Así nos vemos

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Bien por C.J…

Edgar Prz

El tiempo está pasando muy rápido, el fin de año está tan cerca que los adornos navideños ya se dejan ver. Esto traerá consigo triunfos individuales al estar vivos ya que los meses pasados fueron muy difíciles, varios parientes y amigos se quedaron en el camino.

El año no inició con buenos augurios, la sombra de la pandemia, acompañada de la dama de la guadaña, transitaron con total libertad, hasta que las vacunas y las medidas sanitarias fueron poco a poco desplazándolas y por ello, hoy las condiciones son diferentes, ya hay más alegría y sonrisas en la gente. Lo cierto es que la incansable labor de Carlos Joaquín está dando resultados efectivos.

Se dedicó de lleno a afrontarla, a combatirla, a darle personal seguimiento aun a costa de la pérdida de popularidad, del desgaste a su figura, de sufrir muchos señalamientos  de opacidad, negligencia y abandono.

Las pruebas están siendo superadas, la nueva normalidad trae consigo la recién adquirida costumbre de llevar el cubrebocas y ponerse sanitizante antes de cualquier actividad o al entrar a la casa, tiendas, restaurantes u oficinas, ese estilo va a ser difícil de abandonarlo, hay que aprender a convivir con él.

La vida cambió y hay que reconocerlo, nada volverá a ser igual ni las postales de vida ya que hay ausentes ni las actividades laborales serán en los mismos niveles y términos.

Estamos entrando en etapas inéditas, lo vemos con el retorno gradual a clases, los estudiantes no están del todo en clases presenciales, los grupos de 40 alumnos ya no existirán, ahora son divididos entre dos o tres grupos, los cuidados en los infantes tendrán que ser más estrictos.

Cierto es también que la pandemia trajo un sabucán de padecimientos externos, la diabetes se disparó, las enfermedades de presión arterial, taquicardias, el estrés,  las embolias hicieron su aparición, psiquiátricas  por el encierro, psicológicas por la inactividad, el Alzheimer fue implacable con nuestros adultos mayores al igual que el Parkinson.

Urge que en lugar de hacer obras suntuosas que solo son escaparate, provean de más medicamentos a los Centros de Salud, mayor y mejor atención en los hospitales y lograr lo que siempre se ha anhelado una verdadera atención médica gratuita, que este por encima de los gustos y fobias de las autoridades.

Quintana Roo está de nuevo en el carril adecuado, va por el rumbo correcto a su adecuada recuperación, los centros de hospedaje, comercios, restaurantes ya ampliaron sus horarios de funcionamiento y hay más comensales. El semáforo verde da confianza, ilusiona, reactiva las ganas de continuar con las actividades, después de 20 meses de encierro, de cerrazón, de improductividad…

Todos debemos poner el ejemplo, que nadie se sienta desplazado menos rezagado, la vida es bella y debemos de subirnos al vagón que la transporta, pongamos nuestro mejor esfuerzo, nuestros amigos y la familia estarán agradecidos.  Intentémoslo, demostremos que somos capaces de eso y mucho más…

Apoyemos a nuestras nuevas autoridades que están en la dura lucha de limpieza de casa, ya que las autoridades salientes, no sólo les dejaron como herencia un mugrero, sino que se llevaron todo, hasta las escobas, ¿será que pondrán su sindicato de brujas?, ¿o se las llevaron porque ellos las compraron? Sólo que no fue con su dinero, sino el de todos, craso error.

Mejor seguiré caminando y cantando: “Nada te llevarás cuando te marches, cuando se acerque el día de tu  final. Vive feliz ahora mientras puedas, tal vez mañana no tengas tiempo,  para sentirte despertar…”

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