Carta a Carlos… La 5ta – Así nos vemos

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Edgar Prz

 

Estaba indeciso en escribirte esta ocasión ya que seguimos sin respuesta.  No sé si felicitarte por tu quinto aniversario de la toma de posesión, el pasado sábado 25 de septiembre.

No hay mucho, creo nada que festejar, te aislaste del conglomerado social, abandonaste desde hace mucho tus ímpetus de novillero y has dejado que la inercia y la deriva ejecuten tus acciones de gobierno.

El desencanto es generalizado, todos al unísono se sienten defraudados, nunca fueron atendidas sus peticiones y demandas, nadie de tu equipo se puso a sudar de verdad la camiseta, todos han simulado, todos te han abandonado y parece que aún no te das cuenta.

El estado está incandescente y nadie, nadie de tu cuadrilla mete las manos. Hace meses que no recorres el estado y si lo has hecho en reuniones cerradas, privadas y fugaces, se te ha olvidado que eres un ente público, la gente requiere ser atendida, escuchada, quieren el calor humano de su gobernante, aunque no se les resuelva nada, pero la ilusión y la esperanza nunca deben ser ignoradas.

Con el motivo de la pandemia te dedicaste de tiempo completo  a atenderla y abandonaste tus demás compromisos y obligaciones, nunca delegaste funciones, te convertiste en el  Gatell caribeño los martes y jueves; se te olvidó que tienes una secretaria de Salud, un secretario de Gobierno y eras el todólogo, el músico que tocaba y bailaba para complacerse a sí mismo, cosa más mala, actitud egoísta y concentradora; ellos están a tu disposición y además es su trabajo y responsabilidad, ¿lo olvidaste?

El estado reclama tu presencia, necesitan a veces la atención de su líder que los dirija y no los deje solos, quieren la cercanía, el afecto y hace años que esa actitud de tu parte está guardada. Esas audiencias públicas itinerantes no resuelven nada, la gente ha perdido la confianza, por eso no acuden, por los filtros que le han impuesto, además te mienten: no hay tantos asuntos resueltos, la efectividad no es como te la presentan.

La complacencia con que te trató el Legislativo en el evento de tu informe hizo escuela y como te trataron tratarán a tu gabinete en las comparecencias, pura alfombra roja y guirnaldas. Fue un boomerang, la mordaza de los legisladores no te favoreció ya que el mundo externo es diferente a tu realidad.

Ojalá un día puedas disfrazarte, subirte a un taxi, bolear tus zapatos en el  mercado, comer en una fonda, ir a sentarte a un parque, comer una marquesita y en todos ellos preguntarles cómo ven al gobierno, si les ha cumplido o les está fallando. Ese es el pulso, el termómetro que deberías tener, no las flores y mensajes afectuosos de tus secretarios, acuérdate de Lady Godiva…

Recuerda que en la boleta tú apareciste, a ti te eligieron, no a ellos, y por ellos ahora tendrás que dar la cara, no es justo, pero así se los has permitido, nunca pusiste límite al abuso.

Te quedan tres meses de total libertad, a partir de enero comienza el calendario electoral y tu poder será disminuido a su mínima expresión, se acaba tu sueño, tu ilusión, tu esperanza y las promesas que no cumpliste te pesarán más que las polainas de los basquetbolistas a los que nunca atendió tu cachorro Toni López.

Disculpa si fui muy directo pero ante la cercanía del fin de tu sexenio y la viveza de tu gabinete, sólo me resta decirte que algunos por no decir muchos, se aprovecharon de tu nobleza, eres un hombre que pecó de inocente, aunque eso no te exime de culpa.

En la política la bondad no es buen acompañante, trata de reaccionar y ponte xux a tu salida, cuídate mucho que el COVID y otros demonios están galopando con total impunidad en el estado.

Recuerda que el estado necesita un líder, no una buena persona… ¡aún te queda algo de tiempo!

Con afecto…

Mejor seguiré caminando y cantando “el tiempo pasa y es preciso, buscar la forma de olvidarlo, teniendo tu calor. Irán pasando los minutos, iré viviendo poco a poco…”