DE VIVA VOZ

  • La construcción en el tramo Cancún-Tulum bajará el turismo cuando más se requiere competitividad y afluencia, mientras se descuida la promoción y seguridad de la “gallina de los huevos de oro”, deplora

 

  • Para el expresidente municipal de Cancún faltan liderazgos tanto en el gobierno como en el sector privado y hasta en la sociedad; cada vez los presidentes municipales están menos involucrados y “todo va siendo un valemadrismo”

 

SALVADOR CANTO

“El Tren Maya es la mayor desgracia que le ha caído a este destino turístico y va a ser terrible porque tan sólo en la construcción del tramo Cancún-Tulum nos va a llevar dos años de caos en el transporte de miles de pasajeros y nos va a bajar el turismo, justo en el momento que se requiere mayor competitividad y presencia de visitantes para reactivar la economía de Quintana Roo por la afectación generada por la pandemia por COVID-19”, afirmó el contador público, Carlos Javier Cardín Pérez, exdirector del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) en Cancún.

Con conocimiento de causa, explicó que por estar entretenida con un tren que nunca ha hecho, ni siquiera de juguete, dicha dependencia está descuidando a la “gallina de los huevos de oro” que requiere mayor inversión en temas de promoción y reforzar acciones en materia de seguridad, entre otras cosas.

En entrevista con El Despertador de Quintana Roo, el también expresidente municipal de Benito Juárez, de Viva Voz expuso que pese al cúmulo de problemas que existen, la ciudad no está en aprietos, sino lo que verdaderamente está en crisis son las autoridades de los tres niveles de gobierno que no atienden su encomienda como debe de ser.

Una de ellas —dijo— es en materia de seguridad en donde el Mando Único de los 11 municipios le fue entregado a una persona sin los conocimientos de la entidad junto con la operatividad de las cárceles y con ello la entrega discrecional de recursos, de la que no se ha hecho una fiscalización hasta ahora, mientras que la procuración de justicia ha estado en manos de un fiscal con oscuros terribles y eso le ha causado un daño terrible al gobierno del  Estado.

En cuanto a la parte política y el proceso electoral que está en proceso, Cardín Pérez destacó que existe una crisis de existencialismo en los partidos y en los candidatos por falta de identidad y de propuestas.

De hecho, el presidente de la Asociación Civil Fundadores de Cancún sostuvo que se acabaron los liderazgos, es decir, no hay líderes en el sector privado, en el gobierno y ni siquiera en la sociedad, además de que “lamentablemente cuando de pronto sale uno, se pierde y se cae una vez que se enrola en la burocracia”.

Mencionó que, incluso, cada vez los presidentes municipales son menos involucrados en la política y en la sociedad porque no hay exigencia alguna y “todo va siendo un valemadrismo” pero no del gobierno, sino de todos.

 

—Cancún acaba de cumplir 51 años de su creación y por segundo año en medio de la pandemia por COVID-19, ¿cómo ha visto este crecimiento y qué considera que se debe de cambiar?

—En estos momentos, más que celebrar, Cancún necesita reflexionar de forma positiva a estos 51 años de distancia; no debemos seguir hablando de nuestra ciudad como una ciudad fallida o una ciudad con problemas, sino recordarnos que en todo este tiempo nos hemos levantado de episodios duros como huracanes. Por eso, considero que hay que revisar a Cancún no sólo con ojo crítico, sino de positivismo. Todavía tenemos mucho que aportar en materia turística, seguimos siendo el motor económico de la entidad y nuestro reflejo como son Tulum, la Riviera Maya, Puerto Morelos, la Zona Continental de Isla Mujeres también van a la alza.

Desde mi punto de vista, Cancún necesita con seriedad no de un PDU, sino un plan real con vistas a 10 o 15 años de lo que se necesita hacer para mejorar.

 

—¿Cuál es su opinión sobre el proyecto del Tren Maya, sobre todo porque hasta la fecha existe mucha incertidumbre con el tema de los estudios ambientales, la contaminación visual que generará y la constante oposición de los pueblos originarios que consideran que no han sido tomados en cuenta?

—El Tren Maya ha sido la mayor desgracia que le ha caído a este destino turístico y va a ser terrible; tan solo en la construcción del tramo Cancún-Tulum nos va a llevar dos años de caos en transporte de miles de pasajeros y nos va a bajar el turismo en un momento donde se requiere competitividad y mayor afluencia para mejorar la economía. Por estar entretenido con un tren que nunca han hecho, ni siquiera de juguete pues no tienen ninguna experiencia en ello, lo único que están haciendo es meterse en más problemas, Fonatur está descuidando a la gallina de los huevos de oro porque el trenecito nos quita todos los recursos para promoción en el exterior y entonces se quedan colgados los destinos turísticos como Cancún de lo que hagan cada hotel y lo que pueda hacer el Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ) con los pocos recursos que tienen. La verdad que es inconcebible cómo no han entendido que los costos de elevar el tren van a ser muy altos, el suelo entre Cancún y Tulum tiene cavernas que no son previsibles y una columna que se hunda tiraría todo, así que yo considero que tiene más puntos negativos que positivos.

 

—¿Qué opina del tema del Mando Único?

—Su creación fue forzada en los 11 municipios y para eso nombraron a un policía que llegó de Tijuana y nunca mostró una estrategia para atender la situación de Quintana Roo; en Cancún hay una policía dividida en porciones con yucatecos, tabasqueños, chilangos que son poderes adentro de la corporación; en Tulum se puso el primer cuartel y en el centro de la ciudad están matando a la gente y en la misma zona pasa gente vendiendo drogas como si pregonaran naranjas, eso es el reflejo de que no hay una verdadera estrategia para atender la situación. Yo quisiera saber en qué ha sido utilizado el helicóptero que tienen a su disposición.

 

—¿Considera que Alberto Capella fue protegido por el Congreso?

—No es un caso único, le entregaron todas las direcciones de seguridad pública de los municipios y eso es gravísimo porque muchas de estas medidas fueron forzadas y hasta dobladas de mano, le entregaron la dirección de las cárceles, los recursos que podrían llegar a Benito Juárez, Solidaridad y los usó de manera discrecional y no hay revisión de cuentas. La seguridad no es el problema, es una falta total de estrategia y una situación de que se “clavan” el recurso y no saben qué hacer. De hecho, sobre la reciente declaración del embajador de Estados Unidos, Christopher Landau de que el 40% del territorio mexicano está controlado por las mafias, yo lo invitaría a que viniera por acá para que vea que es más, pues la policía no tiene entrenamiento, seguimiento y vemos brutalidades como ocurrió en Tulum. El crecimiento de la delincuencia en los últimos cinco años son espantosos, 360% en algunos casos, otros en 280% y esto se refleja con los reportes de que diario hay de dos a siete asesinatos entre Cancún y Tulum. Pero a eso le sumamos que hay un fiscal que tiene hoyos oscuros terribles y eso es verdaderamente grave para la procuración de justicia, pues es parte de la corrupción de personas que llegaron de afuera, los impusieron y están causando un daño terrible, y esas imposiciones a los municipios han provocado otra serie de inseguridades que señalan muy fuertemente que estamos prácticamente en un estado sin ley porque cuando llegan los expedientes con los jueces ya vienen viciados. Yo me espanto al pasar por Seguridad Pública y no hay patrullas, pero por la avenida Las Torres hay 50 o 60 patrullas. Me dicen que están en una mesa de coordinación el Ejército, la Guardia Nacional, Marina, Policía Estatal y Municipal, pero en ¿dónde están en la ciudad, cómo se dividen la vigilancia y como la controlan? Lo más grave es que uno se puede subir a un coche rumbo a Chetumal y sólo hay un punto en donde medio revisan, que es Huay Pix y no hay más, así que pueden pasar cadáveres, armas, drogas, secuestrados y nada pasa y esto no es de ahorita, sino desde hace más de cinco años. Entonces, si no controlas tus carreteras, no controlas las ciudades y además la Zona Hotelera está suelta, las casetas están de adorno y la gente que viene a delinquir que también hace sus estrategias, todo esto lo toman de su lado para poder hacer de las suyas libremente.

 

—¿Cómo ve el tema del transporte público que opera bajo una completa anarquía y un evidente desorden con rutas saturadas?

—El tema del transporte es un asunto muy complejo, el 50% de la ciudad está ocupado con estacionamientos, es una ciudad con una cantidad increíble de transporte urbano, pero el más grande que es el de las combis de la TTE (Transporte Terrestre Estatal) que no lo controla el municipio, sino el Estado en una práctica muy corrupta de tener ese transporte ahí; el municipio controla a Turicun, Autocar y Bonfil, pero aunado a esto tenemos el transporte tolerado, los bicitaxis y mototaxis sin orden, además del transporte de segunda sin orden que opera en la zona de El Crucero en donde mueve de todo, hasta ilegales y nadie dice o hace algo al respecto; hay indicios de que los sitios de taxis pagan cuotas al crimen organizado y en fin, es un asunto que debería de ser atendido por las autoridades y aquí recae parte del problema en el tema del Mando Único.

 

—¿Considera que existe una ausencia progresiva de la autoridad?

—En los últimos 20 años en Cancún se acabaron los liderazgos. No hay líderes en el sector privado, en el gobierno, en cuestiones ciudadanas y de pronto sale uno pero se pierde y se cae, se enrola en la burocracia y lo perdemos. Han faltado liderazgos y los gobernadores han terminado diciendo que Cancún es un problema y mejor no vienen y solucionan las cosas viviendo en la zona hotelera, disfrutando y haciendo sus eventos ahí y no van a las colonias porque hay muchos reclamos. Cada vez los presidentes municipales están menos involucrados en la política y en la sociedad porque no hay exigencia alguna y todo va siendo, diría yo, un “valemadrismo” pero no del gobierno, sino de todos.

 

—Otro de los problemas de Cancún es la falta de identidad y cultural, en ese contexto, ¿cómo ve esa situación?

—No es tan fácil y ejemplo de ello es Mérida que está por cumplir 500 años y su identidad y cultura no es producto de 51 años, sino de muchos más; esas culturas culinarias y de orígenes de lengua, sí las tenemos pero son esporádicas, nuestra cultura va más hacia el exterior y Cancún por su propia naturaleza no deja de ver hacia afuera. Lo que tenemos es una pobreza de programas de gobierno, la casa de la cultura no da. Tenemos un factor del que pocos hablan que son los extranjeros que residen en Cancún con su lengua, su cultura, su gastronomía, sus formas que enriquecen a la ciudad y ellos también han aportado.

 

—¿Cree que los partidos políticos están en crisis?

—Es evidente que existe una crisis de existencialismo en donde cabe todo, cuando veo la falocracia es un cáncer; no hay propuestas y esta crisis de política que afecta a partidos y a candidatos. Para empezar las alianzas o coaliciones están en chino, pero no sólo para el elector, sino para los propios candidatos y los partidos y eso es terrible. Morena cometiendo los errores que el PRI se tardó 70 años en hacerlos y ellos en tres años lo han hecho, el propio Porfirio Muñoz Ledo dijo que Morena es lo peor del PRI. Aquí a nivel local hay una terquedad sublime y una necesidad de autodestruirse, mandaron a Anahí González como candidata al sur y quitaron a Mildred Ávila del Distrito 03 y pusieron a Alberto Batún y eso es un suicidio. Además, traer a Laura Fernández y ponerla en el Distrito 04, está peor. Todo esto hace un mazacote que no es entendible qué es lo que buscan o quieren reflejar y el problema más grave es que el día 7 de junio inicia la sucesión gubernamental que se elige en el 2022. Por eso, yo no sé cómo le van a hacer, pero yo veo un gran temor de Andrés Manuel a perder el control de la Cámara de Diputados y recientemente lo dijo con todas sus palabras Ricardo Monreal, de que si perdían se iban en contra del INE antes de que concluyan. Entonces quiere decir que a partir del 7 de junio, con esos datos malos que tienen, le van a caer al INE encima. Pero en general, todos los partidos tienen serios problemas de identidad.

 

—¿Cree que Morena está de cabeza?

—Andrés Manuel es un genio para meter cizaña pero se le olvidó su partido, lo dejó atrás y fue lo mismo que hicieron Salinas, Zedillo, Peña Nieto o que hizo Fox y Calderón. El exceso de poder de Andrés Manuel lo está llevando a no ver y eso en los estados se ha complicado con otros intereses que yo llamo de la falocracia con intereses de democracia simulada, grillas y en donde la plutocracia está desbordada, pero la operación política cero en todos los partidos. Esto hace que los gobiernos no tengan solidez, no tengan fuerza y los liderazgos de los gobiernos están muy cuestionados, el gobernador está desgastado, los presidentes municipales con un gran desgaste y por eso volvemos a los liderazgos como no hay, se trae un sin rumbo. No hay gabinetes estatales y municipales, y a nivel federal no hay delegados que sean líderes que sostengan al gobierno.

 

—¿Considera que el presidente quiere hacerse mártir?

—A Andrés Manuel yo lo veo ahora obsesivo en la historia, capaz de hacerse mártir de alguna manera para buscar un sitio en la historia. Su mujer lo describió muy bien al inicio de su administración, que es terco y necio. Trae historias políticas muy comparables a Calderón que quiso ser gobernador en Michoacán y perdió, Andrés Manuel lo quiso hacer en Tabasco y perdió. Recientemente dijo que de los dos mil intelectuales que hay en el país, solo ocho o diez son sus aliados, está reconociendo que creó o armó un grupo contrario que no es fácil, aun siendo presidente de la República y el inmenso poder que tiene; además vemos a sus hijos cometiendo errores en Estados Unidos.

 

—¿Qué opina del tema de las concesiones como el caso de la basura, agua potable, alumbrado público, que deberían de ser atendidos por los gobiernos pero hoy son ajenos a la responsabilidad municipal?

—Aguakan es un tema que despierta polémica política en todo momento porque se usa, pero si ellos no estuvieran, la CAPA (Comisión de Agua Potable y Alcantarillado) no tendría la capacidad de hacer obra, ni de inversión y aquí hay que ser claros, las tarifas de Aguakan no las imponen ellos como concesionaria, sino que las aprueba el Congreso del Estado y a ellos a quienes se les debe de cuestionar parte de la problemática que existe. Pero lo que sí tiene que hacer la autoridad, es regular el contrato y ver que se cumplan en todas sus partes y que mejoren el servicio. La basura es otro tema con intereses que se han ido creando, incluso las empresas que operan este servicio están vinculadas con propietarios de medios de comunicación y lo que hay que hacer, es industrializar, agarrar los contratos, revisarlos y ver las tarifas que hay. Hay partes descuidadas de la ciudad con el tema de la recolección, es ahí en donde hay que enfocar al director de Servicios Públicos Municipal y a Siresol, que funcionen, se dediquen a trabajar. Por eso, yo estoy a favor de las concesiones, siempre y cuando se supervisen, se vigile, se cumpla y se dé seguimiento.

 

—¿Cómo ve el proyecto del puente de la Laguna Nichupté?

—Hace aproximadamente 10 años, en una reunión de Davos, Suiza, se había planteado algo del puente y según me comentó un exgobernador que había inversionistas que querían entrarle y el costo era de 2 mil 200 millones y ellos lo único que pedían era apoyo por el tema de los permisos y la concesión federal, pero hoy dicen que cuesta 4 mil 400 millones de pesos, el doble del otro, pero ahora habrá inversión del gobierno federal y estatal y así se lo van a concesionar a quien lo construya para que lo opere, lo cual me parece que no tiene razón si se hace de esta forma.

 

—¿Considera que la Secretaría de Turismo debería ser más eficiente?

—Prácticamente Cancún tiene que hacer su esquema de promoción y creo que pudiera haber una mejor fusión con el Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ) y así convertirse en una “súper secretaría” pero la verdad no sé en dónde anda la Secretaria de Turismo, no se sabe qué hace y cada vez que habla se mete en líos, es una secretaría que por la importancia de turismo para Quintana Roo, debería ser la dependencia líder de gabinete que de ahí se generen los programas de desarrollo para todo el Estado.

 

—Usted apoyó activamente la creación de Puerto Morelos como municipio; sin embargo, en poco tiempo su crecimiento ha sido objeto de intereses ajenos con un PDU plagado de irregularidades que podrían perfilarlo a cometer los mismos peores o peor a los de Cancún, ¿qué opina de ello?

—Año y medio antes de que se decretara municipio, 150 personas hicimos mesas de trabajo y se armó un Plan de Gran Visión y hasta la fecha, nunca se ha tocado, ese es el gran problema que hay en Puerto Morelos. Ese programa se presentó al Congreso como justificante para la creación del municipio y lo que te puedo decir es que Puerto Morelos es una olla, Dios no lo quiera, un huracán fuerte o tsunami que pegue, desaparece a dicho municipio que si bien lo protege su arrecife, no todo el tiempo lo salvará. Entonces, hay acciones que deberían tomarse en cuenta y hasta la fecha el gobierno municipal los ha ignorado.

 

—¿En qué partido milita Carlos Cardín Pérez?

—En ninguno porque soy presidente de la Asociación Civil de Fundadores, el acta Constitutiva me limita a participar en la parte política; como ya fui presidente estatal, por estatutos soy consejero, como fui presidente municipal soy miembro del Consejo Municipal y eso da calidad de dirigente, pero ahora soy expectante porque todavía me quedan dos años como presidente de Fundadores y el otro impedimento es mi tema privado, el asunto familiar que me impide participar de forma directa.

 

—¿En algún momento le gustaría ser nuevamente presidente municipal o regresar a la política de lleno?

—En mi caso personal es muy complicado porque desde hace tres años que mi esposa está en cama y para mí la prioridad es rescatarla, lograr que se pare y haga sus funciones personales y con eso me conformo y ya de ahí puedo moverme. Si no se tiene el tiempo suficiente para hacer política y las cosas de gobierno o de partido, es mejor no meterse porque se puede desequilibrar lo poco equilibrado que hay y eso no es sano. Yo presido Fundadores de Cancún que es una Asociación Civil porque de esa manera puedo hacer algunas cosas, puedo participar en otras que nos permite señalar, cada mes tenemos un desayuno que ahora por la pandemia es por Zoom, pero hay oradores invitados sobre temas muy específicos.

 

—Pasando esta etapa, ¿estaría en posibilidades de participar en un proceso electoral, buscar de nuevo la presidencia municipal o en su caso, gobernador?

—Actualmente yo participo como consejero de algunas campañas políticas, principalmente en Othón P. Blanco, Bacalar, Solidaridad y en Benito Juárez y aunque no lo hago abiertamente, sino desde “el cuarto de guerra” en donde analizo, veo y doy mis recomendaciones y que Dios los bendiga. Vamos a dejar que el tiempo lo decida.

 

—¿Cómo ve el proceso electoral?

—Lo veo como en todo México, con una participación muy baja, primero por el tema de la pandemia y en estos tiempos todavía tenemos un gran peligro, el tema difícil es que nos llegue la tercera ola y están descuidando muchas cosas en Quintana Roo que forzadito anda en el amarillo (este lunes comenzamos en naranja). Las elecciones se van a dar en medio de este tema, y luego, la gente tiene miedo hasta de participar en política y las redes no están ayudando, están hablando de muchas cosas, algunas verdades y otras mentiras, pero están creando un temor en la participación. Ahora que se eligió el Congreso del Estado se tuvo un 17% del padrón de participación en las elecciones, aquí me dicen que se puede llegar a un 35% y yo creo que “ni yendo a bailar a Chalma”, si llegamos a un 30% de participación sería máximo, pero ojalá se dé más porque necesitamos que la gente se manifieste.

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