ASESINOS DE MASCOTAS USURPAN A VETERINARIOS

25 perros han fallecido en un mes por malas prácticas en “estéticas” y clínicas clandestinas, denuncia expresidente del Colegio 1 de Médicos Veterinarios, Jorge Arturo Dzul León; Ley de Bienestar Animal es “letra muerta”

SALVADOR CANTO

El expresidente del Colegio 1 de Médicos Veterinarios en Quintana Roo, Jorge Arturo Dzul León, denunció la usurpación de profesiones cometida por alrededor de 55 negocios que se anuncian en redes sociales o que cuentan con un establecimiento como estética pero que operan ilegalmente como clínicas en Benito Juárez, en donde personas inexpertas y sin título realizan mala praxis tanto en la atención como en las cirugías de mascotas, lo que ha propiciado en el último mes el fallecimiento de al menos 25 perros por negligencias.

Relató que varios casos han sido atendidos por él personalmente, pues los propietarios de las mascotas lo buscan para revisar la condición de salud de los animalitos que fueron sometidos a cirugías en dichos lugares por el hecho de que les cobran más barato que en una clínica legal, que cuenta con especialistas realmente preparados.

“Me han llegado casos en donde estas personas realizan cirugías sin el procedimiento adecuado y amarran con lo que encuentren a las mascotas, es decir, usan hilo de hamaca, cordeles e incluso cinchos de plástico”, explicó.

En entrevista con El Despertador de Quintana Roo, el MVZ mencionó que ya se han interpuesto algunas demandas penales por dicha situación, además porque en esas circunstancias existe también maltrato animal que se debe de castigar conforme lo establece la Ley de Bienestar Animal, la cual, dijo, “lamentablemente parece letra muerta”.

De Viva Voz, alertó también la existencia de una red de distribución ilegal de medicamentos controlados que debería ser investigada por la Fiscalía General de la República (FGR), pues “entregan el producto de forma clandestina y eso se considera narcomenudeo”.

En torno al abandono de mascotas que sigue a la alza, dijo que esto es un asunto que ya debe de ser considerado como un tema de salud pública por las autoridades, pues hay muchas enfermedades zoonóticas (que se puede transmitir entre animales y seres humanos), que se registran por el simple hecho de que los animales de la calle defecan, orinan y todo esto se seca y se vuelve polvo.

Finalmente, hizo un llamado a los próximos diputados federales para que revisen la Ley de Bienestar Animal y se atiendan las múltiples lagunas legales que tiene para que realmente exista una fiscalía especial con suficientes elementos de investigación, con las facultades necesarias para que se atienda el maltrato animal que sigue prevaleciendo en Quintana Roo.

—¿Qué nos puede decir en torno al tema de la usurpación de profesiones de médicos veterinarios?

—De cinco años para acá se está dando un boom de la medicina veterinaria, y esto ha hecho que gente sin la preparación adecuada esté ejerciendo; en el mejor de los casos ejerciendo con licencia, pero de un año a la fecha han aumentado los usurpadores de profesión, porque ya vieron que jugar con la salud del animal —porque para ellos es solo eso, un juego— y los sentimientos de la gente es un negocio. Se olvidan de que existe una Ley de Bienestar Animal que se supone debería regular todas estas situaciones y estamos teniendo una laguna legal en estos ámbitos.

¿Como Colegio han recibido denuncias o ya presentaron algunas ante las autoridades ministeriales?

—Desafortunadamente hemos recibido pocas denuncias porque la gente no quiere tener problemas, entonces como se que se indigna al momento, se les ha apoyando inclusive de forma legal para que puedan interponer la denuncia como afectados, con el objetivo de que se pueda atender esta situación de usurpación de profesiones dentro de nuestro ámbito veterinario, en donde están cayendo también, debido a sus malas prácticas, en el maltrato animal y tampoco se está regulando, entonces la gente empieza a ver que ‘cita para esto, cita para lo otro’ y muchas veces se desisten de la denuncia. Actualmente sabemos de dos usurpadores de profesión de los cuales uno ya tiene una denuncia a la que se le está dando seguimiento, para poder tener la carpeta formal y llevarlo ante las autoridades pertinentes, ya sea cárcel o lo que tenga que ser.

¿Cuáles son las características de un usurpador?

—Ahorita hay muchos estilistas, mucha gente con amor a los animales, rescatistas, se habla de usurpadores, de intrusos dentro de nuestra profesión sin la preparación pertinente y creen que con el simple hecho de haber apoyado a algún veterinario alguna vez en la vida o dedicarse a criar animales o salvar animales, ya se sienten ellos con el poder de ejercer una profesión, que es la medicina.  Hay casos específicos como el de una persona que se anuncia en redes sociales como Gerardo “N” que tiene una clínica, quien fue contactado por una mujer, y aquí hay que decirlo igual, también la gente tiene responsabilidad por no preguntar si tiene título o una cédula profesional, que es lo que nos avala legalmente para poder ejercer. Entonces, le hablan a esta persona que obviamente no tiene los permisos, tiene un negocio sin los documentos adecuados como Protección Civil, Fiscalización, Cofepris, Secretaría de Salud y Ecología que son quienes deben revisar.

¿Qué riesgos hay de que las personas acudan con un timador?

—Estos tipos hacen cirugías con anestésicos pero no tienen el conocimiento ni la capacidad y tenemos un caso que ya fue denunciado de una persona que amarró literalmente, sin hacer el procedimiento adecuado de una cirugía, con lo que encontró. Te puedo decir que aquí me han traído mascotas de urgencia que han sido atendidos en esa clínica en donde les han hecho cirugías con hilos de hamaca, cordel y con cinchos de plástico que obviamente no es el material quirúrgico requerido. Entonces, aquí estamos cayendo en un maltrato animal nuevamente y es preocupante porque los animalitos en muchos casos son parte de nuestra familia y no sabemos en manos de quién los estamos dejando sin poner atención en que esas personas no tienen título ni cédula profesional y con el precio que dan, es en donde uno se puede dar cuenta de eso.     

¿Qué pasa con el uso de medicamentos controlados?

—Ese es otro de los problemas en donde la Fiscalía General de la República (FGR) tendría que estar a las vivas, por el uso de anestésicos que son medicamentos controlados y no sabemos en dónde los consiguen estas personas; entonces, aquí hay una red de distribuidores sin escrúpulos que con tal de vender no verifican la documentación de estos establecimientos y a pesar de ello no tienen los manejos adecuados con la anestesia y entregan el medicamento como si fuese narcomenudeo y por eso las autoridades federales deberían de estar atentos a ello, porque estamos hablando de drogas.

¿Existe algún padrón de médicos veterinarios en Benito Juárez?

—En teoría, al tener ya la cédula profesional, el médico ya puede laborar en cualquier parte del territorio nacional, pero por cada estado y municipios existen reglamentos que en el caso de Benito Juárez, para poder laborar se necesita estar inscrito en el padrón de profesionistas del estado y esto se hace ante la Secretaría de Educación. La gente que está dentro del Colegio tenemos estos permisos, porque para poder pertenecer a él se debe de contar con el título, la cédula profesional y estar inscrito en el registro del padrón de profesionistas y obviamente, nosotros tenemos una base de datos de los veterinarios que pertenecen a nuestro gremio y existe otro Colegio de Veterinarios con el cual hemos estado tratando de llevar el trabajo mano a mano. Por fortuna, hay veterinarios que no están en ninguno de estos dos grupos, es decir, no son ni colegiados ni asociados ni nada, pero están teniendo contacto con los dos colegios para tratar de corregir este problema que están pasando por alto las autoridades. Entonces, tenemos el registro de por lo menos 167 veterinarios legales y también tenemos registro de aproximadamente 55 lugares entre farmacias veterinarias, agropecuarias, estéticas caninas y lugares de mala muerte que no son ni una ni otra, ni nada, es decir, son “pet shop”, se les ocurrió meterse a un tianguis, etcétera, pero usurpan la profesión porque intentan ejercer como médicos veterinarios sin licencia alguna.

¿Hay mucha demanda de servicios veterinarios?

—Desafortunadamente en nuestra cultura queremos todo gratis, que todo se nos dé a manos llenas, cuando realmente tener a un animalito implica una responsabilidad y también implica un presupuesto; así como se supone que nosotros debemos de tener un presupuesto para el dentista, el médico, para diferentes pruebas, muchas veces no tenemos para esto y aun así tenemos animales que también necesitan un presupuesto para que reciban atención porque también necesitan un dentista, un veterinario, en algunas ocasiones peluquero, etcétera y aquí hay veterinarias que dan ese servicio de peluquería, y hay lugares específicos de peluquería, de los cuales yo no estoy en desacuerdo que vayan con ellos, el problema es que muchas de esas peluquerías intentan hacer el trabajo de un veterinario. Una vacuna, por ejemplo, no es un solo piquete, no es ‘agarro mi botecito, el líquido y doy el piquete’, sino que hay toda una información detrás de esto y a veces la gente se va con un precio sin darse cuenta en manos de quién ponen a sus mascotas y lamentablemente ahí vienen las consecuencias, en algunos casos se puede rescatar a la mascota con la atención de los verdaderos especialistas, pero en otros casos desafortunadamente mueren por esa mala atención que les dieron al principio.

¿Qué opina de que muchas veces se dice que los veterinarios lucran con la profesión?

—Se habla mucho de eso, pero yo creo que se utiliza mal la palabra porque lucrar realmente no es algo malo, porque si uno estudia una carrera es para obtener algún beneficio y si bien un médico veterinario estudia para lucrar con su carrera, no estudiamos para lucrar con los animales, a diferencia de los usurpadores de profesión cuyo objetivo es precisamente lucrar con los animales y con los sentimientos de las personas a quienes además engañan. 

¿Cuál es la situación en torno a la distribución de medicamentos?

—En el caso de Benito Juárez hemos detectado que los distribuidores de medicamentos le están faltando al respeto al gremio veterinario y te puedo mencionar varios, entre ellos los distribuidores que tienen a Boehringer como su laboratorio vendiendo sus pastillas como desparasitantes, estos comienzan a venderles ya a los usurpadores de profesión. Lo grave aquí es que les venden medicamentos de uso exclusivo veterinario y venta exclusiva con prescripción médica; entonces, ya el mismo laboratorio que sin ser el culpable, porque hasta cierto punto ellos están diciendo la forma en que se debe de vender ese medicamento, lo preocupante, insisto, es que se está dando una resistencia de los bichos que se atacan con estos medicamentos y corremos el riesgo que ocurra lo mismo que en Europa, en donde se comenzó a vender o a aplicar tan indiscriminadamente que los parásitos comienzan a generar resistencia y luego ya nada va a servir y el día de mañana que necesitemos algo para luchar contra parásitos no vamos a tener nada en mano. Creo que esto es una irresponsabilidad muy grande por parte de los distribuidores que están apoyando a esos usurpadores de profesiones, a algunos rescatistas que lo están haciendo sin ninguna moderación y sin una asesoría profesional y lo hacen por puso empirismo y eso los lleva a caer también dentro del maltrato animal.

Por otro lado, ¿qué opina del abandono de animales?

—Si bien se está teniendo una  mejor educación por parte de los veterinarios y de los dueños de las mascotas, quienes ya buscan darle una mejor calidad de vida a sus animalitos, también vemos muchos animales en la calle porque no se ha logrado controlar este problema, necesitamos esterilizar muchos animales, que el gobierno nos apoye. Yo entiendo que no es toda la responsabilidad del gobierno, también es responsabilidad de la población porque se dan casos en que tienen un perro de raza y de repente les fastidió porque ya no es el cachorrito que esperaron y lo sueltan. Este tipo de casos sí es denunciable, por fortuna la Dirección de Protección y Bienestar Animal nos está apoyando y a mí me consta, el problema es que son demasiados casos. Yo estuve con ellos en por lo menos un turno de seis horas, porque los estuve apoyando en una campaña de esterilización que hicieron de forma gratuita y en ese lapso tuvieron entre 20 y 30 llamadas de abandono, no quisiera imaginarme los demás días. En el 2009 teníamos una cifra de siete perros y 12 gatos por habitante de Benito Juárez, ahora estamos casi seguros que las cifras se han ido casi al triple en gatos por lo menos.

¿Se podría considerar la proliferación de animales en la calle y el maltrato como un asunto de Salud Pública?

—Precisamente yo soy especialista en salud pública y desde luego que sí, es preocupante lo que pasa con el tema del maltrato animal y si bien las autoridades dicen que tienen otras prioridades como la inseguridad, por ejemplo, lo cual es entendible que quieran calmar la ola de inseguridad que vivimos todos los benitojuarenses, pero bueno, la salud pública también es muy importante porque hay muchas enfermedades zoonóticas (que se pueden transmitir entre animales y seres humanos) que nos están afectando por el simple hecho de que los animales de la calle defecan, orinan, todo esto se seca, se vuelve polvo, tenemos niños que juegan en la tierra, caminan descalzos, andan en los parques y entonces sí hay un problema de salud pública, parásitos, problemas en piel, hay muchos problemas que tienen que solventarse y se solventarían tratando de combatir a la población doméstica callejera.

¿Participaron ustedes en la revisión de la Ley de Bienestar Animal?

—Sí, nosotros estuvimos revisando junto con una asociación que se llama Opus Magnum el tema de la Ley de Bienestar Animal; sin embargo metieron (los diputados) unas regulaciones que representan unas lagunas legales, por lo cual la ley necesita nuevas reformas y necesitamos hacerlo ya, nuevamente. Te puedo decir que la ley actual está escrita y olvidada, es una ley muerta prácticamente, tenemos un escrito, un papiro como le hacían los egipcios que lo guardaban y listo; no se está ejerciendo como tal. No obstante, si bien se está haciendo valer, lo más suavecito que se pueda, el miedo a aplicar la ley como tal existe por parte de las autoridades.

¿Hubo consenso para establecer esta ley?, porque se hizo sin una estructura operativa

—Se tomaron en cuentas muchas cosas e incluso se hicieron las recomendaciones pertinentes sobre qué autoridades deberían de estar metidas en esto y que en aquél entonces era Salubridad la responsable del Centro de Bienestar Animal y ahora es Ecología, y pues a dicho Centro pareciera que no le llegaron los recursos o no podían laborar. Cuando se hizo la proposición de la Reforma para el Congreso del Estado, ellos cambiaron mucho porque se hablaba de los galleros, las peleas de perros y todo esto, y entonces ahí había algún miedo por parte de las autoridades. Sin embargo se hizo la Reforma y a lo último, o a la mitad, la movieron como ellos quisieron y no como debería de ser; entonces caen estas lagunas legales y se desconoce qué autoridades son las que deberían de actuar y hoy se cree que todo recayó en el Centro de Bienestar Animal como responsable para aplicarla y los dejaron solos, pero lo hicieron sin autoridades. Es decir, si bien el Centro de Bienestar Animal intenta hacer su trabajo, no lo puede realizar porque no hay sustento por parte de los Ministerios Públicos que tienen aparentemente otras prioridades también, entonces no te mandan policías que se supone son quienes deben apoyar para hacer el trabajo.