Así nos vemos

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Las alhajitas del gabinete…

Edgar Prz

A poco menos de un año de la conclusión del ejercicio gubernamental de Carlos Joaquín, los momios no parecen favorecerles a los “ilustres» miembros del gabinete legal y ampliado, sumándole Institutos y Organismos Descentralizados que también sangran al erario.

Son más de 40 dependencias de primer nivel más acomodaticios y los que disponen del presupuesto en donde colocaron a sus parientes, familiares, oledores y en algunos casos hasta su quech (asistente sexual) disfruta de las jugosas prebendas.

La inmensa mayoría ha vegetado durante los cinco años y meses que lleva esta administración, muy pocos se pusieron la camiseta, los menos le sacaron lustre a su encargo y los más tomaron vacaciones durante casi todo el sexenio, no hicieron más que disfrutar del erario y darse la dolce vita.

Hubo errores que nunca se subsanaron, decisiones que no se tomaron, omisiones que tejieron complicidades y eso minó la credibilidad, les restó méritos y nunca estuvieron a la altura. Súmele que les cayó de maravilla el tema de la pandemia, varios no se han enterado que hace más de un mes estamos en semáforo verde.

Un caso verdadero y denigrante fue la  desastrosa labor que desempeñó el chetumaleño Manuel Alamilla como oficial mayor, vino precedido de una buena fama, sólo que su vanidad, su ego, su falta de sensibilidad lo atraparon y le crearon una burbuja  de la cual nunca salió.

Eso afectó sobremanera a la clase local que nunca fue atendida y se tomó el atrevimiento de darle continuidad a  la oprobiosa reingeniería administrativa de Beto Borge. Privilegió el desempleo, los despidos y se sentía el Rey Midas, actuaba con total impunidad y no dio crédito cuando fue cesado, corrido de su trabajo, nadie elevó una oración de esperanza por él.

Estaba tan apestado, emanaba tal hedor que hasta su dependencia fue desaparecida, como la canción de Lupe Esparza “que no quede huella, que no, que no…”

Si quieres atacar a los chetumaleños, dale poder a uno de ellos y se encargará de tal labor, se repite la historia de Hendricks, quien sobresalió por ese enorme detalle y por eso no vive en Chetumal.

Pero no solo él, la creación del Instituto para el Desarrollo del Pueblo Maya generó opiniones favorables, se esperaba su accionar para devolverle la grandeza a ese noble pueblo  que ha sido olvidado por los siglos de los siglos. Se hicieron foros, se convocó a especialistas en la materia y luego, cruel decepción, cuando nombran y se lo entregan a una verdadera inexperta, a alguien que desconocía la operatividad y los alcances de ese organismo, su único mérito es que anduvo en campaña y es comadre del Tlatoani estatal.

Delta Moo resultó favorecida y todos los sueños e ilusiones se esfumaron, no hay productividad, no hay acercamiento, no hay trabajo que justifique su existencia. Lo primero que hizo fue volverlo familiar, hijas, yerno, hermanos  cobran en esa dependencia.  De los mayas, de los dignatarios la división es su única carta de presentación.

Hay serios problemas internos por el descuido a propósito y favorecimiento a otros grupos. Los más ancianos se están muriendo en la soledad de sus casitas, no hay apoyo para atención médica, no hay traslados, no hay nadie que se preocupe por esos monumentos de la historia. La pandemia se llevó a varios y nunca ningún ramo de flores, ninguna rosa, menos alguna esquela,  nunca se vio su presencia en algún funeral.

Es lo malo de darle poder a quien no sabe, darle alas a las aves que nunca se van a elevar ya que la ignorancia es también complicidad.

Así fueron transcurriendo los meses y los años, la pasividad se apoderó de esas y otras dependencias de gobierno. Si pasaran por el juicio de la ciudadanía, varios funcionarios estarían rumbo al cadalso, enfiladitos y habría hasta lista de espera.

Estas postales desprestigiaron a las dependencias que sí trabajaron, son tan pocas que caben en la palma de la mano… ¿Cuántos tendrán el próximo año una navidad amarga? ¿Cuántos estarán haciendo artesanías y urdiendo hamacas? ¿Cuántos estarán guardándose con los nervios de punta y comiendo las uñas que se dejaron crecer durante todo el sexenio? ¿Cuántos traicionaran sus causas para pegarse con el abanderado? Si provienen del fango al fango van a retornar, ¿no lo cree usted?

Mejor seguiré caminando y cantando “Y te acercas y te vas después de besar mi aldea, jugando con la marea te vas pensando en volver. Eres como una mujer perfumadita de brea, que se añora y que se quiere, que se conoce y se teme. Qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneo…”

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