Así nos vemos – La Isla Bonita…

Edgar Prz

Existe una isla en el estado donde “no se detiene el tiempo”, siempre se está en movimiento constante y por ello no presenta los problemas clásicos de la zona continental. Me refiero al lugar donde amanece más temprano, donde el sol suelta sus primeros rayos y acaricia con su aparición a toda esa comunidad otrora de pescadores y ahora ya conformada por hombres y mujeres de bien.

Isla Mujeres en estos ocho meses del gobierno de Atenea Gómez Ricalde es otro, estaba en una situación de confinamiento letal por la mala administración del innombrable Juan Carrillo, quien como los vándalos se hacía llamar “el Primo” y llevaba siempre una gorra para lucir más juvenil pero también para ocultar un problema capilar..

Se dedicó en su primer trienio a la vanidad, al cultivo de su ego, a grado tal que trajo muchos funcionarios de fuera desplazando a los profesionistas insulares, desde entonces marcó el camino de su gestión. No solo los trajo a que lo acompañen al saqueo sino que les dio poder para hacer y deshacer, trajo matrimonios completos como el de Irazú Sarabia con  Norman Elías Ángulo a quien se le atribuye la casi desaparición de la Tortugranja, mal administrada, fuga de recursos, nulo mantenimiento y lo peor, que los animales recibían malos tratos y qué decir de los alimentos.

Mientras ella al principio fue directora de Planeación se sentía el poder detrás del trono, regañaba, sobajaba al personal y se sentía intocable, casi la primera dama.. Juanito le perdonaba todo y así como este relato de amistad, compadrazgo, afinidades comunes se fue escribiendo la historia de esos seis años malignos, superfluos, que dejaron una cauda de calamidades.

Atenea está demostrando tener capacidad para revertir las cosas, tomó el toro por los cuernos y no dudó en presentar denuncias por los desfalcos, desvíos de recursos, obras inconclusas y obras ficticias que hasta los expedientes se llevaron, dizque para que no quede huella.

Un trienio más y consumaba la muerte de la Isla, eso generalmente sucede cuando se eligen autoridades que no viven allí, que no están habituados a las necesidades, demandas y peticiones de los isleños, no es lo mismo ser un oledor a ser un gobernante.

Recordemos que Juan Carrillo fue de los cercanos colaboradores de Beto Borge, fue gente afín al Team Borge y por ello fue premiado como Marqués de Isla Mujeres. Al ver que su saqueo fue bárbaro prefirió bajo la sombra protectora de Laura Fernández volverse verde y convertirse en diputado federal, luego la traicionó y ahora está alhajita se replegó con Mara, buscando cobijo y protección…

Esta es la trayectoria de quien ahora luce como blanca palomita y hace de todo para que Mara lo compre, siente que con cambiar de camiseta le perdonarán sus pecados, lo que no sabe es que al final va a ser sacrificado, hay cosas que por la putrefacción que traen el olor los delata y este personaje debería ser nombrado “non grato” para la isla, además que se agilicen los trámites de la demanda en la Fiscalía para que se aclaren las cosas, los isleños ya no están para solapar los males de aquel gobierno similar a los soldados de terracota…

Tan metida está Atenea en recuperar la gloria, que acaba de traer el premio de “Mejor destino Turístico”, tiene un combate permanente con el sargazo y la isla luce impecable, está atenta a todos los problemas como la recolección de basura que había invadido a la Isla y ahora hay una asepsia envidiable. Celestino Palomo, el director general de Seguridad Pública y Tránsito ha dejado sentir su capacidad y su experiencia, aunado a su talento en poco tiempo se ha recuperado la lozanía y tranquilidad que ya disfrutan los isleños.

Atenea, como buena capitana de barco, llegó a poner orden y a enderezar la proa que amenazaba con hacer agua, bien por ese tipo de autoridades que desde su infancia conoce a la perfección la isla y sabe lo que hay que corregir y lo que hay que implementar. Basta de importar autoridades, basta de permitir que cualquier golondrino gobierne, basta de corromper isleños para convertirlos en aplaudidores, ¿me escuchas, Manuelita?

Mejor seguiré caminando y cantando la canción de Madonna, la Isla Bonita: “ anoche soñé con la isla, como si nunca hubiera ido, conocía la canción.  Una joven con ojos como el desierto. Todo parece que fue ayer,  no muy lejos. Tropical la brisa de la isla, toda la naturaleza salvaje y libre, aquí es donde anhelo estar, la Isla Bonita…”