord de 20 días, en donde establecen 20 puntos, entre ellos reparación del daño, atención médica, psiquiátrica, jurídica, entre otras.

La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado de Quintana Roo (Ceaveqroo) yo no sabía que existía, si no es por Rosamaría Márquez de la Red por la Equidad y los Derechos Humanos Quintana Roo que lo supe, pues Karla Patricia Rivero, su titular, se hizo tonta porque nos hizo dar vueltas y vueltas. Entre todo esto pasó diciembre y no se llevó a cabo la primera audiencia que es la de imputación, porque resulta que los abogados de los policías no habían sido nombrados, pero ojo, esos policías son los mandos, se les está fincando responsabilidad por haber sido omisos y otros delitos porque incurrieron en ellos.

Ante ello la segunda audiencia que se nos pasa un mes, viene para el 15 de enero porque la Fiscalía Estatal no entregó los videos y las carpetas y de ahí las proporcionan hasta el 23 de febrero y si ese día no se llevaban a cabo, se pasaba hasta mayo o junio, pues era claro que estaban dejando que el tiempo pase y de alguna manera permitir que esto quedara archivado porque además ya estaban en puerta los tiempos electorales. Por esa razón, el 15 de enero como no se lleva a cabo la audiencia comenzamos a exigir la reparación del daño dentro de las peticiones de la Ceaveqroo, como parte de la recomendación que hizo Derechos Humanos porque la mayoría de las víctimas, casi todas, incluyéndome yo, no tenemos recursos, no tenemos trabajo y a mí me han bloqueado por todos lados, me quieren hundir.

En medio de todo esto, Wendy Galarza me envió un video en donde Antonio Cervera acudió a la “mañanera” del Presidente e hizo mención del 9N, pero sin abundar más y propusimos buscar la forma de hacer lo mismo, mandamos correos, mensajes en redes sociales e incluso recurrimos a Maribel Villegas pero no tuvimos respuesta de la senadora ni de nadie de Presidencia y me acerqué al mismo Antonio Cervera para que nos pasara los contactos para poder presentarnos ante el presidente y tras lograrlo, vino el problema de falta de recursos para viajar y entre amigos, familiares y los grupos activistas, juntamos para los boletos y el hospedaje.

Finalmente logré tener acceso a una primera conferencia de prensa el 8 de febrero pero ese día ni siquiera me “peló” el presidente ni la gente de logística, y ese día salí llorando toda frustrada y la persona que me ayudó para entrar me dijo que ya no podía hacer nada para darme otro pase, pero creo que le conmoví con todo lo que le dije y me volvió a apoyar para el otro día con la recomendación de que llegara más temprano y ocupara las primeras filas y aunque madrugué más, hubo también complicaciones pero logré quedar en la primera fila, y yo veía que pasaba el tiempo, el presidente le daba la palabra a otros compañeros y no me volteaba a ver, hasta que improvisé un letrero con el fólder en donde tenía los documentos, en donde escribí: “Sr. Presidente, soy la reportera del 9N, una de las baleadas, necesitamos su apoyo” y lo comencé a levantar, y quien sí vio el letrero fue Marcelo Ebrard que incluso le tomó fotos con su celular para leer lo que ahí decía pero seguían sin darme la palabra y comencé a desesperarme y quise comenzar a gritar e incluso quería hincarme pero no lo pude hacer por el dolor y fue así que me dio la palabra.

Cuando me dieron el micrófono comencé a temblar y al hablar me invadieron las emociones porque al final es algo que recuerdas, te duele porque estuviste a punto de morir y hoy por hoy las autoridades se están haciendo tontas y no quieren responder. Era tanta la presión que solo escuché que el presidente dijo que le daría instrucciones a Jesús Ramírez  el vocero y a Olga Sánchez Cordero (Secretaria de Gobernación) para que me atendieran y que contara con todo su apoyo y me sentí peor porque no respondió nada más, ni siquiera habló del tema ni lo discutió. Al final, muchos me dijeron que lo dejé sin palabras, y optó por canalizar mi caso.

 

—¿En qué momento te recibió la Secretaria de Gobernación?

—Ese mismo día alrededor de las cinco de la tarde me recibió Olga Sánchez y al entrar a su oficina tenía una carpeta en donde estaba el informe del 9N y todo era maravilloso en los reportes del municipio, del estado y la federación en donde se decía que estábamos recibiendo toda la atención y apoyo, pero sin embargo ella me dijo que no iba a leer nada, que quería escucharme y cuando le expliqué todo, giró instrucciones a dos funcionarios para que se encargaran personalmente de este caso y se comprometió a que habrá justicia, además a que habría reparación de todo el daño causado.

A raíz de esa reunión, el 23 de febrero no se hizo la audiencia de imputación y nos fuimos al día 28 porque los policías pidieron la ampliación del término constitucional y hubo gente de Gobernación en la audiencia como oyentes y por arte de magia en la carpeta que sólo iba por omisión, aparecieron abuso de autoridad, robo, abuso sexual, homicidio, lesiones y lo que resulte, estamos hablando de audiencias que duraron más de 12 horas, otra fue de 14 horas y media y de ahí cuando salió la juez, lo que nosotros estábamos pidiendo es que separaran del cargo a los policías y quiero ser clara en esto: a mí no me interesa que esos policías vayan a la cárcel, sean encerrados y afectar una familia, lo que yo quiero es que ellos hablen, que haya justicia, que digan quién les dio la orden de disparar. Sabemos que al frente estaba Alberto Capella y no puede ser omiso pese a que no estaba acá porque él tenía el control del Mando Único, el segundo era Eduardo Santamaría y los terceros son ellos, por eso es que queremos justicia pero en contra de quienes ordenaron el ataque, ya sean regidores, secretario del Ayuntamiento, síndicos y todos los que aprobaron el Mando Único y la llegada de Alberto Capella y Eduardo Santamaría que para mí son los únicos responsables y si bien tampoco nada me va servir verlos encerrados, queremos que se marque un precedente y la siguiente vez, lo piensen dos veces antes de dar la orden porque ya no serán lesionados, sino muertos.

 

—¿Crees que se ha politizado tu caso?

—Eso es lo que quieren, pero lo único que sé es que tengo una lesión en la pierna y por la cual exijo justicia y reparación del daño, tengo problemas psicológicos, emocionales, de verdad, ha sido terrible todo esto que no se lo deseo a nadie. Yo lo que quiero es que hablen los policías indiciados, que digan quién o quiénes dieron la orden para atacarme, en sus manos está que se aclare y la verdad, hasta estos momentos no hay ningún policía detenido, ellos siguen tan tranquilos.

 

—¿Quién consideras que está detrás de todo este asunto?

—No lo sé y es lo que yo quisiera saber, se lo he preguntado a mucha gente que me ha buscado y me quieren subir a su barquito, para tratar de politizar el asunto y de verdad, yo me he tratado de mantener alejada, hace poco me hicieron un video en donde me vinculan con Pedro Haces de CATEM y la verdad cuando lo vi, me dio risa. Me han querido usar, me han desprestigiado, y eso de la deuda que tengo es cierto, debo mi casa, mi carro, las colegiaturas de mi hija porque a partir del 9 de noviembre a mí me quitaron todo y no sólo me afectan a mí, sino también a mis seres queridos. Déjame decirte que yo no puedo andar sola hasta que tenga bien definidas mis medidas de seguridad, porque eso es otro tema, el estado de Quintana Roo es la entidad con la mayor cantidad de reporteros bajo mecanismos de protección, pero en realidad a los verdaderos reporteros no nos toman en cuenta. Yo tengo que salir acompañada con alguien de mi confianza, principalmente mi familia, no puedo andar sola, pero no sé quién haya sido, porque ese día habíamos como 30 comunicadores cubriendo la nota y cómo se explica que mi agresión fue directa, si yo no he hecho periodismo que le pise los callos a nadie, casi ya no cubro policiaca porque estoy más metida en el ámbito del noticiero, tratando de levantar lo que yo quiero que sea mío.

 

—Recientemente reapareció en un medio nacional Jesús Alberto Capella y dijo que sigue siendo Secretario Estatal de Seguridad Pública con licencia, ¿qué opinas de eso? Es decir, no lo separaron de su cargo como se había dicho.

—Sí, hasta parece una burla, incluso para el gobernador porque él salió a decir que le aceptó la renuncia a Capella, pero en realidad esa es la razón por la cual Lucio Hernández, que es cuñado de Capella no ha podido tomar protesta como Secretario; hay chats de los policías en donde él sigue dando instrucciones y lo que dijo en la entrevista que le hicieron, no sé si su intención es dejar mal a su jefe, y el gobernador al final es quien queda como mentiroso. Yo ya no entiendo todo este juego perverso que tienen todas las autoridades porque desde el 9 de noviembre no entiendo la brutalidad policiaca, los mandos que trajeron y muchas otras cosas.

 

—¿Temes por tu vida?

—Hoy por hoy sí, he tenido represiones, agresiones, el otro día nos picaron la llanta del carro con una navaja, han ido preguntar a la casa, han ido a tomar fotografías a mi casa, me han mandado mensajes extraños, incluso a mis hijas, hemos sufrido, el otro día se me cerraron dos patrullas, ya no estoy en mi casa, estoy viviendo en otro lugar por cuestiones de seguridad, pues resulta que los elementos estatales que me tenían que dar protección son los mismos que participaron y dispararon la noche del 9 de noviembre y aunque están nombrados en la carpeta, no han sido llamados a declarar, lo único que hicieron fue cambiarlos de la base de la Secretaría Estatal y los mandaron al C4 o a otros municipios para ser protegidos.

 

—Por último, ¿consideras que el movimiento feminista se ha desvirtuado?

—Yo no estaba muy metida en el tema, siempre he sido muy respetuosa de los movimientos, a veces como periodista tienes que estar en el “filo de la navaja”, es decir, no ser juez ni parte. A raíz de lo ocurrido el 9 de noviembre, yo he tenido mayor contacto y comunicación con los grupos como Furias Violetas y Marea Verde con los que me he identificado porque al final sí están luchando por los derechos, la igualdad, pero a veces en donde no estoy de acuerdo es cuando dicen que tiene que haber igualdad, pues ¿cómo sopesamos esa igualdad?, si el hombre aporta a la casa, la mujer tendría que aportar igual, pero dicen que es obligación del hombre mantener y hacer todos los pagos, entonces ¿en dónde está la igualdad?

El movimiento es algo que cada vez va tomando más fuerza, creo que va a ser un detonante a nivel nacional, cada vez son más las personas que se van sumando y ya vemos doctoras, abogadas, maestras, psicólogas, empresarias que se están moviendo, pero creo que lo que falta es enfocarlo correctamente. Por ejemplo, en temas que se han tenido en debate como es el aborto, hay quienes están a favor y otros en contra dentro del mismo movimiento; entonces, yo creo que primero se debería de trabajar con una educación sexual entre los adolescentes. Desde mi punto de vista, creo que hay otras prioridades que deben de ponerse en el tintero, como el tema de los niños de cáncer a los que les quitaron los programas, el asunto de las adopciones porque hay muchos niños que no pueden tener un hogar y por eso vemos que hay mucha gente que adopta en el extranjero, porque es más fácil.

 

 

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REYNA CECILIA SOLÍS MARTÍN

 

  • Cecilia Solís es originaria de Mérida, Yucatán, su madre de Izamal y su padre de Mérida.
  • Su padre fue comerciante desde que llegó a Cancún en los años 70, fue pionero en la venta de discos al poner el negocio Tinhoroch, así como las zapaterías Beni y La Imperial.
  • Es madre de cuatro hijos: Yuri, Alex, Naomi y Karla.
  • Eligió ser periodista por azares del destino, pues al estudiar la universidad se embarazó de su primera hija y eso la obligó a dejar sus estudios y a salirse de su casa y con ello, a buscar empleo.
  • Reconoce como su mentor al periodista Lorenzo Pacheco, a quien recurrió tras ver un anuncio en un periódico en donde se solicitaba personal para aprender el oficio.
  • Aunque siempre soñó con ser reportera de espectáculos, desde sus inicios fue encaminada a la cobertura de la fuente policiaca.
  • Formó parte del equipo de prensa de la entonces candidata Magaly Achach en busca de la presidencia municipal y uno de sus principales encargos era grabar las cápsulas publicitarias en Radio Fórmula, en donde Arturo Medina la reclutó para llevársela a TVCun que fue donde realmente inició su carrera periodística.
  • Su primera nota exclusiva fue la caída de un aeroplano por el rumbo de Puerto Juárez, la cual se emitió en un corte informativo especial en dicha televisora, por la relevancia del hecho.
  • Una de sus anécdotas fue que al grabar un “en vivo” tras la puesta en marcha del operativo “Carrusel” de la Policía Federal, el cable de su micrófono se enredó en las llantas de una patrulla y tuvo que correr detrás de ella para pedir que detuviera su marcha.
  • La primera agresión de su carrera fue durante la toma de protesta de Magaly Achach como presidenta municipal, pues ya estaba en TVCun y al hacer una grabación fue golpeada por seguidores de Elba Capuchino, quien había contendido por el PRD, pero en aquella ocasión tuvo la osadía de defenderse con la antena de un radio Motorola que tenía.
  • Otros medios en los que ha trabajado han sido Enfoque Radio, Radio Turquesa en donde estuvo 18 años y Canal 10, aunque también estuvo en QFM que le dio la oportunidad de probar como conductora, fue titular del noticiero Despierta Quintana Roo y de ahí se fue al canal Despierta Quintana Roo como directora, pero tras la pandemia todo se complicó y ahora está en sus propios proyectos, como son Informedia TV, News Today QR y sigue como reportera en el Diario de Quintana Roo; en total suma 24 años cumplidos en los medios de comunicación.

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