Bolsa primordial, la “barriga” de tu gato que no es lo que crees

Llamamos órganos vestigiales a algunos elementos de la anatomía que han perdido parte o la totalidad de su función con el proceso evolutivo, y que pueden llegar a desaparecer a lo largo de las generaciones.

En el caso de los seres humanos, tenemos el músculo palmar largo en el brazo, el apéndice o el coxis, que en su momento formaba parte de una cola ya perdida.

En lo que respecta a los gatos domésticos, una de esas estructuras o atributos que han perdido ya su funcionalidad total o parcialmente y que nos recuerdan su vínculo con los felinos salvajes de los que proceden, es la bolsa primordial en su abdomen.

Se trata de un trozo suelto de piel, pelo y grasa que se encuentra en el vientre de los gatos, y que se balancea cuando caminan. No tiene ninguna relación con el peso del felino, pueden poseerlo gatos muy delgados o los que padecen sobrepeso, y ni la esterilización ni la castración causan o eliminan la bolsa primordial.

La presencia de una bolsa primordial es normal y no afecta en absoluto a la salud del gato. Tampoco influye si es de raza o un gato sin ella, y suele empezar a formarse alrededor de los seis meses de edad, tanto en machos como en hembras.

Hay tres hipótesis acerca de la utilidad original de este colgajo y que comparten con tigres, leopardos o leones.

La primera es que tenga una función protectora de los órganos internos. Quienes han visto a dos gatos jugar o pelearse, habrán podido observar que una de las posturas frecuentes es la de enzarzarse y patearse mutuamente la tripa, por lo que la bolsa primordial actuaría de escudo al añadir una capa adicional contra las afiladas uñas o los dientes.

La segunda hipótesis apoya que este exceso de piel, pelo y grasa les otorga la increíble elasticidad de la que hacen gala, y que les permite estirarse, retorcerse y girar su cuerpo con destreza y celeridad, que en un entorno hostil como en el que viven los felinos salvajes, puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte para huir de un ataque o cazar a sus presas.

La tercera posible ventaja anatómica de la bolsa primordial, y no menos importante, es que se trate de un espacio extra de reserva de alimento. Puesto que los felinos salvajes y los gatos domésticos ferales no suelen tener acceso a comida todos los días, cuando tienen opción de alimentarse, lo hacen de forma abundante y copiosa hasta que tengan otra nueva oportunidad. La bolsa primordial sería un almacén adicional de grasa durante esos periodos de alimentación insuficiente.

Los científicos no saben con certeza cuál es la función principal de la bolsa primordial, o si se trata de una combinación de todas las mencionadas. (20 Minutos)