ARACELI DOMÍNGUEZ: SEGUIMOS EN PIE DE LUCHA

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DE VIVA VOZ

Todos los PDU en el estado pretenden favorecer a los empresarios vendiendo densidades al que dé más dinero, y la prueba está en lo que se hizo en Puerto Morelos, deplora la presidenta de la organización ecologista GEMA

 

SALVADOR CANTO

“Es lamentable que en todos los Planes de Desarrollo Urbano de los municipios, incluyendo la Ley de Asentamientos Humanos de Quintana Roo, se pondere el favoritismo a los empresarios y se vendan las densidades al que dé más dinero, aunque esto signifique reprimir más al medio ambiente”, denunció la presidenta del Grupo Ecologista del Mayab (GEMA), Araceli Domínguez Rodríguez, en entrevista con El Despertador de Quintana Roo. 

Planteó que uno de los claros ejemplos de ello es el PDU de Puerto Morelos, aprobado a toda prisa por el Cabildo unos días antes de que Laura Fernández Piña dejara la presidencia municipal, y hoy dicho documento está suspendido por un juez federal ante el reclamo justo de los ciudadanos que son los que se verán afectados.

“Lo de Puerto Morelos es un tema gravísimo, yo hubiera pensado que quienes lo aprobaron sin conocerlo —porque no lo leyeron siquiera— y estoy hablando de los regidores que no sabían lo que estaban firmando y aun así lo hicieron como para intentar ganar más dinero para las campañas, sin embargo les va a salir el tiro por la culata porque esto es completamente negativo”, refirió una de las pioneras en la defensa de temas ambientales no solo en Quintana Roo, sino en prácticamente todo el Sureste del país.

Con más de 39 años radicando en Cancún y abuela de dos nietos, Domínguez Rodríguez platicó De Viva Voz, como algo curioso, que de unos años a la fecha las agrupaciones ya no denuncian al empresario que devasta o viola las leyes ambientales existentes, sino a la autoridad y/o autoridades que les permite hacer de todo, muy por encima de las reglas en la materia.

En la amplia plática, Araceli Domínguez comentó las peripecias que ha pasado en su larga historia como defensora del medio ambiente e incluso de los animales en la entidad, al grado de que en el 2005 fue encarcelada por el gobierno de Félix González Canto por exigir la atención y liberación de delfines que habían traído en deplorables condiciones de las Islas Salomón para satisfacer los intereses del empresario Bernardo Zambrano, dueño del parque Wet’n Wild.

Sin embargo, este pasaje lo recordó como una de las experiencias más hermosas de su vida, pues afirmó que se pudo dar cuenta de lo vulnerable que es la naturaleza y la enorme presión que tiene que ver el dinero sobre el medio ambiente.

A pregunta concreta sobre su perspectiva del estatus ambiental de Cancún, la entrevistada fue clara al exponer que es “terrible, triste y lamentable”, pues las autoridades sólo han visto el éxito económico no solo a costa de la naturaleza, sino también de la calidad de vida de los pobladores.

“Sí tenemos problemas muy graves, muy complejos que prácticamente son resultado de las pésimas administraciones municipales y los terribles gobiernos estatales que hemos tenido y no por ello varios expresidentes municipales y dos exgobernadores han sido encarcelados”, acotó.

 

—¿Qué motivó a Araceli Domínguez a involucrarse en el tema del medio ambiente y protección animal?

—Desde niña estoy involucrada, trabajé para organizaciones para proteger perros, gatos, independientemente de otros tipos de movimientos en beneficio social, incluso lo hice en Chiapas como voluntaria en dispensarios y cuando vine a Cancún, fue la necesidad de proteger al paraíso al que estábamos llegando lo que me motivó a involucrarme en el movimiento ambiental. Cuando nosotros llegamos era un verdadero paraíso, algo extraordinario, una seguridad fantástica, todo mundo se conocía, a los lugares que uno iba había belleza, playas vírgenes y comenzó a darse ese crecimiento y fue que decidí empezar a trabajar en el tema ambiental.

 

—¿Por qué el nombre de Grupo Ecologista del Mayab?

—Primero porque éramos un grupo de ecologistas que llegamos a la tierra del Mayab, entonces realmente sentíamos que al haber llegado a un lugar tan hermoso, éramos privilegiados y por voluntad propia nos convertimos en quintanarroenses y así le pusimos con la idea de salvaguardar todas las bellezas de la región.

 

—Desde su perspectiva, ¿cuál considera que es el estatus ambiental de Cancún?

—Terrible, es verdaderamente triste y lamentable porque si bien es cierto que ha sido un éxito económico, desafortunadamente ha sido no sólo a costa de la naturaleza, sino también de la calidad de vida de los pobladores. Fue un error pensar que a mayor número de cuartos podría haber mejor calidad de vida y esto ha sido al revés, y está la tesis de la Dra. Christine McCoy que establece que conforme aumenta el número de cuartos, disminuye la calidad de vida de la gente. Te puedo asegurar que ahorita sí tenemos problemas muy graves, muy complejos que prácticamente han sido resultado de las pésimas administraciones municipales y los terribles gobiernos estatales que hemos tenido.

 

—Dentro de los temas ambientales que ha defendido, ¿hay alguno que ha marcado su vida?

—Sin duda alguna es el caso de Xcacel-Xcacelito, cuyo movimiento se fue a nivel internacional y me tocó encabezar con muchas personas y a 30 años de distancia, todavía seguimos en la batalla tratando de defender esa zona que es un lugar maravilloso. Para mí ha sido algo que marcó mi vida, he dedicado gran parte de mi vida y tiempo libre, afortunadamente el negocio familiar que tengo todavía (Eco Hotel Rey del Caribe), me permitió tener la solvencia económica para poder dedicarme a trabajar en las cuestiones medioambientales y Xcacel marcó mi vida, me enseñó muchas cosas y en mi enfoque lo que yo pensaba es que por lo menos los puntos más importantes del Estado necesitaban salvaguardarse y uno de ellos es Xcacel. Otro tema en el que trabajamos y aunque no me tocó a mí liderarlo, pero sí trabajé en ello, fue Yum Balam en Holbox, que nació como iniciativa del Grupo GEMA para que se pudiera hacer en ese entonces una reserva de humedales en la zona norte y aunque no se pudo hacer toda la reserva que era necesaria porque pues la parte que queríamos integrar hoy está desarrollada como Isla Blanca. Y de ahí ya más actual tenemos el tema del Malecón Tajamar en donde hubo mucha participación de la gente por defender los manglares urbanos, los cocodrilos y todas las especies.

 

—¿Cree que el movimiento ambiental ha crecido en Quintana Roo?

—Sin duda, al final de cuentas el movimiento ambiental en Quintana Roo que se inició hace muchos años ha generado una perspectiva de los pobladores de toda la entidad para la protección ambiental, de los animales, de los ecosistemas y ya lo vemos en todas las comunidades que ya tienen agrupaciones ambientalistas. Te quiero decir que Tajamar generó un ícono en la conservación muy importante a nivel nacional porque hoy cada ciudad del país tiene su propio “Tajamar”.

 

—A este ritmo de crecimiento y con tantos ecocidios, ¿cuánto tiempo le queda a Cancún con un medio ambiente sano?

—En realidad, Cancún como ciudad ya está rebasado. A mí me sorprendió muchísimo que algo que hemos estado solicitando a los tres niveles de gobierno desde hace 25 años que era una moratoria en cuartos de hotel con la idea de que se pudiera poner en paralelo la infraestructura urbana para que la gente tuviera una derrama económica real sobre la comunidad y con servicios de calidad, nunca se dio y hoy me sorprende muchísimo que el director de Fonatur, Rogelio Jiménez Pons, diga que se tiene que hacer una moratoria, que ellos ya no pueden darle servicios a la zona hotelera y que si se siguen dando autorizaciones a hoteles, van tener que dejar el mantenimiento de la zona hotelera y a ver qué pasa. No más que tres plantas de tratamiento que están trabajando con muy poca eficiencia y son insuficientes. Lo que hemos observado es que ha habido una serie de rechazos por parte de Semarnat a proyectos tanto en Cancún como en la Riviera Maya, justamente por esto, porque ya rebasamos los límites. Cancún como ciudad está rebasada en todos los sentidos, ya no hay vuelta atrás.

 

—¿Qué opina de las actualizaciones de los Planes de Desarrollo Urbano de los municipios, cree que se hacen para favorecer a empresarios a cambio de dinero muy por encima del medio ambiente?

—Es correcto, en todos los PDU del Estado, incluyendo la Ley de Asentamientos Humanos de Quintana Roo, pretenden favorecer a los empresarios vendiendo densidades al que dé más dinero y la prueba está en lo que se hizo en Puerto Morelos, al hacer un Plan Director de Desarrollo Urbano unos días antes de dejar la presidencia Laura Fernández y que ahorita está suspendido por un juez. Tenemos también lo que ocurrió con Remberto Estrada en Cancún con un Plan de Desarrollo Urbano que carece de los Atlas de Riesgo en donde también excedieron densidades que si bien ahora no es tanto hotelera, sí son de desarrollos urbanos que es lo que está ahorita fomentándose; lo mismo sucedió en Tulum, en donde hay amparos, en Solidaridad también ocurrió, lo que refleja que han sido unos gobiernos fatales los que hemos tenido y prueba de ello es que muchos expresidentes municipales han estado en la cárcel y tenemos dos exgobernadores también encarcelados. En resumen, esto ha sido una ambición desmedida de quienes se creen dueños de los puestos cuando ellos son simplemente administradores de los bienes de los quintanarroenses.

 

—Actualmente el PDU de Puerto Morelos está envuelto en una seria polémica, ¿qué opina de ello, sobre todo por la forma en que se aprobó sin tomar en cuenta las observaciones de académicos y ambientalistas?

—Es un tema gravísimo, yo hubiera pensado que quienes lo aprobaron sin conocerlo, porque no lo leyeron siquiera y estoy hablando de los regidores, no sabían lo que estaban firmando y que lo hicieron como para intentar ganar más dinero para las campañas, sin embargo les va a salir el “tiro por la culata” porque esto es completamente negativo para una campaña política en este momento. Claro que se tiene que politizar porque desafortunadamente son los funcionarios, los regidores, los diputados los que justamente llevan a caos a las comunidades con este tipo de acciones. Si revisan, no ha habido uno solo (PDU) del que se pueda decir que hizo algo en beneficio del medio ambiente, pues todos se mueven por intereses personales, políticos y económicos que no permiten avanzar como sociedad.

 

—A lo largo de todos estos casos de afectación al medio ambiente y a los animales, GEMA ha interpuesto decenas de denuncias ante empresas e incluso empresarios en particular, ¿ha habido sanciones?

—Sí ha habido sanciones pero no todo mundo las conoce y no son decenas, son miles de denuncias las que se han interpuesto, ahorita estoy por entregar a la biblioteca de la Universidad del Caribe los archivos de GEMA, porque creo que es parte de la historia de esta comunidad, ahí están todas las denuncias que se han presentado, ¿qué ha sucedido con ellas?, ¿qué nos han contestado?, están las minutas de un montón de reuniones, hay documentos que no tiene nadie de todo lo que sucedió en Puerto Cancún y ahorita acabo de entregarlo al municipio para que puedan hacer uso de los documentos porque nadie los tenía más que nosotros. En las administraciones todo lo pierden, todo se lo roban y se pierde, entonces vamos a entregar esto para que quede constancia de este movimiento que ha sido parte de la historia. Lo curioso es que los cronistas que cuentan la historia de Cancún tienen una visión tan parcializada del desarrollo de lo que “hacen los gobiernos”, que no ponen lo que hace la sociedad. No hay una sola crónica en donde se haga mención a las cuestiones que ha vivido esta sociedad a través de los movimientos ambientales, que no somos los únicos, hay muchos más, ahí está lo del Ombligo Verde también.

 

—¿Cuáles considera que han sido alguno de los logros importantes para el movimiento del cuidado del medio ambiente?

—De las cosas que hemos ganado como sociedad y ambientalista es que no se haya dragado la Laguna Nichupté, que no se construyera Tajamar y obviamente la Semarnat tiene que restaurar el área, ganamos que no se construyera el Home Port en Xcaret, el Dragon Mart… Se han rechazado muchos proyectos y algunas otras acciones que se han aplicado a quienes han incumplido con la ley y hay muchos otros casos en los que aún seguimos en pie de lucha.

 

—En el 2003 hubo una polémica por el caso de unos delfines y por todo el movimiento que se hizo, usted fue encarcelada en el 2005, en ese sentido, ¿cómo fue esta situación?

—Efectivamente me tocó defender a los delfines cuando ilegalmente los trajeron de las Islas Salomón a Punta Nizuc, particularmente al parque Wet’n Wild de la familia Zambrano. Me tocó atender esto, nosotros nos involucramos y comenzamos a circular un folleto famoso de nado con delfines, pero nosotros le pusimos nado con esclavos y levantaron una demanda por difamación, en un momento en el que el movimiento ambientalista a nivel nacional e internacional ya tenía fuerza. Yo responsabilicé al entones gobernador Félix González de todo porque fui a parar a la cárcel. Cuando llegó mi abogado comenzó a trabajar en la parte legal y me dijo que iba a ver lo de la fianza y yo le dije que no, porque si me querían ahí, ahí me quedaba, incluso mi cardiólogo me llamó y me dijo que iba a emitir un documento para que me trasladaran a un hospital y yo le dije que no me podía ir de ahí. Aquí se hizo una marcha muy grande con delfines en la cabeza, un movimiento social en mi defensa y del movimiento ambiental tanto nacional como internacional y cuando se enteraron que me habían detenido por defender a los delfines, fue impresionante lo que se hizo. De hecho, hubo agencias de viajes que advirtieron que boicotearían a Cancún si no me liberaban y ante ello, el presidente de los hoteleros de aquel entonces, José Chapur, me llamó vía telefónica a la cárcel en donde yo tenía todos los privilegios y me dijo: ‘sabe qué doña Araceli, nos está perjudicando, ¿qué necesita usted para salir?, le estoy llamando de parte del señor Zambrano, no del dueño de Wet’n Wild, sino del dueño de Cemex que es su tío y el que maneja todo’. Yo le dije que lo único que podía hacer era decirle al señor Zambrano que en primer lugar, retirase la demanda porque yo no dije nada indebido; segundo, que se comprometiera a arreglar lo de los delfines porque están en muy malas condiciones; y en tercer lugar, que acudieran y se firmara que yo no hice nada, incluso Green Peace y los 17 periodistas que aparecían en el expediente. Chapur me dijo que en ese momento mandaba al abogado y yo le dije que lo hiciera el gobernador porque era un seguro de vida para mí, y fue así que el gobernador mandó un abogado.

 

—A 16 años de su encarcelamiento, ¿cómo recuerda esta situación, valió la pena?

—Todo lo vivido en esta parte, aunque no lo crean ha sido una de las experiencias más hermosas de mi vida, porque me pude dar cuenta de lo vulnerable que está la naturaleza y la enorme presión que tiene que ver el dinero sobre ella. Yo le expuse al juez todo mi proyecto, la necesidad que tenemos de cuidar al medio ambiente y a los animales que son seres vivos y para mí fue muy importante. Fue una experiencia muy enriquecedora para mí porque soy muy devota de la Virgen, danzante y lo hago todos los 12 de diciembre, estoy en los movimientos de rescate de tradiciones.

 

—¿Considera que dependencias como Profepa, Semarnat e incluso la misma Fiscalía General de la República, en lugar de hacer su trabajo, son sinónimo de corrupción?

—No sé si sinónimo de corrupción, pero sí hay mucho favoritismo. Porque para hablar de corrupción hay que demostrarla, y lo que sí hay es mucho favoritismo, razón por la cual les dan permisos a las empresas de cosas ilegales. Me acaba de pasar hace poco que miembros del Grupo Posadas y  Fiesta Americana, que están destruyendo completamente la playa en Chemuyil, me mandaron a hablar para decirme que tienen todos los permisos y les dije que sí los tienen, pero son ilegales. Algo curioso, de unos años a la fecha ya no denunciamos al empresario, sino a la autoridad que les permite hacer lo que es ilegal, es decir, lo que no se pude hacer porque hay leyes que lo prohíben. No todos los permisos son correctos.

 

—¿Qué opina del Tren Maya?

—Es un proyecto que ha tenido un historial de estrategia muy negativo, es decir, no han cumplido con todo lo que debieron haber cumplido antes de decidir hacerlo, pues no se trata de tomar una decisión y luego hacer estudios; estos son primero y sobre ello saber si se puede o no se puede y aquí estamos viendo que se hace porque se hace, muy por encima de la ley. Te puedo decir que hay tramos que podrían hacerse sin mayor problema como es el caso de Mérida a Cancún, pues va a pasar por la carretera que ya está hecha y no hay mayor problema, pero ¿qué tanto va a afectar la vibración al subsuelo de la Península?, es lo que hay que estudiar. De Cancún a Tulum hay tramos que sí, y otros no se pueden hacer, de Tulum a Calakmul, definitivamente no se puede hacer, no hay forma. En resumen, mi opinión es que no me parece que tengamos un ente económico real que vaya a generar riqueza, yo lo que veo es que todos los centros ceremoniales que hay como Teotihuacán, Chichén Itzá, Cobá, no han generado poblaciones alrededor con riqueza por el hecho de vivir en las cercanías de estos lugares, por ejemplo ¿cuánto tiempo tardó en desarrollarse Tulum?, y si hoy lo hace es por la playa, no por la zona arqueológica.

 

—Por último, ¿cómo ve el proyecto del puente de la laguna Nichupté?

—Me parece que es un proyecto que no va a resolver el problema considerando que no será gratuito, sino de peaje y que el mínimo que podría cobrarse es entre 60 y 100 pesos de ida y lo mismo de vuelta, pues no me imagino ¿quién los pagará?, tal vez algún residente pudiente y nada más. Entonces, desde mi punto de vista, esto va generar un conflicto ambiental, mayor al que ya tenemos. Tienen que verse los estudios, si es factible o no desde el punto de vista de la laguna, y por otro lado, desde el punto de vista de una carretera paralela a la Kukulcán, mientras sea de peaje, no va a resolver el problema de la vialidad.

 

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Semblanza de Araceli Domínguez Rodríguez

 

  • Llegó a Cancún con su familia en diciembre de 1982, con la idea de hacer un hotel que hoy ya tiene más de 39 años, llamado Ecotel-Rey del Caribe que está en el centro de la ciudad.
  • A partir de que se instalaron, junto con muchas personas conformaron una agrupación ambiental que denominaron Grupo Ecologista del Mayab (GEMA) en honor por estar en la tierra de los antiguos mayas.
  • Uno de los principales objetivos fue buscar de que el desarrollo se hiciera con un poco más de sustentabilidad y conciencia.
  • Como GEMA, formaron parte importante para la creación del Comité de Protección al Sistema Lagunar Nichupté.
  • Una de sus primeras acciones fue defender la Laguna Bojórquez que ya comenzaba a mostrar síntomas de eutrofización, porque muchos de los drenajes de aguas negras desembocaban ahí.
  • Ella es la última presidenta de GEMA, aún en funciones, pero antes lo fueron Leticia Rubelo, Leticia Rodríguez, José Campos y Priscila Sosa.
  • Desde niña ha estado vinculada al cuidado del medio ambiente, pues al venir de Veracruz, de la zona de los Tuxtlas, le tocó estar en medio de la selva, creció junto a la Laguna de Catemaco y también vivió en Coatzacoalcos en donde le tocó ver como se estaba contaminando el río.
  • Ya establecida en Cancún, trabajó personalmente con un grupo de maestros de escuelas a quienes capacitó en materia de educación ambiental, pues la mayoría desconocía la existencia de recursos como ríos subterráneos, manglares que son peculiaridades de la Península, e incluso publicó un manual que era utilizado en las clases para los alumnos de primaria de aquella época.

 

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