Caen ángeles jarochos enviados para una dama, y un malix contento

0
143

Arpa en la calle con Nematatlin, flashmob en Valle Verde dentro del festival internacional Arpa Fest 2021

Texto y fotos: Héctor Cobá

La interrogante ¿quién me mandó esos angelitos de blanco?, a causa del conjunto jarocho Nematatlin, casi roba corazones en la comunidad de Valle Verde, actitud ajena a la séptima edición del festival internacional Arpa Fest 2021, organizado por Julio González apalancado por Alejandro Ramos y muchos colaboradores. 

A Valle Verde llega Nematatlin, una de las estrellas del Arpa Fest, artistas dignos de un gran teatro con caras entradas, artistas de calidad, de prosapia, y sencillos, tanto que su arte llegó a una calle lodosa del lugar.     

Prueba de sonido      

Los de Nematatlin platican y esperan su turno en tanto instalan cables, micrófonos y bafles, del otro lado Julio González y Alejandro Ramos se ocupan de las labores previas al flashmob, en la tienda cuyo propietario generoso ofreció la energía eléctrica para los aparatos musicales que lo requieran, en la esquina de la avenida del Valle cruce con la conocidísima Cuchilla. 

Yolotzin (Campos) es mi novia dice Salvador Peña Herrera, ante la pregunta de cuánto le costó la elegante arpa que tiene en sus manos, no hemos coincidido en los compromisos. No me traje la copetona (su arpa) porque no entra en el auto, es más alta que ésta.

A, cuatro, siete, sí sí sí, a sí sí sí, a dos, uno dos, dos dos, a, sì a, sì dos. Todo listo para la actuación de “los cantores”: Nematatlin, en totonaco. Todos ellos vestidos de blanco a la usanza jarocha desconocían que eran observados y bien. Una señora de no malos bigotes expresa: ¿quién me mandó esos angelitos de blanco?, con quien platica le dice, mereces más, pero con eso te conformas. Sí es la respuesta. La hermosa dama que va a entregar cinco vasos de litro, de barbacoa, al rumbo de Rancho Viejo, de un lado de la calle al otro, bromea con su vecina: le trajimos música doña, la vida hay que vivirla con alegría.    

Otra vecina, 20 minutos antes del concierto programado pasa junto a los músicos, ella pregunta que si qué es eso, una fémina del Staff del Arpa Fest le contesta: aaaaaah van a tocar arpa, un grupo de Veracruz.

A las 10:01 hay que moverse del lugar, tres cuadras adelante de la avenida del Valle, ya que hay un sepelio cerca, lo que obliga, por respeto, a moverse, simbólico el lugar con la lluvia anunciada que no cayó, en medio de las calles Lluvia y Granizo.

Ocho minutos después Julio González exclama ¡aquí nos vamos a llevar todo! Un charco cerca estropea y blanquea la brillante negrura de las llantas. Y es que la plataforma de aluminio, en el primer lugar, brillaba cual plata, la cabina del conductor también. Relucientes como quinceañeras, brillan el rin, y las llantas en su negrura. Plataforma de Grúas Abimerhi AC-29 cedida de manera altruista sin ningún costo, si no es para algo político, gratis para el festival de arpas, Arpa en la Calle, no se acepta el pago del chofer, del arrendamiento ni para gasolina del vehículo. Respuesta solidaria y generosa al apoyo de una actividad cultural, asevera el colaborador de Julio González: Alejandro Ramos.  

En la calleLluvia, del matrimonio de Adrián Ramos Alegra y  Norma Patricia Díaz Cruz, propietarios de la pollería Pío el granero de dios, que gentiles permitieron usar su energía eléctrica.

10:20 Los músicos son subidos, como vehículos accidentados, a la plataforma para iniciar su intervención musical, en una especie de elevador que se llama Willy (la plataforma que sube y baja); en medio de minúsculas gotas de lluvia, un chipi chipi… Comienza sus ajustes, afina instrumentos, arpa, voz.

Unos 13 minutos después Nematatlin vierte su musical arte, por el frente pasan motos, taxis, combis, camionetas, mototaxis, triciclo con agua, “Eso, ahí va la del agua” canta el coplero y pregonero Salvador Peña Cadeza la primera canción con el dulce acompañamiento del arpa, jarana, bajo sexto.

Julio (González) pisa mi… caliente, de perro. “Eso es de buena suerte”, asegura el chavo Chavo, clon alargado de Wilfrido Vargas. Brillan los diminutos focos de la torreta rectangular encima de la cabina como si bailaran al ritmo de las cuerdas veracruzanas. Estamos en la plataforma de aluminio menciona Peña.

El Colás. Colás, Colás, Colás. Sigue la rítmica música y el canto, cinco minutos después; pasa una mujer en su camioneta marcando el ritmo con la palma de su mano. Del lado derecho de la plataforma la señora de la pollería no para de pelar pollo para venderlo recién matado, por cada lado hay un mototaxi, su correspondiente mototaxista extasiado.

El pregonero, el único que habla, canta y coplea, festeja estamos aquí gracias a Julio González (JG) él es el culpable, mientras éste hace su trasmisión. Sorprendido por una conocida de hace muchos años, quien lo abraza y besa.   

Unos 17 minutos antes de las 11 de la mañana, el clásico El Cascabel, el sabor musical atrae a dos ciclistas, que se paran detrás del mototaxi de la derecha. Ay como retumba y suena mi cascabel en la arena. “Eso, vamos” lanza Peña, se oyen aplausos.    

A las 10:48 se escuchan los acordes de un jarabe, inicia copla: traemos el Arpa Fest a todos ustedes, a Valle Verde. Versos Ad Hoc, a ver si los de los quesos de Chiapas disparan la botanita. Damitas veo que las mujeres no sueltan las bolsitas, quién sabe que traen adentro. Hago versos sin recato, ¡doña cómo le hizo para tener tanto chamaco? Ya vi que esta jefa es buena para pelar pollo. Ya vi que en Valle Verde hoy hasta los perros están contentos; están tan contentos que hasta tu regalito te dejó, alude a JG, por la embarrada involuntaria.

Julio no lo digo por cohecho, lo mejor de traer este festival, es lo mejor que tú has hecho.

Quinta rola jarocha y última, aunque sea un pedacito de Veracruz, cantan La Bamba, al mismo tiempo que se comienza, pasa un canoso sesentón que dice en voz baja, El Querreque… 10:56 El perro malix contento escucha la música y al mismo tiempo se cobija del sol debajo de la plataforma. Ahora se la dedico al del triciclo. Yo no soy marinero, por ti seré, por ti seré, Bamba… el viejito viejito (del triciclo), con trabajo pero se echó su bailadita.

¡Eso fue todo, amigos!, se despide Peña Cadeza.

13 minutos después de las 11, igual que un flashmob que reúne un grupo de personas de repente, atraídas por el grupo jarocho, la vida sigue su ritmo en Valle Verde, cada uno agarra su rumbo…

GALERÍA