Enfrenta una nueva investigación por presionar al secretario de Estado de Georgia a “encontrar votos” e intentar anular elección

AGENCIAS

WASHINGTON.- El juicio político en contra del expresidente Donald Trump por presuntamente “incitar a la insurrección” dio inicio este martes con un prolongado debate sobre la constitucionalidad del proceso, que ponen en duda los conservadores al considerar que no se puede procesar políticamente a un presidente que ha abandonado ya la Casa Blanca.

Se esperan largas sesiones durante esta semana, que podrían alargarse unas 16 horas diarias. El miércoles está previsto que las partes comiencen a desgranar sus argumentos: Primero lo harán los “fiscales” del juicio político –que son nueve legisladores demócratas de la Cámara Baja– y luego los abogados de Trump.

No se sabe cuándo durará el juicio, aunque se espera que vaya más rápido que el primer proceso a Trump, que se alargó veinte días. En este caso incluso podría ser cuestión de días, más que de semanas, aunque depende de si los demócratas deciden convocar a testigos.

Es muy poco probable que el exmandatario testifique, pese a que los fiscales se lo han pedido, dado que sus representantes han dicho que no tiene intención de hacerlo y en su primer impeachment tampoco lo hizo.

Por otra parte, el portavoz del secretario de estado de Georgia anunció que su oficina inició una investigación sobre una llamada telefónica que hizo el exmandatario al secretario de dicho estado, Brad Raffensperger.

En el transcurso de la llamada, que duró más de una hora, Trump le pidió a Raffensperger que “encontrara votos” para intentar revocar los resultados de los comicios presidenciales del 2020. Durante la conversación telefónica, el exmandatario insistió en que ganó las elecciones presidenciales. “No hay manera. Ganamos por cientos de miles de votos”, declaró.

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