CAOS EN LA PENÍNSULA

El accidente de un trabajador de la CFE en la subestación de Ticul dejó sin electricidad a 1.3 millones de usuarios en Quintana Roo, Yucatán y Campeche la mañana del miércoles; riesgo latente de más apagones masivos este verano

REDACCIÓN

CANCÚN.- Un accidente sufrido por un trabajador de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que daba mantenimiento a una de las líneas de alta tensión en la subestación de Ticul fue la causa del apagón que afectó por la mañana del miércoles las actividades cotidianas y laborales de 1.3 millones de usuarios en los tres estados de la Península de Yucatán, entre ellos casi 620 mil quintanarroenses.

En un comunicado, la empresa productiva del Estado informó que entre las 8:32 y las 8:40 horas salieron de operación seis líneas de transmisión de 400 kilovoltios (kv). El trabajador, quien fue identificado por medios yucatecos como Carlos B.G., de 42 años, se encontraba realizando sus labores al sistema eléctrico cuando se generó una explosión, al parecer por una mala maniobra, causándole lesiones en el rostro y las piernas, por lo que fue trasladado al hospital del IMSS en Ticul,

La CFE mencionó que el empleado se encuentra bajo cuidados médicos y su condición se reportaba estable.

Con respecto a la interrupción del servicio eléctrico, que estaba en proceso de restablecerse de manera paulatina, estimó que afectó al 62% de los usuarios totales, desglosados de la siguiente manera: 20,938 en Campeche, 619,612 usuarios en Quintana Roo y 681,950 en Yucatán.

“La CFE ejecutó maniobras de restablecimiento en plena coordinación con el Centro Nacional de Control de Energía y ya restableció el suministro eléctrico a los usuarios afectados”, señaló en un boletín posterior, pasadas las 10:30 de la mañana; sin embargo, usuarios de algunas zonas de Cancún reportaron que la energía eléctrica tardó hasta cuatro horas en ser restablecida.

En Quintana Roo, la suspensión de la energía eléctrica afectó ciudades como Cancún, Puerto Morelos, Playa del Carmen, Cozumel y Chetumal, donde incluso se reportó la interrupción de la señal telefónica. Semáforos dejaron de funcionar y centros comerciales y bancos tuvieron que dejar de prestar servicio.

Cuarto megaapagón de la era Bartlett

En lo que va de la administración de Manuel Bartlet Díaz al frente de la CFE, se han registrado en la Península cuatro megaapagones en perjuicio de millones de usuarios en los estados de Campeche, Yucatán y Quintana Roo.

El primero ocurrió el 8 de marzo de 2019,  y la CFE culpó de ello a unas quemas agrícolas en Campeche, pero al poco tiempo, el 5 de abril, se repitió el apagón masivo y aunque la empresa productiva del Estado volvió a achacar lo sucedido a la quema de pastizales, quedó en evidencia la falta de mantenimiento en la red eléctrica peninsular. El tercer incidente ocurrió apenas el 27 de mayo pasado y volvió a afectar a usuarios de Quintana Roo y gran parte de Yucatán.

Aunque lo ocurrido este miércoles fue atribuido a un accidente originado por un error humano, es de recordarse que en junio del 2019, el Centro Nacional de Control de Energía (Cenace) advirtió que la península enfrentaba un estado de emergencia eléctrica debido a la falta de generación suficiente en la zona por falta de gas natural, lo que podría generar apagones.

En mayo de este año, la Agrupación Peninsular de Energías Renovables advirtió que la península de Yucatán podría resentir durante el verano apagones en materia eléctrica, dado que la CFE obstaculizó al menos 200 megawatts adicionales de capacidad instalada para cumplir con las obligaciones de la demanda creciente que se tienen en la región; es decir, tomando en cuenta que la capacidad actual de generación es de 2 mil 440 megavatios, se requieren alrededor de 2 mil 640 megavatios.

“Para el próximo verano se necesitan 200 megawatts adicionales de capacidad instalada, esto obedece a que en el verano se registra el pico de demanda de energía eléctrica a consecuencia del calor. Desafortunadamente esos 200 megawatts ya no llegaron este año”, dijo la organización.

Asimismo, analizó que los apagones en la Península de Yucatán no son un episodio espontáneo, sino que son parte de la planeación del Centro Nacional del Control de Energía para proteger el enlace de transmisión con el resto del país, que ya opera sobrecargado.