CANCÚN, UNA DÉCADA EN EL ABANDONO

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Las  problemáticas del municipio se han acrecentado y desatendido durante los últimos años bajo sucesivas administraciones incompetentes, frívolas y omisas, postrando a los ciudadanos en el sueño frustrado de una vida mejor, mientras la ciudad se cae a pedazos y bajo el asedio permanente del crimen organizado

SALVADOR CANTO

Durante los últimos 10 años, el municipio de Benito Juárez ha padecido un verdadero martirio con administraciones incompetentes y frívolas, lo que se evidencia por una carencia de obra pública importante para la ciudad y el abandono de múltiples servicios, que se han tenido que concesionar ante la falta de capacidad de su gobierno.

Además, progresivamente se ha dado un aumento desmedido de la inseguridad, que hoy tiene contra la pared a empresarios y a ciudadanos de todos los sectores por igual, quienes todos los días son víctimas de asaltos, extorsiones y múltiples delitos que se perpetran con total impunidad y prueba de ello es que una de las más recientes encuestas del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en materia de seguridad ubica a Cancún entre las ciudades más peligrosas de México.

Las autoridades que han estado al frente de Benito Juárez durante la última década se han caracterizado principalmente por gobernar para un sector de la sociedad y aparentar hacerlo para las clases populares, que son las que más padecen la ineficacia de los gobiernos.

Para el activista José Alberto Pech Tzec, Paul Carrillo, Remberto Estrada y Mara Lezama “están cortados con la misma tijera”, es decir, sólo gobiernan para sus amigos, ven por sus propios intereses y usan la administración pública como un trampolín político.

“Tenemos una ciudad que se está cayendo a pedazos por los malos gobernantes, las calles están hechas pedazos y son un verdadero caos, muchos semáforos no sirven y la inseguridad cada vez es mucho más alarmante, no hay obra pública y los servicios públicos son deficientes”, opinó.

Conductores de camionetas turísticas que operan en el Aeropuerto Internacional de Cancún lamentan que la principal entrada al destino, el bulevar Luis Donaldo Colosio, esté en mal estado y que el único trabajo que han hecho las autoridades hasta ahora es la de parchar algunos baches, lo que, en lugar de ayudar, empeora la condición de la vialidad y afecta a todos los vehículos que transitan por ahí.

Otro ejemplo de la ineficiencia de los últimos gobiernos municipales y el desinterés total que han tenido para beneficio de la ciudad se muestra con el total abandono de las fuentes y monumentos que forman parte de la memoria histórica de Cancún enclavada dentro del primer cuadro de la ciudad.

De hecho, esta situación es considerada como alarmante para el arquitecto Carlos Cosgaya Medina, quien en sus redes sociales denunció la falta de mantenimiento preventivo a este importante mobiliario urbano que nos da identidad y del que en días pasados dimos parte en El Despertador de Quintana Roo.

Gobernantes “cortados con la misma tijera”

La forma de gobernar de Paul Carrillo de Cáceres (2013-2016), Remberto Estrada Barba (2016-2018) y Mara Lezama Espinosa (2018-2021 en su primera etapa), quien repitió para un nuevo periodo (2021-2024), es muy similar porque sólo trabajan para un determinado grupo de la sociedad y desdeñan a la parte popular.

Así lo consideró el activista José Alberto Pech Tzec, quien lamentó que en lugar de tener un mejor gobierno, Cancún se ha topado con malos personajes que sólo velan por sus propios intereses.

“Aquí la culpa es de nosotros mismos porque no salimos a votar y dejamos que la minoría decida y nos impongan a gente que sólo lucra con su cargo en busca de intereses personales sin importar que hoy en la ciudad hay muchos baches, los semáforos no sirven, la inseguridad está a su máxima expresión, la corrupción no se ha podido erradicar”, expresó.

Mencionó que los tres personajes le han hecho mucho daño a Cancún, han gobernado para sus amigos, para la clase social con la que siempre han convivido y han dejado a un lado al pueblo que hoy padece de la ineficacia de malas autoridades.

Lamentó que a estas alturas la actual alcaldesa pretenda postularse para buscar la gubernatura del estado y recalcó que, de concretarse, equivaldría a entregar el control de Cancún y del estado a la “mafia del Partido Verde”, pues la presidencia municipal la asumiría Ana Patricia Peralta de la Peña, quien “sería manejada por Jorge Emilio Martínez”.

“Yo quisiera saber en dónde está la obra pública que han hecho; no hay nada, incluso han mostrado su ineficiencia porque en las últimas tres administraciones han optado por concesionar servicios públicos como el alumbrado público, la recolección de la basura, incluso patrullas para los cuerpos de seguridad y ninguna de estas concesiones ha funcionado”, indicó.

Finalmente, indicó que las administraciones de la última década han tenido en común que le han mentido a la gente desde campaña y a la hora de estar en el cargo.

“Es evidente que la frivolidad de los gobiernos ha sido heredada entre los últimos presidentes municipales”, concluyó.

Ineficacia y mentiras durante los últimos 10 años

El manejo ineficiente de un procedimiento mercantil desde la administración de Paul Carrillo, que fue mal atendido por el de Remberto Estrada y que el departamento jurídico de la sindicatura de Mara Lezama tampoco pudo resolver, provocó que en 2019 el Juzgado Tercero Civil de Primera Instancia ordenara la intervención de un par de cuentas bancarias del gobierno municipal, por incumplimiento de sentencia

De acuerdo a lo difundido por medios locales, el mandato judicial fue emitido desde el último año de gobierno de Paul Carrillo y el inicio del periodo de Remberto Estrada y pese a que la resolución ordenaba la liquidación económica inmediata a una víctima que demandó al Ayuntamiento por reparación del daño material y moral de perjuicios, de intereses moratorios y gastos judiciales, como consta en el juicio 689/2014, no se cumplió en tiempo y forma hasta que vino la orden del juez, pese a que Heyden Cebada Rivas, quien fue síndico del Ayuntamiento hasta hace unos meses y hoy se encuentra en la terna para ocupar una magistratura, pretendió resolver ese tema con una apelación que no tuvo sustento alguno.

Durante la administración de Paul Carrillo ocurrió una situación que generó, más que polémica, la burla generalizada de la ciudadanía por la forma en que actuó su gobierno en el 2015, previo a lo que sería su segundo informe de gobierno, al mandar a colocar numerosos espectaculares por toda la ciudad en donde se ufanaba: “Mi ciudad ya no se inunda”, presumiendo que había efectuado una serie de pavimentaciones que daría fin al eterno problema de Cancún en temporada de lluvias.

Sin embargo, un torrencial aguacero por aquellos tiempos, producto de la onda tropical número 44, desmintió al alcalde, porque justo las calles que fueron pavimentadas quedaron sumergidas bajo el agua, lo que desató la molestia de la población, exhibida en decenas de fotografías en redes sociales.

Con Remberto Estrada Barba ocurrió algo similar en el 2018 cuando, pese a navegar con la bandera del Partido Verde Ecologista, se le ocurrió colocar pasto sintético en un tramo del camellón de la avenida Náder, cerca del palacio municipal, porque creyó que se vería bonito.

Sin embargo, esta acción fue evidenciada por la activista Tiziana Roma Barrera, quien subió a su cuenta de Facebook una serie de fotografías en la que hizo referencia al hecho: “tuve que verlo para creerlo. El Partido Verde opta por poner pasto sintético en los camellones de la Nader. No sé si reír o llorar”.

La publicación desencadenó una serie de comentarios negativos y hasta de burla, al calificar la acción como totalmente incongruente con la administración verde que presumió Remberto Estrada, quien se vio obligado a mandar retirar el pasto sintético a las pocas horas y hasta  hizo colocar sellos de suspensión con los logos del ayuntamiento y de la Dirección de Desarrollo Urbano, pretendiendo deslindarse de la pifia, pese a que vecinos del rumbo testificaron que fue personal de las “brigadas verdes” municipales quienes llevaron a cabo la instalación.

En tanto que el gobierno actual de Mara Lezama, prometió que en conjunto con el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) se haría una inversión de 14 millones de pesos para rehabilitar los servicios públicos en el Malecón Tajamar, pero hasta la fecha no se ha hecho nada y dicho espacio público continúa a oscuras y representa un grave riesgo para las familias que acuden al lugar, principalmente por las noches.

Calles de la ciudad y bulevar Colosio, de pena

Uno de los graves problemas de Cancún ha sido sin duda la mala calidad del material que emplean las empresas contratadas por los gobiernos para la pavimentación de las calles, por lo que cada vez que llueve –e incluso tan sólo con el tráfico vehicular continuo– rebrotan los baches por todos lados.

En la actualidad, luego de un par de semanas de lluvias constantes a causa de frentes fríos, múltiples vialidades del municipio de Benito Juárez quedaron en pésimas condiciones, lo que ha generado la constante queja de automovilistas y ciudadanos en general por las complicaciones que eso genera y el daño que sufren los vehículos.

Sin embargo, a pesar de que el problema es generalizado, llamó la atención que la primera calle que mandó a reparar el gobierno actual que encabeza Mara Lezama a través del personal de servicios públicos fue la avenida Colegios, que es precisamente el rumbo por donde ella reside, circunstancia que resultó de mucho beneficio para sus vecinos, pasando por encima del interés de la población.

De hecho inició un programa de “bacheo” que no ha funcionado en la ciudad y peor aún se encuentra el bulevar Colosio, que es la entrada principal a Cancún y que hoy está más que deteriorado, pese a que existe en la mesa una promesa de reparación total hasta con concreto hidráulico, pero hasta la fecha no se ha concretado y hoy la vialidad sigue exhibiendo hoyancos y parches sobre parches.

Mientras tanto, en los últimos días han proliferado quejas y denuncias públicas de usuarios de redes sociales sobre las pésimas condiciones de las calles de la ciudad de Cancún y lo que consideran el nulo interés de las autoridades por darle la atención adecuada a esta problemática.

La frivolidad de los gobiernos se ha heredado

Lo que debería ser una tarea permanente de los gobiernos para brindar atención y aplicar correctamente los recursos que cada año se destinan para los diversos programas y direcciones municipales, se ha convertido en meras acciones frívolas y propagandísticas de las autoridades, que descuidan otros importantes aspectos a los que no dan el menor interés.

Tal es el caso de las decenas de monumentos y obras históricas de Cancún, instaladas principalmente en  lo que se le conoce como el primer cuadro de la ciudad, en total descuido y abandono, algunas incluso con afectación notable en parte de sus estructuras y complementos sin que haya interés en su restauración por parte del gobierno en turno.

No obstante que se trata de bienes muebles e inmuebles del Patrimonio Municipal, no hay ningún tipo de plan para aplicar acciones emergentes para restaurar y conservar estas obras que forman parte de la cultura de la ciudad.

En ese sentido, el arquitecto Carlos Cosgaya Medina, quien es experto en imagen urbana, docente e historiador, posteó en sus redes sociales un mensaje al respecto, en donde planteó que es urgente la atención e inversión en fuentes y monumentos en la zona fundacional de Cancún.

Refirió que el domingo 21 de noviembre “pude ver con gran pena el deterioro en el que se encuentran los monumentos y fuentes de la zona fundacional de Cancún, en un pequeño recorrido por una sección de las avenidas Coba y Tulum, pude hacer un registro fotográfico en el que se puede apreciar que están en un estado de deterioro nunca antes visto y es alarmante la falta de mantenimiento preventivo a este importante mobiliario urbano que nos da identidad, ya que fueron creaciones de artistas de renombre internacional, como Lorraine Pinto que hizo fuente Caracoles y Estrellas de Mar; José de Larra, Monumento a la Historia de México; etc”.

En su publicación en Facebook, uno de sus contactos de nombre Carlos Medina opinó: “que deprimente imagen dan nuestros monumentos locales, aunado al olvido al que se tiene sumido el centro de la ciudad por parte de la autoridad correspondiente”, a lo que el arquitecto Cosgaya Medina respondió afirmativamente.

Y agregó: “el deterioro de las actividades económicas de la zona dan como resultado una imagen urbana deteriorada y deprimente aunado a las malas decisiones de movilidad urbana y comercio semiestablecido, generando caos visual”.

Cabe decir que este tema de la falta de mantenimiento y desinterés de las autoridades por conservar estas obras que forman parte del Patrimonio Municipal viene desde hace muchos años; peor aún: un polémico caso ocurrió durante el gobierno de Francisco Alor Quezada (2005-2008), cuando luego del paso del huracán Wilma desapareció la escultura de “los Niños Traviesos” –donada a Cancún por la Organización de las Naciones Unidas–, en la fuente que está a un costado de la sede del Ayuntamiento y trascendió, por fuentes cercanas a la administración municipal, que “aparecieron” en una propiedad del entonces alcalde en Valladolid, Yucatán, desde donde fueron regresados e instalados nuevamente en su lugar, sin que se haya interpuesto alguna demanda penal al respecto.

Caos y anarquía se apoderan de la zona centro

Desde la última semana de octubre se comenzaron a instalar unos puestos ambulantes sobre uno de los andadores de la avenida Tulum, justo enfrente del Ayuntamiento de Benito Juárez como parte de una serie de actividades que el gobierno en turno programó por los festejos del Día de Muertos, pero posteriormente se autorizó su permanencia a manera de un “tianguis artesanal”, aunque por lo que ofrecen en venta no todos cumplen con esa denominación.

Sin embargo, no todos los comerciantes de la zona están conformes con esta decisión, porque al instalarse estos negocios ambulantes han tapado la vista de las fachadas de sus establecimientos, lo que les ha afectado en sus ventas.

De hecho, uno de los comerciantes platicó a El Despertador de Quintana Roo que presentaron un escrito al municipio para que ellos también fueran incluidos en este tipo de actividades, pero que les negaron los permisos debido a que ya tenían una lista autorizada, incluso con algunos negocios del Parque de Las Palapas, donde siguen extendiéndose los puestos ambulantes de todo tipo y no es de dudarse que terminen por ocupar los andadores aledaños.

A todo esto se le suma el caos vial que se genera en la zona, principalmente los fines de semana que es cuando se realizan actividades en dichos espacios, sobre todo porque no existe una verdadera rectoría en materia del transporte público.

Y todo ello ocurre en el entorno de una zona comercial que alguna vez fue orgullo de Cancún pero ahora cada día luce más muerta, como lo es la avenida Yaxchilán, en donde son escasos tres o cuatro los negocios que sobreviven en un lugar que durante muchos años constituyó el corazón de la vida nocturna del centro de la ciudad, pero que se vio afectado por el aumento de la inseguridad.

Inseguridad pone contra la pared a cancunenses

En una situación que se ha convertido de auténtico terror para la ciudadanía, la inseguridad en Cancún ha crecido de manera imparable en la última década; es decir, precisamente desde hace tres administraciones la situación ha ido de mal en peor y prueba de ello es que en junio de 2021 Cancún se ubicó, con 88.7 por ciento, como la ciudad con el segundo mayor porcentaje de percepción de inseguridad entre sus habitantes, sólo debajo de Fresnillo, Zacatecas, que registró 96.2 por ciento, el valor más alto en las dos fechas de corte contempladas por el INEGI.

De un año a otro, durante el periodo de septiembre 2020-2021, Cancún aumentó de 81.5 a 84.7 por ciento su percepción de inseguridad en la población, un problema que golpea como una carambola y deviene en una gran cantidad de afectaciones indirectas para todos los sectores, abona a la decadencia del destino y debilita el andamiaje social.

Pese a la presencia de elementos de la Guardia Nacional y patrullajes que realizan tanto la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y Secretaría de Marina (Semar), la inseguridad sigue prevaleciendo en Benito Juárez, donde todos los días se registran entre dos y tres personas ejecutadas, aunado a una decena de asaltos y robos a comercios, no siempre denunciados y muy por encima de las estadísticas que admiten las autoridades.

Las extorsiones son uno de los delitos que más le están “pegando” al comercio, al grado que muchos establecimientos han tenido que cerrar sus puertas debido a lo complicado que les resulta pagar no sólo los permisos que les exigen las autoridades, sino también los acosos de miembros del crimen organizado que los amenazan con el cobro de  “derecho de piso”.

Desde la administración de Paul Carrillo y la  posterior de Remberto Estrada la situación ha ido en aumento y en la actual, que encabeza por segundo periodo consecutivo Mara Lezama Espinosa, su crecimiento exponencial no se ha frenado porque es evidente que el Mando Único no ha funcionado y ella, como máxima autoridad del municipio, ha optado porque sean otras instancias quienes manejen el tema de la seguridad en Cancún, por lo que se carece de una estrategia clara, oportuna y definida a nivel municipal, lo que demuestra la falta de capacidad de la autoridad para abordar la problemática y por ende se tenga como resultado el incremento de los delitos, pues es más que evidente que persiste una clara infiltración en la policía de los grupos del crimen organizado.

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ASIGNATURAS PENDIENTES DEL ACTUAL GOBIERNO

Son demasiados los pendientes acumulados desde hace años por las autoridades municipales de Benito Juárez y a los que sigue sin darse solución en la actual administración, principalmente los relacionados con la obra pública, servicios públicos e inseguridad.

  • No existe un plan estratégico de reparación vial, solamente un “programa” de bacheo que únicamente representa un paliativo al problema real, pues son parchados temporales y hay zonas que requieren con urgencia una repavimentación total.
  • El alumbrado público, pese a estar concesionado a la empresa Celsol SAPI SA de CV, que recibe del municipio seis millones 360 mil 864 pesos al año por el mantenimiento de 51 mil luminarias, es pésimo en muchas regiones y supermanzanas que se encuentran a oscuras, poniendo en riesgo a las familias por la inseguridad; incluso en la avenida Huayacán hay varias lámparas desprendidas de su base, donde se corre el riesgo de que alguna caiga sobre los vehículos que transitan por esa vía.
  • En palabras del propio titular de Seguridad Pública, entre un 60 o 70 por ciento de los semáforos de la ciudad están inservibles y a pesar de que el gobierno inició una reparación “emergente” de algunos, no se garantiza su óptimo funcionamiento, en virtud de que se trata de equipos obsoletos, que con una lluvia o fuertes vientos probablemente volverán a echarse a perder.
  • La recolección de la basura en la ciudad, que es otro de los servicios públicos concesionados, no es la adecuada y tampoco es el mismo servicio que comenzó a dar Red Ambiental para ganarse el millonario convenio que hoy mantiene por parte del municipio, pues se incumple con la calendarización y horarios establecidos para la recoja y además se ha denunciado en redes sociales que el personal sigue pidiendo “cooperación”, principalmente a los negocios, para llevarse su basura.
  • Frenar la ola de inseguridad no es fácil, pero tampoco puede ser omitido por el gobierno municipal y deslindarse de ello, por lo que pareciera tenerle miedo a afrontar la situación, que hoy tiene sumidas en el miedo a miles de familias que todos los días observan el cómo se registran asaltos y robos a cualquier hora del día, las extorsiones a todo tipo de negocios se han disparado y las ejecuciones son el pan de todos los días, lo cual se refleja con decenas de negocios que han optado por cerrar, por el asedio de la delincuencia.

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