Cancún, desastre urbano

En 50 años pasó de ser un proyectado poblado de apoyo para la naciente zona hotelera a la triste realidad de una urbe monstruosa, de crecimiento imparable y desordenado, al amparo de autoridades corruptas que han tolerado todo tipo de construcciones, sin preocuparse por contar con un Plan de Desarrollo Urbano actualizado que vele por el futuro de la ciudad

POR SALVADOR CANTO

A modo y sin que se cumplan los parámetros reales de una planificación que permita al municipio de Benito Juárez establecer lineamientos de un crecimiento urbano y de servicios ordenados en todos los sentidos, es como cada administración presenta y/o modifica un Plan de Desarrollo Urbano (PDU) donde gran parte del contexto se mantiene íntegro al inmediato anterior, excepto en diversos apartados relacionados a los usos de suelo comerciales y densidades para establecimientos turísticos, a los cuales “le sacan el mayor provecho” para autorizar todo tipo de proyectos, tanto en la zona hotelera como en la ciudad, sin medir las consecuencias a futuro. El vigente es el 2018-2030.

De hecho, el coordinador de asesores de la Asociación de Profesionales en Protección Civil de la República Mexicana, Rubén Borau García, explicó que si bien el PDU es algo que debe tenerse actualizado todo el tiempo, siempre tiene que estar basado en dos documentos muy importantes: el Atlas de Riesgo y el Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL), pues destacó que no se puede planear el desarrollo de una ciudad si no se siguen las reglas establecidas al respecto.

Rubén Borau García

“Un buen Atlas de Riesgo, siempre lo he dicho, es la herramienta que marca qué acciones se pueden tomar; sin embargo, uno malo permite y tolera todo”, explicó en entrevista con El Despertador de Quintana Roo.

En las últimas cinco administraciones municipales la “actualización” del PDU ha generado polémicas exacerbadas, porque cada vez se benefician más proyectos que no sólo incumplen con medidas ambientales, principalmente en la zona hotelera de Cancún, aunque también en la parte urbana, los cuales generan serios problemas por la falta de servicios.

Roberto Velasco Méndez, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Quintana Roo Zona Norte AC, dijo que es muy importante que periódicamente se actualice el PDU; recordó que el vigente es el 2018-2030 aprobado por la administración pasada, y que la actual ya está en fase de hacer lo propio con base en el crecimiento de la ciudad.

Cabe señalar que el PDU vigente se encuentra impugnado ante tribunales federales desde el 2019 por la agrupación Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano, A.C. (DMAS), porque dicho programa fue elaborado sin considerar la información que un atlas de riesgo debe proveer, sin plan de movilidad, sin contar con expertos y autorizando una sobredensificación sin que se cuente con la infraestructura para poder solventar la capacidad de carga que esta densificación permite, entre otros.

Rafael Lara Lara

El expresidente municipal Rafael Lara Lara comentó que cuando él gobernó Benito Juárez, el PDU que se hizo fue para 20 mil habitantes y “ahora hay más de 900 mil, tal vez el millón de habitantes y se requiere atención en ese sentido porque la ciudad sigue en crecimiento”.

¿Qué es un Plan de Desarrollo Urbano (PDU)?

Es un instrumento de planeación que incorpora los objetivos nacionales, estatales o municipales de desarrollo urbano, según sea el tipo o cobertura del ámbito de aplicación, y que los concretiza en políticas, instrumentos y acciones para lograr un desarrollo equilibrado de la zona de estudio y principalmente mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

Para tal efecto, la legislación federal y las de cada una de las entidades federativas establecen un sistema de planeación del desarrollo urbano, comprendido por los diversos niveles de planeación, que en términos generales se clasifican como: Programa Nacional de Desarrollo Urbano, Programas Estatales, Programas Regionales, Programas de Zonas Metropolitanas, Programas de Zonas Conurbadas, Programas Municipales, Programas de Centros de Población, Programas Parciales y Programas Sectoriales.

En Cancún, el Instituto de Planeación de Desarrollo Urbano Municipal (Implan), es el Órgano Técnico de consulta del Ayuntamiento en lo relacionado con el diseño, elaboración, instrumentación y evaluación de los Planes y los Programas de Desarrollo Urbano, para ordenar y regular el crecimiento sustentable presente y futuro de los asentamientos humanos en el territorio municipal.

De hecho, desde esta instancia se promueve desde hace muchos años una “ciudad compacta” con edificaciones verticales, pero las autoridades siguen permitiendo una “ciudad expansiva” con viviendas más alejadas de la ciudad y con cada vez menos servicios públicos.

Actualización del PDU cada dos años, por ley

El presidente del Colegio de Ingenieros Civiles de Quintana Roo Zona Norte AC, Roberto Velasco Méndez, dijo que aunque el PDU vigente es el del 2018-2030, eso no quiere decir que debe de ser fijo para ese periodo, sino que se tiene que ir haciendo actualizaciones y que por ley está estipulado que debe de ser cada dos años.

“Es muy importante tenerlo actualizado porque la construcción y el crecimiento de la ciudad es muy dinámico y por ello se tiene que revisar y corregir las cosas que no están funcionando o los nuevos parámetros que se vayan marcando de acuerdo a como se va comportando la ciudad que es un ente vivo”, destacó el ingeniero.

Recordó que anterior PDU marcaba predios que serían sometidos a reconversiones de Uso de Suelo, lo cual nunca se hizo y ante ello “el vigente hizo algunas modificaciones conforme a las leyes porque además dependemos de eso en el tema de los financiamientos que se dan para el desarrollo de todas las ciudades”.

Dijo que desde el 6 de enero, el Colegio está trabajando con el gobierno municipal en la actualización de las tablas conforme a las leyes y reglamentos nuevos que se anteponen a algunas cosas establecidas en el PDU vigente, por lo que “se están adecuando esos puntos”.

Atlas de Riesgo inoperante avala PDU actual

“El Atlas de Riesgo lo que marca son los peligros a los que está expuesta la zona, la vulnerabilidad de la población ya existente y el valor resultante de esos dos parámetros; por ejemplo, se establecen ciertas áreas que son inundables y que si bien no prohíbe que se desarrolle en esos lugares, sí dará parámetros para hacer una mejor construcción y el tipo de obra que se podría efectuar, dependiendo de la densidad por cuestiones de vulnerabilidad y riesgos”, comentó Rubén Borau García.

Consideró que el actual Atlas de Riesgo que usa el gobierno municipal, “es una chafa, es del 2016, ni siquiera es actual y a pesar de ello lo hicieron pasar como del 2018 y es con el que tienen contemplado el PDU vigente y en esas condiciones, no se cumple con ninguno de los parámetros establecidos y eso es una tomadura de pelo del tamaño de una catedral al igual que el Atlas estatal”.

Incluso adelantó que lo mismo va a pasar con el Atlas de Playa del Carmen que se lo encargaron a un despacho adyacente de la Universidad de Quintana Roo (Uqroo) y “también será una porquería y tendrán problemas”.

“A lo que yo voy –dijo–, es que un verdadero atlas de riesgo te dice hasta qué medidas se tienen que tomar para mitigar el riesgo, qué obras se pueden hacer o se recomiendan hacer para mitigar el riesgo de lo ya construido y existente, así como lo que se puede edificar”.

Y agregó que con todas estas herramientas e información, es como el gobierno puede hacer un verdadero Plan de Desarrollo Urbano (PDU) con todas las de la ley.

“Hoy en día, los PDU ya tienen que unificar varias cosas más como el hecho de que todas las obras tengan un estado de sustentabilidad, que no se vayan a dañar las fuentes de aguas naturales, que no se vayan a contaminar los mantos freáticos, que no se eliminen zonas que son de reserva ecológica y todo esto se marca en un PDU bien hecho, basado principalmente en el atlas de riesgo y el Plan de Ordenamiento Ecológico Local (POEL)”, insistió.

¿Qué pasa ahorita?, cuestionó Borau García: pues que “sacamos en Benito Juárez, que hasta se publicó en el Periódico Oficial del Estado, un Atlas de Riesgo que incumple con las reglas de operación mínimas por parte de Sedatu (Secretaría de Desarrollo Territorial y Urbano) en el 2018, pues no se ha vuelto a publicar nada porque dicha dependencia ya no se va a hacer cargo de los Atlas”.

Recordó que ese Atlas se inició en el 2016 y su vigencia terminó en el 2018, y ese mismo fue el que publicó como si fuera el último actualizado, y “aquí, ya de entrada esto es obsoleto, pues un Atlas de Riesgo tiene una duración de tres años en una zona como Cancún, Playa del Carmen o Tulum que se están desarrollando mucho; cuando es una población que no se desarrolla, puede durar hasta cinco años, pero hay que entender que nuestro desarrollo urbano es gigantesco y por eso es importante que todo esté bien o de lo contrario, tenemos un PDU a modo en cada administración”.

PDU se hace y se tiene que atender correctamente

Para el ingeniero Rafael Lara Lara, expresidente municipal de Benito Juárez en el periodo 1996-1999, los Planes de Desarrollo Urbano deben de tener muy claro lo que buscan, principalmente que el crecimiento urbano sea el correcto y acorde a los parámetros vigentes.

“Cuando nosotros hicimos el PDU, fue para 20 mil habitantes y ahora hay más de 900 mil; a mi tocó parte de los inicios y todo se llevó conforme al plan trazado, se estableció un Plan Maestro para el desarrollo turístico y en la zona urbana fue una parte porque no existía el poniente y sur de la ciudad que hoy están”, comentó.

Lo que pasa –añadió–, es que hoy la población que ha llegado ha hecho que crezca muchísimo la ciudad y con ello (ya posterior a su administración) lo hicieron los grandes desarrolladores de vivienda.

“Cuando yo estuve, lo que había era hasta las regiones 200 que se comenzaba a poblar, no estaban las 300 ni las 500 ni nada de esto, era mucho más chico Cancún de lo que es ahora y además, hoy en día la cantidad de vehículos que hay por habitantes es muchísima, creo que estamos en las estadísticas de las ciudades que más vehículos tienen por habitantes y eso significa que el tráfico sea un problema muy difícil de resolver a estas alturas, donde las vialidades han quedado reducidas y hacer algo en estos momentos requeriría de mucho dinero para poder abrir calles, se tendrían que llevar casas e indemnizar a la gente”, comentó.

Finalmente, dijo que “Cancún a 50 años de su fundación, sigue siendo una ciudad joven y por eso se tiene que cuidar, hacer que los proyectos que se establezcan, sean acorde al PDU que esté vigente y eso lo tiene que revisar el Instituto de Planeación del Municipio de Benito Juárez (Implan)”.

Escándalos por los Planes de Desarrollo Urbano

Desde hace varias administraciones, los Planes de Desarrollo Urbano han terminado en medio de fuertes polémicas como ocurrió en el interinato de Carlos Canabal Ruiz (quien en el 2004 suplió a Juan Ignacio García Zalvidea cuando hizo campaña en busca de la gubernatura); en unos pocos meses en el poder aprobó una decena de cambios de usos de suelo y benefició negocios de su propiedad, así como de socios. Uno de los aprobados fue el proyecto Bay View Grand con el pago de 13 millones de pesos.

Carlos Canabal Ruiz

De hecho, en su momento, diputados de la XI Legislatura exhortaron a la administración de Francisco Alor Quezada (2005-2008) para que de manera respetuosa y en estricto apego a la autonomía municipal se realizara una exhaustiva revisión sobre los cambios de uso de suelo realizados durante la administración de Carlos Canabal Ruiz, pero de ello no hubo avance alguno.

Francisco Alor Quezada

Luego, en la administración 2011-2013 de Julián Ricalde Magaña, el PDU existente fue modificado y se le señaló de haberlo aprobado con inconsistencias metodológicas, jurídicas y técnicas” que permitía la edificación de más de 60 mil cuartos en la Zona Hotelera de Cancún y edificios de hasta 60 plantas en la zona centro.

Julián Ricalde Magaña

Con la llegada de Paul Carrillo de Cáceres (2013-2016), aunque en un principio la administración mantuvo el señalamiento de irregularidades en el PDU anterior, e incluso se nombró una comisión investigadora que encabezó el entonces regidor Antonio Cervera León, finalmente terminaron por repetir el mismo programa al copiar en un 80% el contexto de su sucesor, excepto en diversos usos de suelo comerciales en la zona centro y densidades para establecimientos turísticos.

Paul Carrillo de Cáceres

Incluso, entre los cambios estaba que en la zona de humedales aledaña a Puerto Cancún, dentro de la zona residencial Puerta del Mar, se consideró como una zona habitacional, cuando el PDU anterior la incluía dentro de un área de conservación.

Lo mismo ocurrió con un predio aledaño a Punta Cancún, en donde durante el gobierno de Julián Ricalde se había asignado una zona con suelo turístico para 15 niveles y una densidad de 220 cuartos por hectárea; con Paul Carrillo esa misma superficie se fraccionó en tres partes y se dieron densidades para construcciones de 115, 160 y 180 cuartos por hectárea.

De igual forma en distintos puntos de la ciudad fueron modificadas áreas marcadas como “Equipamiento” por “Comercio de Subcentro Urbano”.

Cabe señalar que el PDU que aprobó la administración de Paul Carrillo estableció que el máximo de cuartos permitidos era de 46 mil 98 en la zona hotelera, con un incremento neto de 6 mil 697 cuartos con respecto al tope máximo del 2005 donde se establecían 39 mil 411 habitaciones, incluidos condominios.

Sin embargo, cuando aprobaron dejar sin efecto el Plan de Desarrollo Urbano de Cancún 2013-2030, aprobado por el gobierno perredista de Julián Ricalde Magaña, se anunció que quedaba vigente el PDU del 2005.

Remberto Estrada y su PDU impugnado

Otra de las administraciones que le intentaron sacar provecho al tema del PDU y con aprobaciones de cambios de uso de suelo, fue la que encabezó Remberto Estrada Barba (2016-2018), luego de que en septiembre del 2018, a pocos días de concluir su periodo, el Tribunal de Justicia Administrativa ordenó la no publicación del nuevo Plan de Desarrollo Urbano de Benito Juárez y con ello evitó que entrara en vigor por una demanda interpuesta por la agrupación Defendiendo el Derecho al Medio Ambiente Sano (DMAS).

Remberto Estrada Barba

Dicha resolución del Tribunal de Justicia Administrativa respondió a un reclamo ciudadano de los vecinos de la supermanzana 4, quienes se oponen a las modificaciones de dicho PDU debido a que consideraron que son contrarias a los intereses de la ciudadanía. De hecho, a esta administración se le adjudican permisos de construcción de polémicos proyectos como el Gran Solaris en la zona hotelera.

Este freno al PDU inconformó a empresarios como Miguel Ángel Lemus, quienes argumentaron que prácticamente estaban congeladas todas las inversiones inmobiliarias de la ciudad.

En medio de todo esto, finalmente dicho PDU ya se publicó en el Periódico Oficial del Estado pero la presente administración que encabeza Mara Lezama trabaja en la modificación a través del Implan, en tanto, el que aprobó Remberto Estrada, se mantiene bajo proceso jurídico y así lo confirmó para El Despertador de Quintana Roo la propia agrupación DMAS que explicó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revivió la batalla legal por el Programa de Desarrollo Urbano de Cancún, al ordenar a un juzgado federal de Quintana Roo dar entrada a un amparo promovido en contra del instrumento de planeación aprobado en los últimos días de la administración pasada.

“Nosotros mantenemos las demandas ante juzgados federales por la nulidad del Programa de Desarrollo Urbano Municipal en Cancún 2018-2030 publicado el día 17 de Abril de 2019 porque dicho programa fue elaborado sin considerar la información que un Atlas de Riesgo debe proveer, sin plan de movilidad, sin contar con expertos y autorizando una sobredensificación sin que se cuente con la infraestructura para poder solventar la capacidad de carga que esta densificación permite, entre otros”, se informó.

Por todas estas razones –se añade en un informe para este semanario–, consideramos que el PDU 2018-2030 del Municipio de BJ viola el derecho humano al medio ambiente sano y el deber de seguridad jurídica.

“En febrero de 2020 obtuvimos, posterior a la audiencia constitucional y entrega de pruebas y alegatos de parte de los quejosos (empresarios) y nada de parte del Municipio, una sentencia de sobreseimiento del Juzgado Segundo de Distrito en una de las demandas por falta de interés legítimo. La violación a la protección de humedales y manglares y la falta de atlas de riesgo municipal es el único argumento de esta demanda. Este expediente fue el único donde se emitió una suspensión definitiva ordenando al Municipio que no se emitieran licencias de construcción y/o modificaciones en zonas de humedales y manglares”, se informó.

Además, la agrupación estableció que actualmente este expediente está en revisión ante el Tercer Tribunal Colegiado de Distrito y “esperaríamos una resolución a finales de año”.

En cuanto al expediente que llegó a la Suprema Corte, éste sirvió para que el Juez Séptimo de Distrito admitiera esa la demanda, ya que éste no la quiso admitir en su momento y dicho expediente aún no tiene una resolución y la suspensión fue negada.

De igual manera se informó que ante el Juzgado Segundo de Distrito está otra demanda de las interpuestas en mayo de 2019, que tiene todos los argumentos de inconformidad y además, “tres pruebas periciales: una en materia ambiental que demuestra la situación que presentan nuestros ecosistemas como una situación grave y ocasionada por la contaminación que genera una sobre-densificación sin infraestructura, una prueba de urbanismo que demuestra la violación a principios de sustentabilidad por el PDU, y una tercera de impacto económico y social que demuestra que más hoteles no necesariamente significan desarrollo, sino más bien un crecimiento empobrecedor”.

Es lamentable –afirma la agrupación–, que el municipio no presentó ningún perito para contrarrestar lo que nuestros peritos exponen. Esto, a pesar de que los ciudadanos requerimos se presentaran los expertos que debieron avalar lo que es el PDU 2018-2030 como son incremento de densidades sin plan de movilidad, sin atlas de riesgo, disminuyendo áreas verdes, entre otras cosas, a pesar de que por ley si una parte no ofrece su propio perito, se entiende que se somete a lo que el perito de la contraparte expone y ante ello, el juez ha decidido buscar sus propios peritos lo cual parece adecuado hasta, pero “resulta que pasa un año y tres meses y autoridades como Semarnat, Conanp, Sedatu y similares autoridades estatales le responden que no tienen peritos en materias ambientales ni de urbanismo”.

Finalmente DMAS destaca que existen dos demandas adicionales, ante el Juzgado Tercero y ante el Juzgado Cuarto, donde la “defensa” del Municipio es solo decir que tiene la facultad de hacer el PDU, que lo hizo conforme al procedimiento, sin acreditar nada y que el juez debe sobreseer por falta de interés legítimo entre otros.

Cabe señalar que en las demandas se reclama también a Sedetus el emitir un “Dictamen de Verificación de Congruencia” sobre ese PDU 2018-2030 que es totalmente incongruente con el propio plan estatal del Estado de Quintana Roo que reconoció la contaminación de la Laguna Nichupté originada por el incremento desmedido de hoteles en la zona hotelera por ejemplo.

“Consideramos ilegal que se emita un ‘dictamen’ que no hace referencia alguna de con qué se supone congruente este PDU 2018-2030. Y finalmente, la demanda ante el Tribunal de Justicia Administrativa sigue, pero estancada y sin resolución. Esta demanda es la que tuvo el PDU 2018-2030 en pausa antes de publicar y donde acabaron reconociendo que teníamos razón para mantenerlo paralizado, pero que ya era demasiado tarde; además no encontraron gravedad de que el Municipio no presentara sus expertos como peritos ni donde nuestra bióloga experta expone la gravedad de la situación”, informó a El Despertador de Quintana Roo la agrupación respecto al estatus de las demandas en contra del Plan de Desarrollo Urbano.

“Hoy en día sabemos de mayores violaciones que se cometen con el PDU 2018-2030 como es que el Comité Municipal de Ordenamiento Territorial que aprueba el PDU es un órgano que debe ser de participación ciudadana, sin embargo, ninguno de los Comités que ha habido han contado con ciudadanos en favor del bien común. Ante la actual administración, algunos Comités Vecinales fueron de plano ignorados en su solicitud para ingresar al Comité instalado en el 2019 e incluso, nuestra asociación fue votada para no ingresar por el Colegio de Biólogos y las Cámaras Empresariales; a cambio ingresaron regidores y otros organismos como las de valuadores que claramente no resuelven a favor de la ciudadanía, sino de sus propios intereses y beneficios.

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Con base en el Programa de Desarrollo Urbano del centro de población de Cancún 2014-2030, existen diversas problemáticas que se mantienen vigentes en la ciudad que no son atendidas por las autoridades

Problemas centrales identificados

1.- La inexistencia de un instrumento de Desarrollo Urbano del centro de población de la ciudad de Cancún congruente con la legislación, se debe a dos causas principales: un marco regulatorio incongruente y la falta de un instrumento que rija y haga valer la ley.

2.- La insostenible estrategia de medio ambiente en la ciudad de Cancún se debe a la desatención de las áreas de valor ecológico, la pérdida de valores ambientales, áreas desprotegidas, inadecuado manejo de los mantos freáticos y de los humedales donde incluso se permite la presencia de asentamientos irregulares, lo que refleja la deficiente planeación urbana

3.- El insostenible modelo económico en función del Desarrollo Urbano en la ciudad de Cancún se explica por tres causas: el debilitamiento de las actividades turísticas, el desaprovechamiento de las zonas con potencial turístico de la ciudad y las zonas con dificultad para incorporarse a la dinámica de la ciudad. Ésta última se debe a factores como el incremento de los asentamientos irregulares, la presencia de fraccionamientos no municipalizados a los servicios públicos donde las viviendas no se adaptan a las necesidades de la población, pues no cuentan con los estándares mínimos de habitabilidad según el Consejo Nacional de Población (Conapo).

4.- La visión desintegrada del Desarrollo Urbano del centro de población de Cancún responde a cinco factores causales como son un modelo de movilidad urbana de insostenible intervenciones en espacios abiertos y áreas verdes, el desarrollo de infraestructura insostenible, el insuficiente equipamiento y funciones de la jerarquía de la ciudad y un modelo de habitabilidad inadmisible.

Efectos institucionales

* La administración pública municipal queda sujeta al PDU inmediato anterior si el que revisan no avanza.

* La visión no integral impide planear el equipamiento a escala regional.

*La autoridad se queda limitada a la capacidad de atención oportuna a la ciudadanía.

* En cuando a la movilidad, es claro que existe una operación desorganizada de las unidades, rutas con movimientos repetitivos y existe una extremada competencia por una misma demanda, lo que hace un crecimiento de rutas sin control, cruces conflictivos en nodos vehiculares.

* Existen efectos sociales provocados por altos niveles de hacinamiento debido a las deficientes condiciones de vida en los polígonos de alta y muy alta marginación en donde es clara una inequidad en el acceso a los servicios públicos y oportunidades de educación, salud, cultura, deporte, recreación, participación social entre otras, además de violencia urbana y una baja calidad de vida.

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